Sobre los políticos

España no es país para economías de pendejos


La cuarta acepción de la palabra “pendejo” del Diccionario de la Real Academia de la Lengua española la define como “ persona de vida irregular y desordenada”, condición que puede predicarse de gran parte de esas personas jurídicas que son las Administraciones Públicas, a la vista del nuevo contexto económico de crisis que impone sus reglas de austeridad y control. También pueden calificarse de “pendejadas” las medidas de ajuste económico que no cogen el toro por los cuernos. Y es que, visto lo visto, hay que asumir que el Estado del Bienestar ha sido desplazado por el Estado del Subsistir, y  puede que la gangrena de la crisis económica esté tan extendida que sea necesario amputar. Veamos los puntos de posible intervención a juicio de Sevach.

1. Un país con una Corona que en tiempo de vacas gordas ha visto extender su presupuesto  de forma proporcional al crecimiento exponencial de la familia, bien podría recortar los gastos de la Casa del Rey…y de la Casa del Príncipe…y de la prole …y del Patrimonio Nacional.

2. Un país con un Senado decorativo, que no se ajusta a la funcionalidad de cámara territorial en que se inspiró, bien podría soportar una severa reforma del Reglamento del Senado que limitase el número de sesiones a lo imprescindible, que recortase los costes, dietas y demás prebendas. Al fin y al cabo, en tiempo de crisis se legisla poco y es el Congreso quien convalida los Decretos leyes.

3.Un país con un Consejo Económico Social implantado por la Constitución, y cuyos resultados son tostones de datos y hojarasca, bien podía ver sometido su régimen de integrantes, asistencia y presupuesto a la tijera. Y lo mismo es predicable de sus homólogos autonómicos ( e incluso locales, que los hay).

4. Un país con gran número de Defensores institucionales (del Pueblo, de las Comunidades Autónomas, del Anciano, del Menor, del Consumidor, del Animal, del Alumno, etc, ) bien podría en tiempos de crisis, confiar en las instituciones jurisdiccionales de garantía y suprimir/suspender o limitar tales centros que solo sirven para barajar papeleo y nóminas de sus propios cargos y personal.

5.Un país con 50 Diputaciones Provinciales ( o asimiladas) admitiría su supresión, mediante la sencilla absorción de sus competencias por su hermana mayor ( Comunidad Autónoma) o benjamines ( Ayuntamientos).

6.Un país con 8115 Ayuntamientos admitiría una nueva planta municipal simplificada para asegurar economías de escala.

7. Un país donde hay un auténtico Zoo de entidades bajo titularidad o dominio público ( Organismos Autónomos, Consorcios, Mancomunidades, Agencias, Sociedades públicas, Fundaciones), bien podía acometer un Plan de supresión de duplicidades. Sólo las entidades competitivas y de ventajosa eficacia probada en su prestación descentralizada debieran sobrevivir. Hay que evitar que un mismo carro de funciones públicas sea tirado simultáneamente, en direcciones no siempre coincidentes, por percherones, potros de carrera, poneys y burros, cuya alfalfa la pagamos todos.

8. Un país donde hay mas de 100.000 altos cargos en activo (estatales, autonómicos, locales, institucionales, y asimilados, etc), que unido a otros 15.000 exaltos cargos (con derecho a complemento de oro), bien podría soportar un recorte del número de unos y las prebendas de los  otros.

9. Un país donde el sistema universitario público ha pasado en treinta años de 34 Universidades  a casi duplicarlas, y de 40.000 a 100.000 profesores, pese a la caída inversamente proporcional de alumnos, necesita una reforma de “corte y confección”, nada de “prét-a porter” o café para todos.

10. Un país donde se toleran desigualdades capitales en el único ámbito  donde todos los españoles debieran ser iguales (la salud), en un campo donde todas las Comunidades Autónomas muestran un cráter de déficit galopante (sin olvidar los 15.000 millones de euros de déficit de la Seguridad Social) debería provocar una urgente Ley estatal de Armonización de competencias sanitarias, unida a una modificación del Estatuto del Personal Sanitario (menos abandonado a las fuerzas centrífugas de la dispersión autonómica y la negociación sindical), que  homogeneice las retribuciones, que equipare las prestaciones y que frene el despilfarro galopante del gasto farmacéutico.

11. Un país donde contamos con conquistas sindicales merecidas, pero concebidas para tiempos de bonanza empresarial, y que dotan de rigidez al mercado laboral, necesita el sacrificio de la suspensión temporal de aquéllos avances que no afecten al núcleo esencial de la dignidad de la persona y del trabajador ( liberados sindicales, fijezas, pluses consolidados, jubilación, contratación temporal, etc).

12.Un país donde parece que pleitear es el deporte nacional con un sistema de recursos e instancias jurisdiccionales largo ( apelaciones, casaciones, amparos, inconstitucionalidades, ejecuciones morosas, revisiones internacionales,etc) y además gravoso para todos los ciudadanos ( pues aunque litiguen unos pocos, las costas no cubren los costes, ni se imponen siempre) requiere una enérgica reforma procesal para simplificar trámites, reducir tiempos y que quien mas litigue, si pierde, mas pague. Sin justicia ágil no hay justicia real ni confianza o seguridad jurídica de los ciudadanos y agentes económicos.

13. Un país cuyas Administraciones públicas no saben el patrimonio que realmente poseen, en que hay miles de inmuebles vacantes sin dueño,  y en que los inventarios y el catastro no coinciden, bien podría acometer un Plan de Investigación de Patrimonios públicos, que sin necesidad de “desamortización” de activos permita rentabilizar esas manos muertas.

14. Un país que ha aprobado en la última década miles de leyes (estatales y autonómicas) bien podría hacer un balance objetivo de cada una de ellas, de manera que aquéllas que se han revelado en su aplicación ineficaces, inútiles o costosas, o sin desarrollo, fueren fulminantemente derogadas. Nadie audita la eficacia de las leyes: se aprueban y son abandonadas a la suerte en el mundo jurídico.

15. Un país donde Ministros, Consejeros y Alcaldes tienen un cheque en blanco para incurrir en chapuzas o ilegalidades bajo esa suave reprimenda que es la “responsabilidad política”, requeriría que el desajuste reiterado entre ingresos y gastos vinculados a su gestión comportarse la fulminante inhabilitación para cargo público ( al fin y al cabo, revela una pésima gestión o incapacidad para conseguir lo que otros consiguen o al menos para conseguirlo con reglas de juego limpias).

Podrá decirse que una cosa es “predicar y otra dar trigo”. Que son medidas inviables. Que a Sevach le ha dado un ataque de demagogia barata. Que Sevach ha descubierto el Mediterráneo. No. Sencillamente se expone la percepción intuitiva y experiencial de los yacimientos de déficit presupuestario. Los políticos están para hacer política y fijar objetivos, y los técnicos buscarán los medios. Pero no interesan los políticos sin pena ni gloria, ni los que prometen la gloria sin pasar penas, sino los que saben que hay que pasar penas para alcanzar la gloria.

Estoy tan seguro de que estas medidas son posibles como de que no faltarán políticos que las consideren imposibles. Que si no puede cuestionarse la Corona en tiempo de crisis; que si no pueden infravalorarse las aportaciones de instituciones “consolidadas” ( Consejos y Defensores); que si no puede volverse a regímenes burocráticos y centralizadores ( supresión de entes descentralizados); que si supone ir contra la tradición (Diputaciones), que si va contra la autonomía local ( Ayuntamientos) que si va contra la autonomía universitaria (Universidades), que si va contra derechos adquiridos ( retribuciones), que si va contra las conquistas sociales (sindicatos), que si está jugándose con la calidad del servicio sanitario, etc,.

Y si alguien osado intenta acometer alguna de esas iniciativas (sea el gobierno actual o la oposición en tal papel futuro), en seguida se planteará la necesidad de dictamen del Consejo de Estado, del Consejo Económico y Social, de convocar Conferencias interautonómicas, de elaborar dictámenes ( de impacto de género, de impacto medioambiental, etc), de oír a las corporaciones de intereses, de plantear recursos ante el Tribunal Constitucional, etc. En definitiva, que los políticos acabarían vendiendo el “no se quiere” disfrazado del “no se puede”, pasando por el “no se debe”.

Y mientras tanto, el buque estatal continua aprisionado entre los hielos de la crisis económica cuando el duro invierno se cierne sobre él…

0 comments on “España no es país para economías de pendejos

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  2. Maximilien Robespierre

    Estos mandamientos (de la ley de Dios) se resumen en uno: señor politico administre, bien que los perros no se atan con longanizas

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    • No sé si en España se ha llegado hoy a atar a los perros con longaniza pero no me extrañaría que así fuera, sobre todo si los dueños manejan dinero público para comprarla.

      Aún recuerdo de hace algo más de 25 años, como si fuera hoy, ese vídeo que José María García sacó en la tele sobre el perrito del presidente de la Federación de Fútbol que salía a pasear en coche oficial con su chofer y todo.

      ¡Seguimos igual… o peor!

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  3. Maximilien Robespierre

    Por cierto les recomiendo el articulo de Don Francisco Sosa Wagner “El alcohólico y su botella” 18 de mayo en El Mundo yque podéis ver aquí

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  4. De acuerdo en todo, tendria que ser un pais, donde el organo judicial que conoce de los asuntos supuestamente delictivos de las autoridades de las comunidades autonomas estuviera atascado de trabajo, puesto que en otras jurisdicciones se deduciría testimonio de las barrabasadas que algunos politicos hacen y se llevarian a conocer por aquellos, y el politico actuaria ante la posibilidad cierta de su procesamiento con cuidado, diligencia y generosidad, y no haciendo de su capa un…. puesto que no pasa nada, solo tienen que confiar en que el magistrado de turno tanto en lo social, contencioso o civil, aplique el dicho la administracion siempre tiene la razon o almenos se discuta. Pues un justiciable ve diferente, que ante insistencia de supuesta mala fe, de la admon, pues procesamiento y que el funcionario que se pasa de explicaciones en el ambito correspodiente. Que se determine que funcionario o politico fue el autor de la barrabasada y deduzcase testimonio. Uno no solo es alto cargo para cobrar y hacer lo que me da la gana “que no pasa nada” ese es el gran error.

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  5. Salvo en la 10, comparto todas. HOMOLOGAR retribuciones significa, ni más ni menos, AUMENTAR retribuciones, o sea, igualar por arriba. En definitiva, más gasto público.

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  6. Ampliación del núm. 14

    Nadie audita la eficacia de las leyes <>: se aprueban y son abandonadas a la suerte en el mundo jurídico.

    ¿Por qué un proyecto de arquitectura o ingeniería tiene un estado de mediciones y un presupuesto y un proyecto de ley no?

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  7. Sr. Sevach, porfa, presentese usted a las elecciones, y no lo digo de coña, pero haganos ese inmenso favor e inmerecido favor. Tendria asegurado mi voto y a buen seguro el de muchos/as mas.

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    • Gracias por la confianza, pero creo que presto mejor servicio como funcionario y ciudadano de a pie que si me introduzco en la maquinaria electoral, que suele expulsar del sistema a quien cree que las cosas pueden hacerse mejor.
      Además, no comparto el ideario maquiavélico de todo político.

      En fin, que hay buenos políticos y buenos candidatos en todas las fuerzas políticas, pero faltan mecanismos legales correctores, por un lado, de la “profesionalización” de la política, y por otro lado, de la “perversión” de la misma hacia fines particulares. Saludos

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  8. A veces creo que perdemos un poco de perspectiva en las críticas y no tomamos suficiente consciencia de que todos somos parte del problema, somos fiel exponente del gigantismo de la Administración. Pero a la vez enseñamos los dientes para defender la transcendencia y necesidad de nuestro puesto de trabajo. Se critican las duplicidades cuando muchos de nosotros componemos el rostro de las mismas. ¿Tiene más legitimidad un funcionario del Estado que uno de esas diputaciones provinciales o Comunidades Autónomas que se pretenden adelgazar? Sinceramente, no lo sé.

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  9. Pues ya sabe, vote UPyD.

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  10. Te diré como cumplido de tu excelente post, lo que alguiend ijo una vez a mi abuelo: “Ay D. Emilio, si vd. se metiera a político, que grande sería. Claro que … la gente como vd. es precisamente la última que se metería a político”

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  11. Sé de una administración que siguió pagando el alquiler de unos locales que la propia administración había procedido a desalojar dos años antes. También hay que decir que la arrendadora era otra administración que durante esos dos años estuvo cobrando sin decir nada. Qué bien se administra el dinero ajeno…

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  12. De acuerdo con casi todo salvo en lo referente a la litigiosidad y los costes procesales (de eso saben mucho las administraciones públicas), que no es tal, ni el sistema de recursos es el problema, ni acortando plazos se agiliza nada (sucesivas reformas en este sentido no han llevado mejoría apreciable), lo que debe imperar es el sentido común, y quitar los ropajes del garantismo exquisito que impera en las normas procesales, sustituyéndolas por el principio de responsabilidad ante los tribunales y ante la ley, que quien no se persone en un pleito adecuadamente citado no se vuelva a citar para notificar nada, ni por boletín, ni para costas; que las comunicaciones judiciales sean electrónicas, ya, pero ya; que la vulneración de normas administrativas no sea tolerable en los tribunales, p.j no dando validez a contrato alguno no liquidado debidamente, o no admitiendo pleito alguno sobre validez de transacciones sobre bienes restringidos (VPO por encima de su valor por ejemplo, o en arrendamiento),etc. Y dotando de más jueces a la planta judicial aumentando. La justicia debe ser el parapeto en el que pueda refugiarse el débil y no el refugio del incumplidor.

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  13. Una exhaustiva descripción de los degenerada estructura politico economica del país. Todo ese tinglado que describes tan bien, hace que España sea economicamente inviable. Las concesiones a los nacionalismos ha dado lugar a un caciquismo y a una corrupción desbordada. Los poderes regionales controlan la mitad del sistema financiero, las Cajas y muchas de ellas han quedado despolitizadas.
    Esa defectuosa organización, genera un déficit estructural de al menos 50.000 millones de euros anuales, que quedaron encubiertos éstos años debido al elevado endeudamiento de empresas y familias para hacer frente a la subida del metro cuadrado y del kilo de concejal.
    Ahora sobrevivimos del dinero que entra vía deuda pública. Hasta que dejen de prestarnos.

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  14. Que el mismo día y a la misma hora se nos haya ocurrido prácticamente el mismo enfoque a ti y a mí(con las diferencias consabidas a tu favor)…

    Y el artículo que hace el trío, de Íñigo Dominguez, corresponsal en Roma de El Correo, titulado “lo inútil”

    Mira que si va a resultar que es de sentido común meterle tijera a esa prolífica raza de los entes locales, municipales, comarcales, provinciales, autonómicos, con sus correspondientes cargos, fastos, y paniaguados…

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  15. Genial, empezando por el título 😉

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  16. La mayor torpeza ha sido llevar a cabo una serie de medidas impopulares sin acompañarlas de medidas populares, que supongan rebaja de gasto de aquellos puntos donde se barrunta que hay fuertes dosis de despilfarro.
    Si no se reduce en partidas superfluas, tenderemos a pensar que se reducen las pensiones y los sueldos de los funcionarios para poder mantener el gasto en esos puntos evidentemente más prescidibles.
    Además de las aportadas por Sevach, me gustaría someter algunas propuestas a la autorizada y competente consideración del propio Sevach y de los foreros:
    1) La supresión de las autonomías supondría un gran alivio para las arcas públicas, amén de una mayor sencillez en los accesos a las ventanillas (que sí serían únicas) y unidad de mercado, con mayor seguridad jurídica. En todo caso, si no se atendiera esta petición, convendría una reestructuración del mapa autonómico: A algunos nos parece que aquel “café para todos” autonómico fue una exageración, pero más aún cuando surgieron varias autonomías uniprovinciales (¿a modo de contrapeso o “torna” de Navarra?). Subsidiariamente, si no se aprobase la anterior propuesta, convendría al menos la agregación o fusión (no la confederación, expresamente prohibida en la Constitución), y que el número de comunidades autonónomas no superase el de ocho.
    * Las Diputaciones también resultan obsoletas y escasamente operativas; Respecto a las comarcas y áreas metropolitanas, sólo resultarían útiles si sirviesen para aglutinar en un solo ente los muchos municipios (que en ese caso quedarían suprimidos) que hay en España, a veces con escasísimos habitantes, menos que una calle pequeña de una ciudad, o que algunas comunidades de vecinos.
    * mayor control y responsabilidad en los contratos públicos, especialmente en los contratos menores que en muchas ocasiones son pequeñas grietas o poros por los que escapa mucho dinero. También en las subvenciones.
    * total transparencia en la forma de emplear el dinero público: que sea pública cada factura pública y cada sueldo (como al parecer ocurre en los países escandinavos).
    * Supresión de la institución del Jurado, o limitación a delitos especialmente graves. Y que ese dinero se aplique a ampliar la plantilla de jueces.
    * Imponer a las televisiones públicas un techo de gasto austero; y en todo caso, que en una situación tan seria como la actual, durante tres años se limiten a emitir programas grabados, de temática primordialmente cultural. Sería una gran ocasión para que aumentase la calidad de los contenidos audiovisuales y para recuperar programas clásicos, como el teatro interpretado por Bódalo, Rodero y Prendes.

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  17. Y con tal recorte de políticos y excelencia en la gestión ¿quién le va a hacer el trabajo sucio a los bancos y lobbys empresariales como el eléctrico?
    Porque me asalta una duda.
    ¿Por qué se puede incurrir en déficit presupuestario (aunque sea de un 2% (70:2 da 35 que es el número de años que al 2% se doblará la deuda) y sin embargo no se preve generar superavits primero para después gastar?
    Un ejemplo. Soy el presidente de una diputación y quiero construir un aeropuerto. En lugar de ir al banco a pedir dinero, tengo que ir a los ciudadanos y decirles lo que tienen que poner a escote en una derrama para construirlo. ¿no?

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