Triunfos y homenajes del Derecho Público

Vicente Gimeno Sendra, in memoriam

  Me entero con pesar del fallecimiento de D.Vicente Gimeno Sendra, a los 71 años de edad, quien fuere magistrado del Tribunal Constitucional en el período 1989-1998, además de Catedrático de Derecho Procesal de la UNED.

 Debo decir que el Tribunal Constitucional tuvo la fortuna de contar con un gran procesalista en una década en que debía consolidarse la extensión y fuerza de ese diamante jurídico, que es el derecho a la tutela judicial efectiva que consagra el art.24 CE. En la institución, D. Vicente demostró su altura de miras, una gran habilidad para unir sencillez con contundencia lógica y una valiosa independencia de criterio (reflejada en sus votos particulares).

  Los juristas tuvimos el privilegio de contar con su obra y particularmente atesoro una estupenda edición de sus Fundamentos de derecho procesal (Jurisdicción, acción y proceso)- Civitas,1981, y como no, sus Comentarios a la nueva Ley Reguladora de la Jurisdicción contencioso-administrativa de 1998 (Ed.Ramón Areces,1999).

 Como bella referencia y homenaje, recomiendo la cálida glosa ofrecida por Mercedes Gallego al diario Levante sobre su figura y talla humana y profesional. O la de su discípulo, también catedrático, Nicolás González-Cuéllar, en El Confidencial.

 Por mi parte, me limitaré a señalar que tuve ocasión de mantener con él una charla en 1999, para comentarle por cuenta de la Universidad de Salamanca ciertas cuestiones de complejidad jurídica, y me demostró no solo una cercanía y cordialidad admirables, sino una agudeza jurídica inusual para captar el núcleo de los problemas y proponer modos de resolverlos. Fue una charla sosegada y salpicada de anécdotas personales, que nos llevó a detenernos en la Justicia y de los jueces, colectivo que le interesaba enormemente, que tenía en la más alta consideración y que alzaba en el pilar de garantías de todo el Estado, defendiendo fervorosamente su independencia.

Rechazaba que el Tribunal Constitucional o el Consejo General del Poder Judicial se convirtiesen en apéndice las fuerzas políticas, con la consiguiente pérdida de legitimación. Así, es curioso que en una entrevista que ofreció en el año 2007, reclamaba por algo que – como si el tiempo no pasase- hoy día se plantea como demanda por la comunidad jurídica en el año 2020:

Los dos grandes partidos debieran llegar a un acuerdo para que pueda hacerse esa renovación porque ellos también están vinculados por la Constitución, que es la que ha establecido un programa de renovación de los altos órganos del Estado, y hay que cumplirlo. Tienen que ponerse de acuerdo tanto para el CGPJ como para el TC.

Aunque son muchas sentencias del Tribunal Constitucional en que dejó su firme huella, y que pasarán a la historia de las buenas referencias,  me limitaré a recordar una sentencia de la que fue ponente y que supuso un hito en materia de oposiciones y recursos. Se trata de la célebre impugnación de la oposición para el Cuerpo de Oficiales de la Administración de justicia celebrada en el año 1992 y en que se aplicó erradamente una penalización de respuestas erróneas por el tribunal calificador, al valorar el ejercicio de cuestionario test.

  Unos aspirantes recurrieron en vía administrativa y la Administración reconoció su error y rectificó la calificación inicial con el consiguiente aprobado para ellos. En cambio, una aspirante no formuló tal recurso administrativo,  pero se enteró posteriormente de que a esos otros aspirantes que sí recurrieron, que solamente a ellos se le había rectificado el error. La opositora recurrió la lista final de aprobados publicada tres meses después, pero le fue desestimado su recurso administrativo por la Administración y también se le desestimó el recurso contencioso-administrativo por la Sala contencioso-administrativa de la Audiencia Nacional, pues en ambas ocasiones se adujo que existía un acto firme y consentido, y que las vicisitudes de otros recurrentes más diligentes no podían perjudicar la seguridad jurídica.

  El caso enfrentaba la justicia material y la justicia formal, por lo que la STC de 13 de enero de 1998 (último año de mandato de Don Vicente), en una sentencia que reconvirtió el papel de la Administración en las oposiciones futuras, dispuso con razonamiento ingenioso y en clave constitucional:

 … una cosa es el hecho de aquietarse ante una eventual infracción de la legalidad, con las consecuencias que ello tenga de acuerdo con el ordenamiento, y otra muy distinta la producción ulterior de una nueva lesión, ésta de carácter o con relevancia constitucional. La solicitante de amparo consintió el erróneo criterio de valoración, pero no un vicio ulterior y distinto, cual es el surgido con ocasión de la resolución de ese error respecto de otros concursantes, y cuya reparación no puede ser impedida con el argumento de haber consentido una infracción distinta, anterior y de menor relevancia”

A continuación viene el argumento constitucional, bellamente expresado y que debería figurar en todo tribunal como divisa para todo tipo de procesos:

A tal propósito, el entero ordenamiento jurídico, aquí el procedimiento de selección y el orden jurisdiccional contencioso-administrativo, ha de ser interpretado de conformidad con el art. 24.1 C.E . a fin de propiciar que cualquier ciudadano pueda recabar la tutela de los Jueces y Tribunales en defensa de los derechos e intereses legítimos que el ordenamiento le reconoce, y en particular, de los derechos fundamentales.

 En suma, he aquí una perla de las muchas legadas por D.Vicente. Descanse en paz, con nuestra gratitud.

12 comments on “Vicente Gimeno Sendra, in memoriam

  1. MARIA DOLORES

    D.E.P. fue un gran profesor.

  2. África

    Nuestro querido profesor. Una gran persona, de la que siempre aprendes, y que nos ha dejado un buen legado. DEP

  3. Gran pérdida, sin duda. También tuve la ocasión de conocerlo y charlar con él de muchas cosas. Era una persona entrañable, abierta al mundo y a la gente desde Levante, donde tenía su sede de operaciones. Vicente, así me dijo que lo llamara, tenía (además de sus inquietudes profesionales y sus opiniones siempre libres sobre las Instituciones del Derecho) cientos de anécdotas y muchas relacionadas con consumo. Es decir era un ciudadano más que con su saber intentaba defenderse de los abusos de los poderosos. Me dio la sensación de que era de esas personas, al igual que mi querida Madre, capaz de pelearse e iniciar una guerra por un céntimo (solo con el Derecho por arma ) y después perder si era justo -alegremente, sin importarle- mil duros, hoy 30 euros. Recuerdo que tenía por costumbre, desde su paso por el Constitucional, y como medida de autodefensa, elegir en el restaurante las esquinas para tener la espalda cubierta. La primera vez que me entrevisté con el, al terminar, se guardó, despistadamente , mi teléfono (que era igual al suyo) en su largo abrigo azul . Y tuve que decirle “ Vicente, me devuelves mi teléfono” y nos pasamos unas risas. Un gran profesor y muy buena gente, sin duda. Mi pésame a familiares, amigos y compañeros; también al mundo del Derecho, que pierde a un gran profesional.

  4. Jose Castillo

    Excelente homenaje. DEP

  5. xavier b.

    Impacta, mucho. Fallecer a los 71 años, cuando posiblemente se está en la mayor de las plenitudes intelectuales, es terrible. Y lo que muchos debemos valorar…el Dr. Gimeno Sendra escribía excelentes manuales y textos con una gran juventud. Acabé la carrera en 1986 y ya habíamos estudiado con sus manuales (¡¡¡), la edad en que llegó al TC con 40 años es impresionante.. Me llena de tristeza. Que en pau descansi.

  6. Basseta

    Yo empecé mis estudios de Derecho en la Universidad de Alicante en 1985 y allí Vicente Gimeno era toda una institución. Estudiamos sus manuales y nos impregnamos de su avanzada doctrina. Digamos que Vicente Gimeno marcó la formación académica de muchas generaciones de juristas alicantinos. Que la tierra le sea leve.

  7. Antonio

    Descanse en paz. Gran Maestro con que tuve el privilegio de estudiar sus manuales en la UNED, bajo su Cátedra. Admirado y querido por todo alumno de bien. Enorme comunicador que hacía fácil entender una materia tan espesa como el Derecho Procesal, cuyos manuales guardo en casa a modo de grato recuerdo. Una lástima que se haya ido tan pronto.

  8. Descanse en paz el maestro, que lo fue mío también en la UNED. Y gracias, José Ramón, por la glosa.

  9. Anónimo

    Desconocía la noticia…Realmente una gran pérdida para el mundo jurídico. Yo también he sido alumna en la facultad de Derecho de la Uned en la asignatura de Derecho Procesal. Gracias por la información.

  10. Pingback: El derecho procesal llora por Michele Taruffo: Hasta siempre, Professore delaJusticia.com El rincón jurídico de José R. Chaves

  11. Lola fons

    Lo conocí en 1974 éramos vecinos vivía con Joel su primera mujer y era guapísimo aparte de ser la mejor persona que he conocido en mi vida .

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