Crónicas administrativistas Sobre los políticos

Caso Aminatu Haidar: Una causa justa por el pueblo saharaui toma derroteros injustos y abusivos

incendio

Nada que objetar a la nobleza de la defensa del derecho a la efectiva autodeterminación del pueblo saharaui y de la necesidad de poner fin a la  opresión reprobable en Marruecos, sostenida por una Monarquía religiosa poco amante de los derechos y libertades. Sin embargo, la huelga de hambre mantenida por la activista saharaui Aminatu Haidar en el aeropuerto de Lanzarote presenta vertientes altamente criticables a juicio de Sevach.

1. No es de recibo que Haider critique despiadamente al Gobierno español (“Se vulneran mis derechos y me están llevando hacia la muerte”, afirmó), que haya denunciado a España por atentar contra sus libertades ante el Juzgado  (¡¡ por secuestro y malos tratos!!), sin olvidar su denuncia contra la Guardia Civil, la compañía aérea Canarias Aeronáutica y el comandante del vuelo que la llevó a Lanzarote.  Esperpéntico e injusto.  Resulta esperpéntico, porque una víctima no debe morder la mano que la acoge y auxilia, e injusto porque el Gobierno español ha hecho lo humanamente posible y lo legalmente imposible, llegando a retorcer la legislación sobre asilo y extranjería para realizarle una oferta única que sería el sueño de todo inmigrante con patera: acogerse al estatuto de asilado, concederle la nacionalidad española, o un permiso temporal. Un menú a la carta, y Haider pide algo que está fuera del menú y además fuera del alcance del hostelero.

2. No es de recibo que Haider pida un imposible. Es una torpeza pretender que el Estado español presione o doblegue a Marruecos.

Haidar, ciudadana del pueblo saharaui, pretende que Marruecos se “humille” y le devuelva el pasaporte con el estampillado de la nacionalidad “saharaui”, mientras que el cónsul de Marruecos ha puesto como condición que Haidar pida perdón al Rey. O sea, posiciones extremas y no armonizables.

No puede olvidarse que Marruecos ha despreciado olímpicamente todas las recomendaciones de Naciones Unidas poniendo trabas a la realización del referéndum saharaui, y es un Estado que se caracteriza por su “fundamentalismo político”. Recuérdese el caso Perejil, la negociación de los caladeros  o cualquier gresca entre Marruecos y España, y nos percataremos que la intransigencia diplomática marroquí sólo es comparable a la fama de sus camellos (tercos, rebeldes y propensos a moriscos y coces).

3. No es de recibo que se presione a España por una “cabezonería testimonial” ( por avanzar una casilla en el Monopoly de la autodeterminación del pueblo sharaui) , y que se juegue toda su política internacional hacia el norte de Africa y perjudicar a los miles de marroquíes y saharahuis que viven de la buena relación a ambos lados del estrecho. Ellos son las víctimas de este topetazo entre “soberbias”, la de la activista saharaui y la del monarca alauíta.

Marruecos siempre ha sabido sacar tajada de sus tibias “concesiones”. No en vano cuenta con los mejores vendedores de alfombras y regateadores del mundo.

4. No es de recibo que quien se coloca en una posición complicada y puede salir de la misma ( en aroma de santidad y con aires de victoria, aunque no consiga su propósito),  la reduzca a un dilema falaz ( todo o nada) y traslade su problema a un Estado que la acoge.

No puede un Estado soberano (España) presionar a otro Estado soberano (Marruecos) por una situación en la que se ha colocado voluntariamente Haidar.  Esa es la diferencia  respecto del secuestro de los cooperantes en Mauritania, quienes sin comerlo ni beberlo, se han visto en un laberinto infernal, donde el Gobierno puede y debe hacer lo imposible, para presionar a quien haga falta,  sin escatimar diplomacias, medios y coacciones.

En el caso de Haidar, si España no anduviese con componendas políticas, lo suyo hubiera sido ( ante la confiscación inicial por Marruecos del pasaporte desafiante y negarse a admitirla en tales condiciones), y al carecer Haidar de pasaporte, la fulminante devolución al país de origen, o sea, EEUU. Resulta fácil comprender por qué Haidar no hubiese adoptado la misma conducta en la Terminal del aeropuerto estadounidense.

En definitiva, el Derecho Internacional no puede conculcarse al servicio de estrategias particulares, pues el camino para el cumplimiento de las Resoluciones de la ONU es lento y jamás pueden quedar los pequeños avances diplomáticos al albur del capricho o chantaje particular.

5. No es de recibo ni justo que el caso Haidar requiera atención mediática descomunal, honores diplomáticos de embajadora y trato policial de víctima, cuando existen decenas de miles de inmigrantes hacinados en Centros de Internamiento, o abandonados a su suerte en la península sin permiso de residencia ni trabajo. Cualquier saharauhi o marroquí en su misma situación sería expeditivamente desalojado del aeropuerto.

6. No es de recibo que el aeropuerto canario se convierta en la pasarela donde famosillos, faranduleros e intelectuales “del séptimo día” van a estampillar su credencial de progresistas, avivando el fuego de un problema que día a día se vuelve más peligroso.  Mejor seria que, además de fotografiarse con la activista, contribuyeran con donativos para sufragar los enormes costes para las arcas públicas que la peripecia está acarreando.

7. No es de recibo que en el Estado de Derecho español las leyes  de extranjería se inapliquen por razones de política. Las leyes están para ser aplicadas  y la Ley de Extranjería ha excepcionado a Haidar del requisito del pasaporte y  de las medidas de devolución o expulsión que constituye el protocolo habitual marcado por la Ley.

8. No es de recibo que  la víctima de este jaque al Rey del juego que ha empezado Haidar,  han sido policías españoles que se limitaron a pedir las órdenes gubernamentales por escrito cuando Haidar pretendía retornar después de embarcada en el avión ( ya que el salvoconducto español sólo permitía la salida pero no la entrada), lo que es una exigencia natural  pues cualquier funcionario al que se le pide algo manifiestamente ilegal, tiene derecho a que se le ordene por escrito, pues cuando las cosas se enfrían vienen las responsabilidades sobre el eslabón más débil. Sin embargo, el Gobierno ha actuado con arreglo al “Código de Mala Conducta”, o sea, destituyendo al policía díscolo y sustituyéndolo  por un compañero más dócil. Una barbaridad. Se sacrifica la justicia por la eficacia.

9. No es de recibo que en un contexto mundial complejo, con Estados fallidos, Estados dictatoriales, Estados sin gobierno y gobiernos sin Estado, la actitud de una sola persona consiga pasar a la primera plana de las prioridades políticas la cuestión del Sahara. Hay muchos motivos para alzar la voz frente a la injusticia: es cierto que en el Sahara habita  un noble pueblo que no alcanza su autodeterminación; pero también en China hay provincias oprimidas y las libertades civiles están bajo mínimos; en Corea del Norte la miseria va unida a la opresión ideológica, y en numerosos países africanos los gobiernos expolian a los ciudadanos, de igual modo que hay focos de tiranía en algunos Estados sudamericanos o incluso ciudades en estado salvaje (Ciudad Juárez).

Y no se trata de abandonarlos a su suerte. Ni a unos ni otros. Bajo ningún concepto. Se trata de promover la reacción internacional en foros institucionales,  o de adoptar medidas unilaterales o concertadas por Estados poderosos que no enquisten la situación ni dañen a terceros. Lo que es gastar pólvora inútilmente y gangrenar la situación del Sahara es que Haider, con su bien ganada popularidad y mérito,  lance un órdago tan fuerte a España poniendo en juego su propia vida  y lo que es peor las condiciones de vida de cientos de miles de personas que pueden verse perjudicados por el vengativo frenazo de Marruecos a su cooperación internacional en materia de inmigración explotadora, tráfico de drogas o el terrorismo islámico.

10.  En definitiva, que nuevamente estamos ante una situación en que lo políticamente correcto conduce a lo jurídicamente incorrecto. El Derecho Internacional, el Derecho Administrativo de Extranjería y el Derecho disciplinario de funcionarios son víctimas de una anécdota elevada caprichosamente a categoría.

Y no se diga que Haidar  es la Ghandi India, pues jamás pondría contra las cuerdas con su voluntaria actitud a su pueblo ni a otro pueblo amigo.  No en vano, una célebre frase de Mahatma viene al caso como anillo al dedo: «La causa de la libertad se convierte en una burla si el precio a pagar es la destrucción de quienes deberían disfrutar la libertad». En fin, bien están los símbolos, los testimonios, los actos de  los mártires, pero ya Haidar ha conseguido lo máximo que puede conseguir con su órdago. Tensar la cuerda más resulta contraproducente.

0 comments on “Caso Aminatu Haidar: Una causa justa por el pueblo saharaui toma derroteros injustos y abusivos

  1. La situación actual es el resultado de una absoluta dejación de funciones por parte del Gobierno de España. Como bien indica Sevach, si se le hubiera aplicado la ley de extranjería, no estaríamos como estamos ahora. Entrando en los motivos de fondo de toda esta situación, podemos discutir sobre la sumisión del Gobierno de Zapatero a Marruecos, absolutamente inasequible al desaliento, que pase lo que pase, siempre opta por la misma estrategia: hacer lo que quiera Marruecos. Poe cierto, no olvidemos que el actual Presidente, cuando era jefe de la oposición y en plena crisis con Marruecos, no tuvo el menor empacho en hacerle una visita al sultán marroquí, haciéndose una foto con el sultancito, y un mapa de Marruecos que incluía a las Canarias, Ceuta y Melilla. Por no hablar del apoyo que el PSOE prestó a Marruecos en plena crisis de perejil. Todavía recuerdo los artículos de «expertos» en El País, apoyando la tesis de la marroquinidad del islote en cuestión. El actual gobierno y el partido que lo sustenta, es el principal miembro del lobby marroquí en España. Se hará lo que quiera Marruecos, que es lo que se ha hecho siempre desde el 14 de marzo de 2004 en España. Ahora ya, ni disimulan con el asunto del Sahara. Ese es el asunto de fondo, y por el medio, la pobre Haidar, que tiene unos principios y valores cuya firme defensa nos sorprende a los reyes del relativismo. Ojalá que sobreviva, gente con ella es necesaria!

  2. crespo

    Mala conciencia es la que tienen nuestros grandes estrategas de política exterior, que pretendiéndose congraciar con el dictador marroquí, cometieron un «pequeño» error: se encontraron con una persona con dignidad, que no cede ante chatajes ni prebendas (otorgamiento de la ciudadanía española). El artículo muy bueno. Pero Sevach olvidas un dato: Aminatu Haidar no fue abducida, ni tiene alas para volar a Lanzarote. Fue introducida contra su voluntad en una aeronave. ¿Sabes de qué nacionalidad?: española. ¿Por qué?. Cuando el comandante del avión constató que no tenía pasaporte no permitió su entrada en el aparato. ¿Quién le dió la orden de admitirla?. ¿Por qué?. ¿Por qué se le echa de su tierra a Aminatu para embarcarla en un avión español contra su voluntad, volando a un lugar al que no quería ir? ¿Quién dió órdenes?. Creo que Moratinos, el gran defensor en la intimidad del pueblo saharaui, debe dar algunas explicaciones.
    Por lo demás, es tristísima la situación de esta señora y la de su familia. Solidaridad con Aminatu y no hay que olvidar que es la víctima y no la verdugo.

  3. Perfecto, sólo dos observaciones: la proyección mediática de las reivindicaciones históricas que esta activista pretende solventar a golpe de huelga de hambre puede promover que otras muchas personas, por otros tantos motivos «humanitarios» sigan el mismo ejemplo. Por otro lado el desenlace es previsible: la proyección mediática terminará cuando Haidar se desmayé y decidan llevarla a un hospital, a partir de ese momento los medios no podrán campar a sus anchas, se limitarán las informaciones, se bloquearán las filtraciones, otras noticias sustituirán los caprichos de Haidar y lo más importante: llegará la Navidad y no tendremos ganas de que nos jodan los mantecados, turrones y villancicos.
    Flaco favor hace Haidar hacia su pueblo.

  4. Juan Manuel del Valle Pascual

    El caso es que a Marruecos la comunidad internacional occidental le permite negarse a convocar un referendum cuya ausencia tiene a un pueblo en el desierto sojuzgado, que hizo suyo en el ocaso del dictador,gracias al chantaje de la marcha verde, por decir que es cabeza de puente ante el Islam radical, y mantiene su economía con la ayuda económica de la Unión Europea y de los Estados Unidos, atacando sistemáticamente las decisiones de la ONU, los derechos humanos más elementales como mal menor frente a Libia y Argelia,como aliviadero de Al Qaeda.
    A Aminatu la han metido a la fuerza en un avión, y el Gobierno español ha pensado que podría solucionar el desaguisado para mantener con
    Marruecos las buenas, pero siempre quebradizas, relaciones que permiten el retorno de inmigrantes, las relaciones comerciales y el muro frente al integrismo islamico, que tan cerca tenemos. Ha salido el tiro por la culata, tal vez por prepotencia, por pensar que podríamos solucionarlo dándole estatus de refugiada.
    Aminatu es una rebelde a la situación en que todos hemos dejado a su pueblo y en ello se juega la vida, como hizo Gandhi frente a la dominación británica. Sólo por eso merece respeto, y que pongamos en cuestión el Derecho internacional cuando tan mal se lleva con los derechos humanos. ¿Pedirle perdón a Mohamed VI y aceptar el pasaporte marroquí, cuando no hay otro saharahui, porque su pueblo no lo deja?La verdad, es una apuesta imposible, según es estado de las cosas, pero merece todo el respeto de quien se lo juega todo por lo que cree, sin dañar a nadie.¿Marruecos no puede consentir otra opinión que no sea la suya?No es conciliable esto con el credo de occidente. Pero a veces un testimonio imposible sirve para cambiar las cosas.O para que avancen. Dogmatismo o firmeza de convicciones frente a la sinrazón protegida por el pragmatismo internacional. Aminatu cuenta con mis simpatías y mi reconocimiento, Marruecos, no. Y el Gobierno español,no debía haberse prestado al juego. Aunque a veces es difícil negarse, hay que hacerlo, esta vez debía haberse mantenido firme.Ya ves, querido Sevach, esta vez no estoy de acuerdo contigo, pero ¿a que tú no me montas en un avión y me alejas de tu amistad? Yo tampoco, y aprecio tu opinión aunque no coincida con la mía, pues las dos se necesitan para que las cosas vayan bien.

    • Querido y admirado amigo: Por supuesto que Haidar merece mi respeto (además parafraseando a Nietxche, «los actos que se hacen por amor a la libertad están mas allá del bien y del mal»), y por supuesto que queda claro que «el malo de la película» es Marruecos (no el pueblo marroquí sino el lobby político-religioso). En lo que discrepo contigo es en la oportunidad de sostener la decisión de Haidar hasta estos extremos, cuando la medida estratégicamente mas beneficiosa para su pueblo es poner fin a su huelga de hambre y habrá salvado su honor ante la comunidad internacional, reforzado la legitimidad de su causa, y quien quedaría en peor lugar sería Marruecos: todo un Estado no ha sido generoso con una sufrida ciudadana que tan poco pedía. En cambio, si como parece, la situación tiene fatal desenlace, se habrá conseguido llenar los periódicos de magníficos obiturarios y se habrá enterrado una activista que allí donde pasa es la mejor «embajadora» del Sahara. P.D. Juan Manuel, si yo te monto en un avión cuando estás en una situación difícil, estoy seguro que no te enfadarás conmigo, sino con quien te ha colocado en tan difícil situación.
      Veamoslo con un ejemplo. Si observo desde el descansillo de mi casa que el inquilino que vive en la puerta de al lado golpea como pedro picapiedra la puerta de su domicilio porque «el malvado casero» le pide que firme un contrato leonino, y yo le recojo hospitalariamente en mi casa mientras se busca una solución, lo que no es admisible es que el inquilino se quede en el vestíbulo de mi casa en huelga de hambre para presionarme y que yo eche a patadas al casero, o que convenza a los restantes vecinos para echarlo. Lo suyo será afear su actitud al casero, mantener la hospitalidad al inquilino y hacer todo lo posible para que la Justicia actúe. Lo que es un problema para mí es que se muera de hambre la inquilina en mi pasillo. Y cuando desaparece el problema para el casero es si se muere.

    • usted hablas de derechos humanos ,que segun usted Marruecos no respeta, una que rechaza su nacionalidad hay que castigar la, Marruecos no la castiga, no la tortura ,no la opprime de sus derechos; imagina tu si un vasco rechaza la nacionalidad española que seria tu actitud?

      españa tiene que respetar los derechos humanos verdad en este asunto

  5. vestidita de rosita

    Aminatu es una víctima cansada de tanta olvido. Merece nuestro apoyo y nuestra admiración.

    Ahora bien, es más interesante para nosotros la cuestión juridica ¿se le puede alimentar a la fuerza?

    Según dice el Pais, hoy dia 8 de diciembre, en 1990 el TC ordenó la alimentación artificial y contra su voluntad, para un grupo de 65 presos del Grapo que se encontraban en huelga de hambre en varias carceles españolas. Protestaban por la politica de dispersión en distintas carceles aplicada por el entonces gobierno socialista. Uno de ellos murio después de 175 dias de ayuno.

    El TC dijo que existia una relación de sujección especial del Estado hacia los presos por su propia condición de presos, y que por ello estaba obligado a velar por la vida de estos. Hubo dos votos particulares contrarios a la alimentación artificial.

    También dice que la Asociación Profesional de la Magistratura y Jueces para la Democraci rechaza la alimentación en virtud de una orden judicial; mientras la Asociáción Francisco de Vitoria esta a favor de lo se la alimente si peligra su vida.

    ¿qué pensais?

    • Considero que en tanto no exista amparo en España para la eutanasia pasiva, esto es, para dejar morir a alguien a sabiendas de su estado de riesgo, el Estado tiene un deber genérico de tutela de la seguridad ciudadana ( incluso frente a la voluntad de sus dueños). Una cosa es la propiedad (alguien puede quemarla pues es bien disponible)y otra la vida (es un bien indisponible). Así que creo, que sin necesidad de referirnos a relaciones de sujeción especial, basta la supremacía general para justificar la intervención del Estado evitando, con la autorización judicial, la muerte de Haidar.

    • vestidita de rosita

      Atila, según tu planteamiento, con una orden judicial se podria alimentar artificialmente a Haidar, por encontrarse simplemente en una situación de riesgo y devenir de ahí, una obligación genérica para velar por sus ciudadanos.

      A mí esto me parece de sentido común, y si esa va a ser la resolución final, que dicten la orden ya, para evitarle mayores daños.

  6. Esto se dice del asunto en el diario http://www.hispanidad.com:

    http://www.hispanidad.com/noticia.aspx?ID=132871

    La pregunta es: ¿qué haría Zapatero si Mohamed VI invade España, si invade por ejemplo, Ceuta y Melilla?
    ¿Iría a la guerra en defensa del territorio nacional y de los españoles más patriotas, hoy más abandonados por todos, como son ceutíes y melillenses? Porque será que la mayoría de los españoles responderían de una de estas dos formas:

    1. No, no lo haría, pactaría y cedería.

    2. Se trata de que no se plantee esa situación.

    La segunda obedece al votante zapatista, pero resulta menos resolutiva que la primera.

    Insisto en que no me gustan las huelgas de hambre, aunque sienta la instintiva simpatía por unos saharauis que, en efecto, han sido masacrados por un monarca más retorcido que una viruta, que mantiene en Marruecos una tiranía disfrazada de democracia y con un fortísimo odio hacia España. El suicidio es el peor de los homicidios y opera como un chantaje sobre España. Haidar dice que España debería presionar a Marruecos y no a ella. Pues no. Con su actitud hace recargar sobre España una responsabilidad que se debe al Rey de Marruecos, entonces Hassan II, que presionó a una España en pleno cambio de régimen utilizando a su pueblo como escudo, en la vergonzosa Marcha Verde y, ojo, a los propios polisarios, aliados con Marruecos para expulsar a España y que ahora exigen a España que se enfrente en su nombre a Marruecos.

    Dicho esto, ZP debería saber, aunque es incapaz dado que se trata de un político cobarde, que confunde la paz con el pacifismo, es decir, con la claudicación y al que la única guerra que le gusta es la guerra civil, que tiene una quinta columna en casa. Quinta columna en los propios regulares ceutíes, cuya nacionalidad española pesa menos que su origen marroquí y que en caso de conflicto su lealtad se irá con Mohamed VI y un gueto marroquí residente en la península que es anti-español.

    Con la dictadura de Rabat es imprescindible mayor firmeza. El Perejil fue una anécdota pero se le intentó parar los pies al tirano del sur, que no pretendía poner a prueba al Gobierno Aznar. Lo que ocurre es que muchos socialistas piensan ahora que si el 11-M vino de Marruecos -algo sobre lo que, a estas alturas, pocos albergan ya dudas- resultó la venganza del déspota que rige Marruecos. Un tirano al que nunca se calmará con gestos porque no entiende ese lenguaje.

    Al mismo tiempo, es vital que las fuerzas militares destacadas en las dos plazas africanas no sean en un tanto por ciento que supera el tercio, de lealtad dudosa. Ya nos han traicionado reiteradamente durante el siglo XX. Respecto a la población civil marroquí residente en España, no se trata de cerrar las fronteras que sería, en efecto, una política xenófoba. Para un cristiano, no cabe otra postura que la de las fronteras abiertas pero mientras el inmigrante respete a las culturas y las costumbres del país que le acoge. Es decir, lo mismo que hace el régimen de Rabat con los extranjeros, y eso que las costumbres locales del Islam en muchas ocasiones resultan claramente atentatorias contra la libertad. Por ejemplo, en el caso del respeto debido a la mujer o a los cristianos practicantes.

    Porque alguna vez tendremos que enseñarle los dientes a Mohamed VI, un tirano que sólo entiende la firmeza.
    Como muestra, un botón: su ministro de Exteriores, Taieb Fassi Fihri amenazaba (mañana del lunes 7 en Bruselas) con romper los acuerdos con España sobre Emigración. En plata, está amenazando con echarnos encima a todos los emigrantes que sobreviven en las fronteras de Ceuta y Melilla o que pretenden coger una patera para pasar de Marruecos a España. Mohamed VI quiere utilizar carne humana para fastidiar al odiado reino del norte. No sería la primera vez. A un señor así, ¿qué le importa que Haidar se muera de hambre?

    Eulogio López

  7. En mi opinión tienes razón en los hechos que expones, pues efectivamente las cosas se están haciendo fatal, pero no en algunas conclusiones que obtienes de los mismos:

    – La «Comunidad Internacional» no actúa porque efectivamente pueden verse perjudicados por el vengativo frenazo de Marruecos a su cooperación internacional en materia de inmigración explotadora, tráfico de drogas o el terrorismo islámico. Es eso, y no «que el proceso se esté llevando a cabo con lentitud por lo complicado de la cuestión», por lo que la actuación de Haidar no está «agravando» el resultado del proceso diplomático, está obligando a ponerlo en marcha.

    – Efectivamente, está presionando a España, pero la intención per se no es ponerla contra las cuerdas, sino presionar a toda la UE en su conjunto, pues las materias en las que efectivamente influye Marruecos son directamente de su competencia. Y eso, de tornarse favorable, sí lograría cambiar las cosas bastante.

    – Efectivamente el Gobierno, presionado, está haciendo lo legalmente imposible, llegando a retorcer la legislación sobre asilo y extranjería. Pero es que España arrastra una de las legislaciones de asilo más exigentes del mundo y que necesita cambiar desde hace mucho tiempo (aunque no con los parches baratos que se están colocando ahora).

    Un saludo.

  8. Sevach,

    Excelente comentario pese a que sea más político que jurídico.

    Habla Ud. tangencialmente de la sutil frontera de la legalidad y la arbitrariedad llegando al abuso de poder. Veremos.

    Un saludo,

    Borja

  9. abogadosconsultores

    Madrid, diciembre 8 d 2009.
    Saludo a la comunidad virtual:
    En relación con el caso de la activista del Sahara Occidental, muchas cosas se han estado entretejiendo con el quinto poder. Pero es menester en este breve comentario expresar que los derechos humanos no tienen fronteras, y ponerle fronteras a tales derechos, seria un retorno a otro tipo de Estado. Pues bien, lo que es más delicado que un pasaporte o la negativa de un gobierno con monarquía constitucional y otro que aun sigue sin dejar mutar o mejor dejar que la humanidad elija su propia democracia como es el caso de Marruecos. En estas dos fronteras suceden cosas muy interesantes pero a todos se les olvido la disyuntiva histórica de lo que pasa con esta franja desértica. Por un lado el Sahara pertenecía a España, pero en la agonía del dictador FRANCO, Marruecos realiza la ocupación de estas tierra que antes eran colonia española, a lo que el estado español no hizo nada. Pero es que Marruecos, dicen los historiadores de España poco lo ha preocupado esa franja de tierra. Por otro lado Mauritania y Argelia también ejercen poder militar en esta franja costera. Pero es que el Sahara no es una simple franja desértica. Esta zona es rica en fosfatos y no la dejaran así porque si. Pero bueno, para el derecho en especial para los positivistas que sustentan que no es derecho lo que no está en una norma jurídica, el pedido de la activista en reclamar su nacionalidad saharaui, les cae como una herejía. La solución es diversa, está bien evitar que España y marruecos se enfrenten nuevamente en guerra, pero estos dos Estados tienen el deber de intervenir e incluso u n tercer Estado puede hacerlo y hacer la denuncia correspondiente en contra del estado que vulnera derechos humanos, pero los estado no deben de caer en poner a los derechos humanos en una mera retorica. Para los estudiosos de H.D. THOUREAU, GANDHI, MATIN LUTHER KING, encontraran el sustento de la desobediencia civil, del ser humano que se siente atropellado o que ve que atropellan a sus iguales, un desobediente civil desobedece la ley con actos simbólicos que pone en jaque la negativa de los Estados. Un presidente es elegido por el pueblo pero este también es un hombre, un ser humano que soporta los mismos derechos que un indígena africano o que la nobleza inglesa. Pero la elección un presidente por un pueblo ignorante o que adolece de conocimiento sobre la política. Su resultado es un líder producto de la ignorancia y ese pueblo se merece ese dirigente. Pero la activista AMINATU, es una desobediente, y no quiere la política tradicional de la tiranía de las monarquías. Así que el caso debe de ser mirado desde los tratados internacionales que reglamentan los derechos civiles y políticos y sus dos pactos adicionales, la carta de las naciones unidas, la carta de derechos fundamentales de la unión europea, la declaración universal de derechos humanos, además de la jurisprudencia del tribunal de justicia que ya ha fallado casos similares. (Véase desobediencia civil en MARIA JOSE FALCON Y TELLA) CARLOS AGUDELO.

    • Nadie discute que los derechos humanos estén acotados por fronteras, nadie con sentido común, civil y humanitario puede afirmar que la desobediencia civil sea una herejía; al contrario, si no fuese por grandes personajes «que tuvieron un sueño» (M.L.King) la sociedad de libertades o como se dice ahora, democrática avanzada, estaría en pañales. Lo que sí debe quedar claro, a mi modesto juicio y así se expresa en el post, es que Haidar merece respeto por su trayectoria y su valiente actitud pero su «enrocamiento» final es contraproducente para la causa que persigue, para sus seguidores y para ella misma. Haidar prestará mayor servicio al pueblo saharaui y a las libertades viva que muerta.

      Saludos

  10. Juan Manuel del Valle Pascual

    Mi muy, muy querido Sevach, Aminatu no está en Fuerteventura por una invitación al pobre vecino desterrado, inquilino del casero leonino, sino por un acuerdo con quien la ha expulsado, una complicidad con el maligno, supongo que en la confianza de que aceptara el asilo afectuoso, bienintencionado pero irreflexivo, pues en él está tan a la fuerza como en la expulsión de su tierra, apropiada por el maligno, en contra de la comunidad internacional, que aún debate si la solución es galgo o podenco, y no resuelve el dilema por la conveniencia de que no se nefade en demasía, para que siga pudiendio representar una muralla ante el Islam radical,del que Marruecos disiente pero de él se aprovecha para ir cobrando la renta con que mantenerse en el subsidio permanente, mientras jura y perjura entre dientes, a la espera de morder donde no le hagan frente.Pues un día será cabeza de la rebelión cuando ésta se advierta invencible. Será como Franco agazapado entre Sanjurjo y Mola, dirigiendo la Academia militar de Zaragoza antes de que Indalecio Prieto diera la voz de alarma. Y, posiblemente, maniobrando en la oscuridad del pacto preferencial con la Unión Europea y los Estados Unidos, cautelosos con Gadafi y enfrentados a Al Qaeda y los mujaidines.
    El caso es que por buena voluntad y pacto de civilizaciones, tan utópico como deseable, hemos sido cómplices del acto de fuerza de un Estado protervo y de una monarquía dictadora y mentirosa, que al echarla ha convencido a unos partidos políticos propios amansados y mendaces de que el enemigo expulsado es Argelia, no una voluntariosa mujer en reino de machos, una libre opinión de la lideresa de otro pueblo por ellos sojuzgado y masacrado, que es el saharahui, y que Aminatu está en un país civilizado con la disensión y el respeto que no es cobardía,que no penaliza el suicidio ni las ideas adversas, y ante un Marruecos tan hecho a la mentira. Aminatu será una hereje muerta en tierra cristiana, una argelina ajusticiada por la cerrazón de no pedir perdón a su Alá redivivo, ni aceptar la grandeza de tan gran Estado del que el Sahara es súbdito afortunado e ingrato.Quiera Dios que no vendan el acontecimiento como motivo de unión de los beligerantes musulmanes contra el infiel a Alá
    Y nosotros habremos sido comparsas con nuestra mejor voluntad pardilla de quien ha emprendido una lucha de la legitimidad de la convivencia civilizada, pero confiada, contra la legalidad del opresor y la complicidad pasiva y silenciosa del incauto de Occidente, que prefiere un moro mentiroso a unos fanáticos enfebrecidos -dos estrategias para un mismo fin- y belicosos camino de Al Andalus. Y aquél juega a ser Pinochet en la confianza de Allende el día anterior al asalto a la Moneda.
    Nos hemos equivocado, pero más vale que no nos dividamos demasiado, pues por cada grieta caben mil cimitarras.

  11. Señor del Valle, me parece admirable su bonhomía en la interpretación de la política seguida por el actual Gobierno de rendir pleitesía, en régimen de adoración diurna y noctruna, al islamismo en general, y a la dictadura marroquí en particular. Yo cdigo que los que defienden la sumisión a los islamistas, y Zapatero es lo que defiende, no lo hace inocentemente. Lo hacen dolosamente. Lo hacen porque prefieren templar gaitas, hincar la rodilla, y ceder, siempre ceder, antes que defender con dignidad nuestro país, y las ideas que sustentan nuestra civilización. Ya quisiéramos los españoles que nuestro Presidente dijera lo mismo que dijo Tony Blair después del atentado de Londres: quieren acabar con nuestra forma de vida, y no lo van a conseguir. En España sabemos que los terroristas islamistas chantajean al Gobierno con el secuestro de tres españoles, y al Presidente sólo se le ocurre hablar de «diálogo» y «cooperación». Vivimos en el sindrome de Estocolmo frente a los islamistas: criicamos que Suiza no quiera más minaretes, pero pactamos y alabamos a la Turquía laica en la que construir una Iglesia es misión imposible. El panorama es muy sombrío. Zapatero está que no le llega la camisa al cuello. Ahora recuerda la que le montaron los islamistas al Partido Popular tres días antes de las elecciones de 2004 ( por cierto, el 90% de los terroristas, eran islamistas marroquíes), y no quiere que a él le pase lo mismo. Cederá lo que haga falta, ante Marruecos, Ben Laden, y el que se tercie.

  12. Un poco de historia, por favor: nos humilla Marruecos porque previamente nos humillamos y postramos ante USA quien considera a Marruecos un aliado estratégico de mucha mas relevancia que España.
    Y encima, por nuestro complejo de inferioridad y miedo a represalias, dejamos que los franceses, que disponen de una estrategia y una diplomacia infinitamente mas sutil e inteligente que España,nos hayan comido absolutamente el terreno en Marruecos y nos apuñalen por la espalda.

    Las posiciones diplomáticas y geoestratégicas en este asunto no han cambiado en los últimos 100 años. Y no me hablen de la ayuda (Colin Powell) americana en el asunto de Perejil. Por favor, aquello era y es una roca yerma en el que sólo había una cabra y cuyo conflicto lo podían haber solucionado una pareja de guardias civiles sin necesidad de tanto aspaviento de Ana de Palacio, de Aznar y su amigo tejano.

    alegret

  13. Alegret, si el islote de Perejil es una roca sin importancia, lo mismo podemos decir de las islas Chafarinas, o del peñón de alhucemas, pero resulta que son territorios de soberanía española. Territorios que hubieran sido el paso siguiente, en el caso de que hubiéramos cedido en Perejil. Supongo que a usted, alegret, desde su cómoda posición de ciudadano español peninsular o insular, le dará igual, pero le recuerdo que 150.000 compatriotas nuestros que viven en las ciudades españoles de Ceuta y Melilla respiraron tranquilos al ver que, ante la más leve amenaza, el Estado respondía convenientemente. En Derecho Internacional Público existe lo que se llama aquiscencia, y si España ve cómo otro país se apropia de territorio del que no es soberano, la respuesta debe ser la que fue en Perejil, porque en caso contrario, el precedente, la aquiescencia ante la agresión, es pésima señal. Por cierto, la pareja de guardias civiles cómo hubiera solucionado el asunto, ¿invitando a los militares marroquíes que ocuparon el islote a irse educadamente?. Seamos un poco serios.

    Por cierto, son las 19.21 horas del 10 de diciembre de 2009, y todavía no sabemos qué autoridad del Ministerio de Asuntos Exteriores permitió que la señora Haidar entrara en España en violación de la ley de extranjería. El Gobierno, con su radical incompetencia, traspasó a España un problema de Marruecos. Que lo solucionen, que para eso les pagamos.

    Por cierto, de paso, los que defienden la «geoestrategia moratinesca», quizás podrían explicarnos, cómo después de trescientos años, hemos llegado al punto de que nuestro interlocutor en el asunto de Gibraltar sea el «primer ministro» de la Roca, en vez de el Gobierno del Reino Unido. Es algo así como si el señor Zapatero se va a ver a Gordon Brown, y le ponen a hablar con el señor que abre y cierra la puerta de Downing street!

  14. alegret

    Para JF

    Para su información, le diré que el comentario de la «pareja de guardias civiles» que se hubieran bastado y sobrado para la la solución del conflicto de Perejil, no es de mi cosecha.
    La exxpresó el recientemente fallecido D. Sabino Fernández Campo.Asi que, y aunque sea a título póstumo, pídale, por favor, seriedad a él. Yo me he limitado a recordar aquella afortunada reflexión.

    alegret

  15. Las cosas son como son, las diga Agamenón o su porquero (elija usted con qué papel se queda). Y reitero: «la pareja de guardias civiles cómo hubiera solucionado el asunto, ¿invitando a los militares marroquíes que ocuparon el islote a irse educadamente?. «. Si lo de Perejil le llega a tocar a Zapatero, probablemente hubiera enviado a dos guardias civiles, pero para llevar viandas en abundancia a los militares marroquíes, no vaya a ser que se nos enfade el sultancito!

  16. vestidita de rosita

    Es absurdo que sigamos divagando sobre las relaciones entre Marruecos y España.

    Este asunto es de esos pocos que surgen de vez en cuando, en los que hay que ser extramadamente pragmáticos..

    ……Haidar no va a ceder……….y por tanto, o interviene un Juez y la obliga a sobrevivir o morirá………

    y la pregunta que yo hago -en este foro donde hay tantos jueces- es si «jurídicamente» hay que intervenir o no??????

    • ¿Debe el Estado, a través de los jueces, intervenir para evitar la muerte de Haidar?. Ahí va una opinión.

      Como regla general, el Estado no debe intervenir cuando no existe una relación de sujección especial de la que se derive un específico deber de tutela (ej.enfermo en hospital, penado en prisión, soldado en ejército, alumno dentro de la Universidad, etc). Si el Estado tuviese la obligación de evitar el riesgo cierto de muerte de cualquier habitante de su territorio, se plantearían múltiples problemas: a) No habría motivos para considerar que debe intervenir cuando está en juego la vida y no cuando está en juego otros valores constitucionales de idéntico rango: libertad, seguridad, integridad física..o sea, todo; b) Habría que intervenir, por ejemplo, en ámbitos donde existe certeza del riesgo asumido por el consumidor y notoriamente tolerados por el propio Ordenamiento Jurídico, ej. internamiento forzoso hospitalario o coserle los labios a los fumadores, pues «eltabaco mata» según anuncian las cajetillas; prohibir las corridas de toros, actuaciones de trapecistas, competenciones automovilísticas, impedir que conduzcan los menores de cincuenta años y mayores de sesenta,etc. En suma, las obligaciones del Estado se detienen a las puertas de lo imposible, y no puede el Estado tener la obligación de intervenir contra los actos voluntariamente asumidos de todos y cada uno de los habitantes en España.

      Sin embargo, toda regla tiene sus excepciones o matices, y en el caso Haidar, concurren circunstancias objetivas que reclamarían la intervención del Estado. Estamos ante la presencia de intereses vitales del Estado pues si Haidar fallece, el daño para la imagen y política exterior del Estado será brutal. Por otra parte, el Estado se ha colocado, por admitir indebidamente en España a Haidar y por «oficializar» su presencia (tutela policial, presencia en espacio de dominio público aeroportuario,etc) en posición de garante de su vida, y tiene el deber de evitar su muerte.

  17. Son las 23.48 horas del 10 de diciembre de 2009, y todavía no sabemos qué autoridad del Ministerio de Asuntos Exteriores permitió que la señora Haidar entrara en España en violación de la ley de extranjería. El Gobierno, con su radical incompetencia, traspasó a España un problema de Marruecos. La ineptitud del Gobierno de España nos ha metido en este laberinto: que lo solucionen, que para esos les pagamos.

  18. vestidita de rosita

    vale vale…recibido mensaje JOTAF……

  19. Juan Manuel del Valle Pascual

    Sería bueno saber, bien es cierto, qué autoridad de Exteriores autorizó el viaje, para que practicara la humilde responsabilidad de dimitir, además de la exigible exigencia de que explique sus razones para decidir algo tan equivocado.Gestodesconocidoen nuestro país, que en los últimos tiempos debieran haber practicado bastantes de nuestros políticos, que se grapan al sillón con la comprensión buenista de sus compañeros de partido y escondidos en los votos a las listas cerradas. Recuerdo con agrado el cese de Cañellas en Baleares pese a la prescripción del delito del cohecho o prevaricación del asunto del túnel de Soller, o el cumplimiento de la palabra de Corcuera cuando el Constitucional no convalidó lo de la Ley de la patada en la puerta, o la dimisión de De la Madrid, en Castilla y León, aunque luego resultó inocente, sin que se le exaltara debidamente. Borrell dimitió porque unos altos cargos de la Agencia Tributaria delinquieron, o Willy Brandt dimitió porque su secretaria era una espía, aunque él no lo sabía, por su culpa in eligendo o in vigilando. Que dimita el tanfuertemente equivocado es la exigencia natural que como ciudadano pido, sea cual fuere el resultado de este asunto.
    Comparto contigo este razonamiento, JotaF, y leo con atención los restantes, que respeto, aunque en buena parte no comparta, pues son valoraciones de intenciones que se juzgan bien si bien salen, y mal en caso contrario. Pero comparto que en el talante de Zapatero hay un empacho de buenismo que confía en su propia suerte, que hasta la fecha, la verdad, le ha acompañado, pero que dan una impresión de blandura de la que Marruecos sabe sacar partido desde la Marcha Verde, que nadie sabrá nunca si se hubiera disuelto despavorida con dos guardias civiles voluntariosos. Por cierto, debatid, pero no os enfadeis, que tenemos bastante más civilización que la que acompaña a la otra parte de la pretendida alianza.Pero en nada sobra la energía de las conductas ante los chantajes políticos, y, sobre todo, humanos, pues los derechos subjetivos de esta clase no son renunciables, si no queremos ser cómplices de su transgresión.

    • Pues también comparto la opinión de que alguien debería haber dimitido y hacerse responsable político de la decisión de admitir la entrada en territorio español sin pasaporte de Aminatu. Es evidente que se ha provocado un conflicto exterior del todo prescindible. Sinceramente no sé ¿cómo fue a parar a Lanzarote si venía de Estados Unidos?.

      Quizás con el revuelo formado y ampliado por los medios de comunicación se ha hablado de este tema y no de otros.

      Por otro lado, en referencia a la posibilidad de utilizar el artículo 25.4 de la Ley Orgánica 4/2000 os pregunto ¿también es aplicable sin solicitud del interesado y contra su voluntad expresa ? (como fue el caso al rechazar la posibilidad) ¿no sería un expediente nulo desde su inicio?.

  20. prehistoricoguanche

    Creo que hay que ver este asunto desde un punto de vista más práctico para España. Veo que en parte ya lo están exponiendo así. Sin embargo, me permito excluir cualquier comentario más sobre las implicaciones humanitarias y justas de la actitud de Aminatu, ya que todos los demás lo están haciendo y hago mías todas las afirmaciones y argumentos que se vierten en este foro.

    Pero seamos realistas. España se ha metido en un «embolado» político que, como siempre es incapaz de resolver. Está fuera de toda duda que Marruecos no va a aceptar la vuelta de la activista. Por tanto: 1. nuestro gobierno debe contemplar seriamente la posibilidad de que Aminatu muera en suelo español.
    2.También tendrá que suponer que Marruecos tratará, a través de los medios de comunicación y la misma acción diplomática que lleva hasta ahora de «quitarse el muerto de encima» (disculpen la expresión, pero no encuentro otra mejor), culpando a España de ello.
    3. De las anteriores evidencias parecería que no hay ninguna salida. Sin embargo, yo pienso que puede haberla: a) España debe trabajar más intensamente y a fondo en el campo diplomático. Pero no para intentar negociar con el vecino muro marroquí con actitud genuflexa y suplicante. Más bien tendría que dirigirse hacia los demás países del polo democrático. UE, USA, etc. Y ello para tratar de trasladar la culpa al gobierno marroquí, que es el verdadero culpable del fallecimiento de Aminetu si esta se produce (esperemos que no).

    b) Y potenciar la presión de los medios de comunicación y conmover a la sociedad mundial.
    Hay que hacer que el gobierno de Marruecos quede poco menos como un monstruo parecido a Saddam Hussein o a Osama Bin Laden (yo pienso que se parece bastante, es una oligarcocracia disfrazada de democracia).Recuerden que ya se están produciendo reacciones sociales en nuestro país y éstas siguen creciendo día a día. España podría rescatar las imágenes y pruebas videográficas de las atrocidades de Marruecos para que se emitan una y otra vez en los medios de todo el mundo. Eso provocaría una oleada de protestas, movimientos y manifestaciones en muchas ciudades del mundo.

    En cuanto a la ofensiva diplomática, tendría que intensificar las conversaciones con Obama (más aún después de recibir hoy el Nobel de la paz y las implicaciones y claves de su discurso: «la guerra está justificada cuando es inevitable para mantener la paz), Sarkozy y los principales líderes de las potencias mundiales y de otros países para aislar a Marruecos. Creo que se podría conseguir. Pero no de cualquier manera, sino a través del cuestionamiento y replanteamiento de los tratados económicos presentes y futuros que tienen con el país alaouíta. Una imagen enormemente negativa, junto con una presión social continuada y prolongada en el tiempo, pueden afectar decisivamente en las decisiones de los líderes occidentales ante sus futuras relaciones con Marruecos. Ya sabemos que, además de España, ningún otro gobierno quiere verse salpicado por las consecuencias mediáticas que tendría el fallecimiento de Aminetu. Imagínense como sería para los ciudadanos franceses o estadounidenses que su gobierno esté tratando con un gobierno asesino, torturador y dictador, falto de cualquier sentimiento moral y que manifiesta una crueldad extrema. La imagen negativa se extendería y se trasladaría a la imagen política internacional de esos países.

    En conclusión, creo que estas podrían ser dos vías que el gobierno español debería estar ya explotando. Tiene que cambiar la estrategia y su punto de mira, en vez de seguir negociando con Marruecos debe hacerlo con sus aliados tradicionales democráticos (sólo no puedes, con amigos sí) para aislar a Marruecos.

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