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Comprender el espíritu de la transición

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Parece que ya casi no conversamos. Es decir, hablamos y charlamos (a menudo por mensaje de texto o correo electrónico), pero no solemos hablar de las cosas importantes, cara y cara y buscando respuestas.

Incluso sutilmente estamos aficionándonos a consultar a la inteligencia artificial pues nos resulta más cómodo que dedicarnos a hablar y escuchar a quien puede directamente explicárnoslo viva voz.

Además, evitamos conversaciones incómodas y eludimos ahondar en cuestiones políticas, pues nos resulta más fácil partir de una idea preconcebida y no cuestionarla, como tampoco queremos mirar hacia atrás para comprender cómo hemos llegado a esta situación o cómo podemos salir de ella.

Sin embargo, en los tiempos de tumulto sociopolítico que corren, se siente la nostalgia por el llamado “Espíritu de la Transición”, por la voluntad de diálogo, de concordia, de sumar y no restar, del comprender que solo podemos salvar lo que nos importa si todos nos esforzamos en el acuerdo.

Por eso, me sentí tremendamente honrado cuando me invitaron a realizar el prólogo para una obra con conversaciones con testigos de la transición, con diálogos frescos y claros, con mirada retrospectiva de ojos brillantes y lengua absuelta. Sin fanatismos ni dogmas. La percepción de lo que sucedió y su legado. La chispa del espíritu de la transición que provocó el luminoso fuego de la democracia española.

La obra se acaba de publicar y se titula: «El espíritu de la transición: Conversaciones para nuestro tiempo» (Moya y Adserias, 2026).

Sobre su significado y alcance se ha escrito con total elocuencia y plasticidad, y como no puedo mejorarlo, a ello me remito.

En todo caso, bien está aprender del pasado y «escucharlo» con viveza y sinceridad, separando verdad y ficción, revelando los valores y fuerzas reales impulsoras del acuerdo, descubriendo los sacrificios de una generación y de unos partidos.

La historia española llamó a la puerta y políticos sensatos lo escucharon y franquearon el paso a la libertad y al Estado de Derecho.

El propósito de esta obra “dialogada” no es convencer sino ayudar a comprender. Y lo consigue con delicadeza, elegancia, naturalidad y pluralismo. Bienvenida sea ésta obra sobre un tiempo en que todos se pusieron manos a la obra.

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10 comments on “Comprender el espíritu de la transición

  1. Avatar de Ge

    Tengo entendido que en el estado español no se llevó a cabo ni durante «el espíritu de la transición» ni en las décadas posteriores casi ninguno de los propósitos que componen el mandato del Relator Especial sobre la promoción de la verdad, la justicia y la reparación de la Organización de las Naciones Unidas.

    «En situaciones de transición desde un conflicto o desde un régimen autoritario durante los cuales se han producido violaciones graves de los derechos humanos así como violaciones flagrantes del derecho internacional humanitario, el Relator Especial analiza las medidas aprobadas por las autoridades en cuestión destinadas a garantizar la verdad, justicia, reparación, memoria y garantías de no-repetición, con el objeto de:

    – Garantizar la rendición de cuentas y hacer justicia;
    – Fomentar la verdad y la memoria sobre violaciones pasadas;
    – Ofrecer reparación a las víctimas;
    – Reformar el marco nacional institucional y legal además de promover el estado de derecho de acuerdo con la normativa internacional de derechos humanos, y restablecer la confianza en las instituciones del Estado;
    – Asegurar la cohesión social, la consolidación nacional, la participación y la inclusión a nivel nacional y local; además de promover la pacificación y reconciliación;
    – Prevenir la repetición de crisis y violaciones futuras de derechos humanos.»

    https://www.ohchr.org/es/special-procedures/sr-truth-justice-reparation-and-non-recurrence

    • Avatar de LG Darley

      Cada vez que oiga la palabra «relator», «Relator», «relator especial», «naciones unidas» (la mayoría de ellas paises sin democracia, dictaduras populistas, comunistas, teocracias, régimenes con un estatismo extremo) , me agarro la cartera y me preparó para todo.

      Tras 50 años de promoción angelical, cuasí divina, de uno de los dos bandos de la última guerra civil española , con un claro y mayor responsable de ella (con el alzamiento militar de 1934, los fraudes, los fusilamientos y asesinatos de 1936, o las clarisimas palabras de su líderes como Largo Caballero), que para más inri es presentado como el bueno de la pelicula, TOCA, ya toca, hacer publicidad y difusión exhaustiva de los muchos crímenes y de la responsabildad del bando «angelical», el «de los buenos, buenísimos, unos santos, legales a más no poder», el bando que lleva desde 1975, otros 50 años de guerracivilismo eterno, de maniqueismo, intetando meter un relato contrario precisamente a la Verdad, a la Historia y a los Hechos. ¿Cómo se puede tener tanca caradura?

      ¡Que lejos estamos del espíritu de la transición, de un régimen que se puso fin a sí mismo!
      Algo impensable en los regímenes de izquierdas.

      Ya lo describió Eric Blair (George Orwell) en primera persona, o Saint-Exupery, también testigo en primera persona, o otantos otros que vivieron el horror de las «chekas», de Paracuellos, y de como asesinaban, fusilaban y se despellejaban (Andreu Nin) incuso entre ellos mismos. Más leninistas y totalitarios que los propios soviéticos. Por muchas películas de exaltacion de lo buenos y angelicales que fueron los «republicanos» que lleven haciendo en los últimos 50 años o que tengan planeadas para los siguientes 50.

      YA TOCA poner un fin a las mentiras, y al BLANQUEAMIENTO SIDERAL del bando precisamente más responsable de la tragedia que es una guerra civil .

      Y ahora nos vienen con relatores. ES que es incréible. Por cierto, mi bisabuelo, militar republicano, fue asesinado nada más empezar la guerra. Su viuda y mi abuela lo pasaron muy mal. Mis dos abuelos también fueron militares en el angelical banco republicano, lo que llaman «la legalidad republicana». Perdieron la guerra muy rápidamente y ambos fueron prisioneros.

      Pero también fueron más amigos de la verdad, que sus propios hijos, más fanatizados o que generaciones psoteriores que conocen poco de esa época pero que pontifican por doquier y sin el menor atisbo de duda. Llevamos ya 50 años, sin interrupcion e «in crescendo», como quería Rodriguez Zapatero. Estamos ya en 2026 y siguen insistiendo en defender lo indefendible y en blanquear a los más sectarios y más asesinos. Los «sin mácula».

      Toca ya dar apoyo y publicidad institucional a otras «versiones», valroaciones e ideas. o vaya a ser que el bando de Paracuellos, de las checas, de los fusilamientos y quemas de conventos, de bibliotecas, religiosos, o de no afines, no sean esos «inocentes angeles» que nos han hecho creer. Sino todo lo contrario.

      La hemeroteca está ahi. Como estaban también ERC, el PNV y el PSOE, por cierto.
      No hay más que leer lo que pasó. Lo que ellos mismos dijeron y escribieron, como largo Caballero, Dolores ibarruri o Indalecio Prieto. Y lo que hizo cada uno de ellos.

      DATOS matan «relatos». La luz y la transparencia son muy necesarias, cada vez más.

      • Avatar de Ge

        Gracias por dejar claros en su extensa parrafada los motivos por los que el «espíritu de transición» del estado español no garantizó jamás la rendición de cuentas ni la justicia sobre las violaciones ejecutadas por los protagonistas de la dictadura golpista, ni se impulsó el fomento de la verdad y la memoria ni, por supuesto, se ofreció reparación a las víctimas, entre otras muchas omisiones.

      • Avatar de LG Darley

        De nada. por la extensa parrafada. Soy algo mayor y estoy muy harto. De «relatores», y si son «expertos» nombrados por la ONU, más.

        Lo dicho toca, ya toca la RENDICIÓN DE CUENTAS; pero de aquellos que más crímenes cometieron, y de hablar y publicitar los muchos crímenes que cometieron «los angelicales republicanos» empezando por bombardeos de poblaciones; toca hablar DE LAS VIOLACIONES ejecutadas por la dictadura estalinista y que precisamente llevaron a la guerra civil, en 1934 y en 1936, del FOMETO DE LA VERDAD (no censurando lo que dicen los que nieguen «su relato – verdad») , de la MEMORIA (completa= Total Recall, no los relatos parciales o falsos que interesan a mentirosos, ni las medias verdades).

        Y la «REPARACIÓN» TAMBIÉN a las víctimas de los asesinos estalinsitas y de los mucho más recientes euskonazis de ETA, incluyendo a los extorsionados económicamente o a los 200.000 exiliados del País Vasco desde los años 80 del pasado siglo. ¿O no?

      • Avatar de María V.
        María V.

        Hombre, por favor… cómo no. Faltaba ETA.

  2. Avatar de juan manuel del valle pascual
    juan manuel del valle pascual

    Hablar y escuchar fue la clave. Olvidar no formaba parte de la solución, reconocer, sí. No repetir, también. Insultar no es un instrumento de soluciones. Respetar en la discordancia, sí lo es. Saber perder, tanto como saber ganar, forma parte del espíritu de la convivencia.

  3. Avatar de FELIPE

    En un tiempo en el que abundan los monólogos, las consignas y la desconfianza hacia quien piensa diferente, recuperar el clima de diálogo que caracterizó al espíritu de la Transición no es nostalgia, sino una necesidad lúcida.

    No porque aquel pasado fuera perfecto, sino porque hoy hemos dejado de valorar el diálogo como fundamento democrático. Y también hemos perdido la capacidad de escuchar sin trincheras y de conversar sin miedo a matizar, incluso cuando la conversación empieza con un ‘no estoy de acuerdo contigo’, que debería ser el inicio del diálogo y no su final.

    Comprender el pasado no implica idealizarlo, sino aprender de las actitudes que permitieron avanzar en medio de tensiones y renuncias compartidas. Por eso es tan pertinente una obra basada en conversaciones: voces que recuerdan, discrepan y, sobre todo, se escuchan. En tiempos de inmediatez y polarización, esa apuesta por la palabra pausada es casi un acto de resistencia cívica.

    Bienvenido sea cualquier intento de recuperar ese espíritu, para recordarnos que la convivencia democrática se sostiene en algo tan simple —y tan difícil— como hablar, escuchar, comprender y respetar. La Transición no fue un milagro: fue una decisión y un compromiso de muchos, un pacto hecho de renuncias asumidas en pos de la convivencia.

    Pero hoy, más que convivir, vivimos instalados en un desacuerdo y un enfrentamiento constantes que hemos renunciado voluntariamente a conciliar.

    Como escribió Isaiah Berlin, la libertad no exige unanimidad, sino la voluntad de convivir con el desacuerdo.

  4. Avatar de Contencioso
    Contencioso

    Estimado Jose Ramón, nadie ha de dudar que eres valiente, pues el charco que voluntariamente pisas al hacer público un post sobre este tema sin duda va a salpicar a diestro y siniestro. Yo personalmente lo único que quisiera después de tener un abuelo en cada bando y ambos muertos hace mucho tiempo, es que dejemos el tema a los historiadores con las consecuencias que sean, y nos ocupemos del terrible presente que nos afecta aquí y ahora, que bastante es ya.

  5. Avatar de José Antonio Hernández de la Moya
    José Antonio Hernández de la Moya

    Gracias, José Ramón. Magnífica reflexión, porque va más allá de la Transición como episodio histórico y apunta a algo más profundo: estamos perdiendo la cultura de la conversación. Hablamos mucho, pero escuchamos poco; opinamos rápido, pero preguntamos poco; entramos al debate para afirmar, no para comprender.

    Quizá el llamado “espíritu de la Transición” no deba verse como un mito intocable ni como un error a desmontar, sino como un método cívico: hablar entre diferentes, aceptar renuncias y anteponer la convivencia a la victoria total. Eso no resolvió todos los problemas —ni entonces ni ahora—, pero sí creó un marco donde podían discutirse sin romperlo todo.

    Hoy el desacuerdo es legítimo y necesario, también sobre la memoria y la justicia histórica. Pero si perdemos el hábito de escucharnos sin convertir al otro en enemigo moral, el problema ya no será el pasado, sino la fragilidad del presente. Sin conversación, la democracia se queda sin su herramienta básica.

    Deseo aprovechar esta ocasión para trasladarte mi profundo agradecimiento por tu magnifico prólogo a nuestro libro EL ESPÍRITU DE LA TRANSICIÓN (Conversaciones para nuestro tiempo), con el que has conseguido situar al lector ante el profundo significado cívico de este legado.

    Con mis mejores deseos. Fuerte abrazo. JOSÉ ANTONIO.

  6. Avatar de José

    La historia nos enseña que no hemos aprendido nada del pasado. Se reescribe la historia con el ánimo de adoctrinar, dividir, fomentar el fanatismo de rebaño, el narcisismo colectivo que se permiten los pobres desposeídos de crítica propia. El narcisismo del rebaño adoctrinado.
    En palabras de Teócrito: «Los hombres libres tienen ideas, los sumisos, ideologías».
    Siempre es bueno atender y entender pensamientos diferentes, y no dar la vida por ninguno, porque hasta los propios pueden estar equivocados.

    Gracias por la recomendación del libro.
    Siempre es un placer leerlo.

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