Actualidad Triunfos y homenajes del Derecho Público

Crónica del Doctorado honoris causa por la Universidad de Salamanca a Muñoz Machado

Pienso que el mejor homenaje para un autor es leer sus libros. Si además su obra te enriquece como persona o profesional, como es propio de bien nacidos, ha de aprovecharse la ocasión para mostrar el agradecimiento.

Pues bien, la Universidad de Salamanca celebró ayer viernes, 22 de noviembre de 2019, el acto solemne de otorgamiento del Doctorado Honoris Causa, a D. Santiago Muñoz Machado, con un insólito origen siamés, pues se otorga a propuesta de las Facultades de Filología y Derecho, lo que no asombra cuando hablamos de un colosal erudito del lenguaje que le han llevado a ejercer actualmente como Director de la Real Academia de la Lengua Española, y a la vez gigante del Derecho administrativo de la democracia.

Con ello la Universidad de Salamanca reconoce su labor de difusión de la lengua del Derecho en castellano (a él se debe la dirección del Libro de Estilo de la Justicia – 2017 – o el Diccionario Panhispánico del Estado Jurídico – 2017 y el Diccionario del Español Jurídico – 2019), y se añade este galardón a los honoris causa otorgados a Muñoz Machado por las Universidades de Valencia, Córdoba y Extremadura.

Veamos el acto en trazo rápido y grueso.

El acto contó con las solemnidades fruto de los siglos de la Universidad más antigua de España (y tercera de Europa) y con las rigurosas exigencias propias de un Doctorado Honoris Causa que no se regala sino que reconoce con estricta justeza, que no se acumula sino que sobresale, y que no se olvida, sino que acompaña a sus titulares como coronación del Annapurna nepalí, la montaña de los ochomiles más inalcanzable.

Y si Annapurna en sánscrito significa “diosa de las cosechas”, esa es la referencia adecuada para la inmensa cosecha intelectual de Muñoz Machado, en las vertientes de historia, lengua y derecho.

El acto fue presidido por el Excmo. Sr. Rector Ricardo Rivero Ortega, y contó con la presencia del embajador del Reino Unido en España, miembros de la Real Academia de la Lengua y numerosas personalidades, incluido el Presidente de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, aunque me interesa resaltar la perspectiva que me resulta más cercana, la centrada en la nutrida asistencia de administrativistas.

El desarrollo del acto tuvo un delicioso encanto. Se celebró en el Paraninfo de las Escuelas Mayores, en el Edificio Histórico, cuyas paredes podrían hablar de la historia de España, y que se alzó como caja de resonancia de los méritos del nuevo Doctor Honoris Causa.

Primero se aposentó el público, luego las autoridades académicas y personalidades, para ingresar finalmente los doctores con su traje académico, muceta o capirote con puñetas y tocado con birrete de flecos (dominaba en el acto el encarnado, propio de la Facultad de Derecho y azul celeste, de la Facultad de Filología, aunque no faltaba el naranja de Ciencias Sociales y Políticas).

Después tuvo lugar el inicio de la ceremonia. El Rector llamó al doctorando que aguardaba en el Aula Fray Luis de León y fue conducido por los padrinos al Paraninfo, en este caso, D. Vicente González Martín (Decano de Filología) y D. Fernando Carbajo Cascón (Decano de Derecho), quienes hicieron desde su perspectiva, una breve y brillante glosa del doctorando. Tras solicitar los padrinos formalmente el grado de Doctor tuvo lugar la concesión por el Rector (¡petición y concesión en latín!) y se produjo la investidura formal con entrega la insignias (birrete, anillo y libro), así como el juramento de lealtad del doctorando, con carácter previo a la imposición por el Rector de la medalla.

En ese momento correspondió a Santiago Muñoz Machado exponer su discurso con palabras de sentido agradecimiento y se adentró a exponer su visión de la figura y pensamiento de Miguel de Cervantes, con cierto lamento por la dura e ingrata vida que sufrió pese a su genialidad, con referencias a las inquietudes de la época, a las enseñanzas del Quijote y referencias a prohombres de la historia universitaria salmantina (Fray Luis de León, Francisco de Vitoria, etcétera). Finalizó con una cita del que fuere Rector de la Universidad de Salamanca, Miguel de Unamuno, allá por 1905 en que justificaba su particular visión de El Quijote aduciendo:

¿Qué tiene que ver lo que Cervantes quisiera decir en su Quijote, si es que quiso decir algo, con lo que a los demás se nos ocurra ver en él? ¿De cuándo acá es el autor de un libro el que ha de entenderlo mejor?

Estas palabras con las que Muñoz Machado ultimó su intervención me trajeron a la mente, como magistrado, que el juez no debe aferrarse a la lectura literal de la Ley sino apoyarse en el sentido o interpretación que se le ocurra con técnica jurídica y se ajuste a la meta de la Justicia.

Tras ultimarse su discurso con la lógica ovación, intervino el Rector de la Universidad de Salamanca, Ricardo Rivero, que comparte con el doctorando la condición de Catedrático de Derecho administrativo, con unas breves pero diestras pinceladas, dichas con la vehemencia propia de la previa reflexión serena, en doble vertiente.

De un lado, para mostrar la justicia y acierto de la concesión del Doctorado Honoris Causa al doctorando, en quien resaltó la convergencia de las disciplinas originales de la Universidad de Salamanca, las Letras y el Derecho, con especial referencia al rigor y solidez de sus estudios para abordar el modelo de Estado y las claves de un Estado de las autonomías sostenibles así como el camino de la sensatez jurídica a seguir.

Y de otro para mostrar el importantísimo papel de cohesión española que juegan y deben jugar tres ejes o institutos. La lengua española por ser un robusto y eficaz medio de comunicación que une a la ciudadanía; la Universidad de Salamanca por su condición de institución centenaria y emblemática del Estado español, con fuerza transfronteriza (“la Universidad del español”), y la Constitución española, que es un marco insoslayable donde todos y todas las sensibilidades caben.

Finalmente, el Presidente de la Comunidad autónoma de Castilla y León cerró el acto con diversas consideraciones sobre el significado del acto y sobre la unidad del Estado.

A continuación tuvo lugar el desfile de los doctores hacia una estancia en el Claustro alto, donde llegó la hora del ágape, y se festejó el acto con mazapán y vino dulce. Y luego el doctor Santiago Muñoz Machado compartió con los asistentes cóctel en el Colegio Arzobispo Fonseca.

Pues bien, en ese marco incomparable, debo manifestar que fue un acto espléndido, donde se fusionaron filólogos y juristas, con armonía y cordialidad al estar unidos por una justa causa.

Tuve ocasión de felicitar al galardonado y de saludar efusivamente al Rector, Ricardo Rivero, así como a los Catedráticos de Derecho administrativo que tanto me han enseñado y tanto admiro (otros me consta que no pudieron acudir), a algunos de los cuales pude poner rostro y transmitirles mi agradecimiento: Tomás Ramón Fernández, Manuel Rebollo Puig, Carmen Chinchilla, Blanca Lozano Cutanda, Juan Mestre Delgado, Juan Ramón Fernández Torres, José María Baño León, Tomás Cano Campos, José Luis Martínez López-Muñiz, Marcos Fernando Pablo, Luis Martín Rebollo, Vicente Álvarez García, etcétera. No faltó al acto el penalista Esteban Mestre ni la tributarista María Ángeles Guervós, ni el letrado del Consejo de Estado, Moisés Barrio, entre otros numerosos juristas que parafraseando al Quijote “De cuyo nombre no puedo acordarme”.

3 comments on “Crónica del Doctorado honoris causa por la Universidad de Salamanca a Muñoz Machado

  1. DiegoGomez

    Grande entre los grandes D. Santiago Muñoz Machado, que suerte Sevach haber podido estar allí entre tanto genio.

    Y en honor al homenajeado su magistral Tratado de Derecho Administrativo en abierto en la Biblioteca Jurídica Digital del BOE en este enlace https://www.boe.es/biblioteca_juridica/ Todo un lujo al alcance de todos!

    Un abrazo

  2. Francisco Casado Gilabert

    Que puedo yo comentar, un abogado de trinchera, que son extraordinarios sus libros y sus artículos amen de Cronicas como éstas de éste insigne jurista Muñoz Machado. Siempre me encantó el Derecho Administrativo, y éstos regalos que voy recibiendo en el móvil me encantan. Una pena no poder dedicar más tiempo a leer sus publicaciones, pues, en un pueblo ya se sabe que el letrado tiene que aprender un poco de todo, con lo cual nunca termina uno de saber mucho de nada. En fin, cada uno lleva su cruz. Un saludo.

  3. Jose Adserias

    Enhorabuena al nuevo Doctor Honoris Causa, D. Santiago Muñoz Machado, y a las numerosas personalidades que asistieron y acompañaron a D. Santiago.

    Y gracias también a ti José Ramón, eres un cronista de excepción y tienes tiempo de contar lo que sucede en el “Alma Máter” de la Universidad española.

    Por cierto, ya que hablamos de inteligencia y cultura también “Salamanca es, de nuevo, la capital mundial del ajedrez” gracias al II Festival del Ajedrez VIII Centenario de la Universidad de Salamanca.
    https://www.salamancachessfestival.com/salamanca-sera-durante-una-semana-la-capital-mundial-del-ajedrez/

Responder a Jose Adserias Cancelar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: