Opinando

La cita previa ante la Administración : un virus jurídico que se extiende

Al hilo de la crisis del coronavirus hemos asumido un nuevo escenario de relaciones de la Administración con los ciudadanos, a distancia y con preferencia electrónica y a poder ser con tele-trabajo y con tele-presencia ciudadana.

Sin embargo, en dos semanas sucesivas, he vivido personalmente dos experiencias que me han provocado una seria reflexión.

La primera experiencia tuvo lugar la semana pasada en que tenía que realizar una sencilla gestión ante la Agencia Tributaria (personarme para identificarme en una gestión, o sea, una labor mecánica y de duración máxima de dos minutos) y me tropecé a la puerta con un guarda jurado que amablemente, armado con una lista, impedía el acceso a todo el que no contase con cita previa. Informaba que se solicitase a través de la web de la entidad. Algunos se quejaban airadamente porque les vencían plazos, y que era misión imposible obtener la cita, pero el guarda no les franqueó el paso. En mi caso, tomé nota y acudí presuroso a la web, consiguiendo tras una laberíntica labor, la cita online para cuatro días después.

La segunda experiencia, tuvo lugar ayer pues acudí a la Delegación del Gobierno para presentar un escrito en el Registro General (algo sencillo pero cuya constancia plena me interesaba, sin riesgos por acudir a Correos u otros cauces, y de duración máxima de otros dos minutos). Nuevamente la escena se repitió. En este caso un policía nacional a la puerta, amablemente me informó de la necesidad de cita previa, aunque solo fuese para presentar escritos en el Registro y me indicó la web donde debía intentarlo. Acudí a la web y me salieron pantallazos diciéndome reiteradamente “En estos momentos no es posible su gestión. Vuelva a intentarlo”.

 

Poderosas reflexiones me invadieron, que me atrevo a compartir.

 

1.La reflexión sobre si queremos una Administración plenamente automatizada, telemática y robótica. Si realmente podemos prescindir del rostro y voz de un funcionario que nos escuche. He constatado la impotencia de los ciudadanos sin tener a la vista a alguien con quien hablar, alguien a quien explicar que no se tiene cita previa porque no ha sido posible obtener esa cita previa. Pero no, no hay nadie dispuesto asomarse fuera del bunker público para ayudar, ni por tanto ante quien quejarse. De hecho, para quejarse habría que solicitar cita previa.

Advertiré que no soy ningún troglodita, sino que soy un paladín de la tecnología, pero creo que junto a la figura del “habilitado” para ayudar a la presentación telemática, debería existir la figura del “confesor público en cuerpo mortal” para escuchar quejas y sugerencias, cuando la desesperación invade al ciudadano a la puerta de las oficinas públicas.

2.También me sorprende que se haya aprovechado la pandemia para imponer la cita previa para la mera presentación de escritos en los registros estatales y autonómicos, ante los colosos de la Agencia Tributaria y la Seguridad Social. Veamos. Por lo que yo recuerdo, en relación con los Registros, antes de la pandemia, existía un flujo natural de personas que se autorregulaba, como en las carnicerías. No entiendo que no exista cita previa ya en los grandes establecimientos privados y sí exista en las Administraciones públicas en uno de sus servicios más esenciales: el registro. O sea, la boca de entrada de solicitudes y recursos, y que es la garantía del cumplimiento de los plazos.

3.Además me llama la atención la falta de amparo legal para imponer al ciudadano esa “cita previa” cuando se trata de acceder a los Registros de solicitudes y comunicaciones. Creo sinceramente que estamos ante una “vía de hecho” altamente discutible pues compromete los derechos de los particulares para el acceso al procedimiento administrativo y recursos; podrá decirse que hay otros cauces alternativos, y es cierto, pero mientras exista la brecha digital en la sociedad, y mientras el legislador contemple una puerta principal (el Registro General) no hay razón para obligar a utilizar las puertas de emergencia (Correos, etcétera).

4.Además, los plazos son los que son, y están disponibles hasta el último minuto para el particular. Lo que no puede ser es que alguien vea una convocatoria de subvenciones u oposiciones, u otro trámite, y por razones personales o mercantiles ( o porque se entera el último día de plazo) intente presentar su escrito el último día de plazo y le digan que solicite “cita previa” y cuando la solicita por ordenador se la ofrecen una semana después de vencer el plazo. Si se difiere o aplaza la Cita previa, debería ampliarse el plazo; no se entiende que deba soportar el particular los problemas técnicos de su web o insuficiencia de personal para atender los registros.

5.Creo personalmente que la “cita previa” es muy práctica en la ITV del vehículo, para evitar enojosas esperas, o cuando se acude como paciente a la sanidad pública, por ejemplo, pero cuando se trata de presentar escritos ante la Administración en que el trámite de registro dura escasos minutos, no creo que deba pretextarse ninguna pandemia para aplicar la cita previa. Si no existe estado de alarma, si tales medidas no se aplican en los establecimientos privados ni en las sociedades públicas…¿por qué aplicarlo en los registros de la Administración?

El resultado es que hemos convertido a guardas jurados y policías nacionales en “funcionarios informadores sin soluciones” y que dejamos al particular sumido en la perplejidad y el laberinto para conseguir superar las barreras electrónicas y conseguir la cita previa.

6.En las últimas décadas lo fácil era presentar escritos en los Registros, y lo difícil conseguir vencer el silencio administrativo, y lo realmente difícil era conseguir que la Administración diese la razón. Ahora parece que también es difícil presentar escritos en los Registros. Ni siquiera la Administración da alegría o facilidades aquí.

Además en la década postconstitucional se suprimieron las “ventanillas” y se acabó con la opacidad de las autoridades y funcionarios (pasando éstos a tener que identificarse) y además se puso fin a tener que solicitar cita para ver al Jefe de negociado; eran tiempos en que se quería conseguir cercanía de la Administración, quitar fosos y alambradas y dar facilidades. Curiosamente, la Administración electrónica unida a la cita previa está abriendo un abismo entre un sector de la población y la Administración. No es que la Administración electrónica permita la Cita Previa, sino que la Cita Previa impone el uso de la Administración electrónica, que es algo muy distinto.

7. Voy a dejar clara mi posición personal, que podrá tildarse por algunos de primitiva, aunque yo prefiero calificarla de “humanista”:

  • Nada que objetar a la Cita Previa cuando el particular quiere usarla, o cuando existen situaciones de masificación de sujetos con idénticos trámites.
  • En cambio, me opongo a la Cita Previa impuesta cuando se trata de acceder a los Registros para presentar solicitudes, comunicaciones o recursos, y cuando el particular no quiere, no puede o no sabe usar el cauce electrónico.
  • También me opongo con vehemencia a que no exista una persona física con rostro que sea capaz al menos de escuchar al ciudadano quejoso. Si el derecho a la respuesta pública es importante, también lo es el derecho a quejarse y desahogarse.

En fin, creo que habrá que aplicar la legítima defensa, o al menos tomárselo con humor, y promover la iniciativa pública legislativa para disponer que la inspección de hacienda, laboral o de otro sector, solo podrá personarse para levantar acta si cuenta con “cita previa” informando al ciudadano.

8. Sé que no he convencido a nadie, y alguno pensará que no ha aparecido en este post el derecho administrativo, pero me he desahogado y además recuerdo que hay un derecho administrativo invisible, el que regula la presencia, la queja y el servicio que no recibe el ciudadano y que vuela bajo el radar de las normas. También importa.

88 comments on “La cita previa ante la Administración : un virus jurídico que se extiende

  1. Anónimo

    Totalmente de acuerdo. A ver si le hacen caso.

    • Carlos Xipell. Abogado. Barcelona

      Que usen el sentido común. Antes, si errabas en un formulario, tachabas con elegancia y segúias escribiendo. Y presentabas. Hoy día es imposible; has de acertar a la primera hasta con el nombre informático del organsimo, que a veces está mal escrito en una mezcla de catalán /castellano sólo accesible a «expertos».
      Y en cuanto a pedir cita, los hijos de una clienta q deseaba hacer su TIE extranjero, consiguieron la cita a las SEIS HORAS DE PEDIRLA TURNANDOSE ANTE EL ORDENADOR.. Sobran comentarios,

  2. Me parece muy acertado el comentario. Es más, si dentro del plazo se solicita una cita previa por imposición de la Administración, que se concede fuera del mismo, y aunque nadie va a jugársela por si acaso, entiendo que el plazo administrativo debiera considerarse prorrogado a la presentación en la cita previa concedida.

  3. Sabe usted que nos ha convencido a todos. Lo que cuenta es la pura verdad, y va a llenar los Juzgados de demandas frente a actos que declaren la inadmisibilidad de recursos por no presentarlos en tiempo y forma a causa de la dichosa «cifa previa». Esto es la actualización de las críticas de Larra: vuelvaustedmañana.com.

  4. Tienes razón en mi Ayuntamiento también hemos comenzado con la cita previa, a mi me da pena de los guardias de seguridad, colectivo tradicionalmente mal pagado que ahora se han convertido en atención al publico, un publico que ahora esta muy nervioso, también me dan pena las colas de la gente porque en muchos casos la gente que acude es porque no tiene firma electrónica para presentar un escrito.
    Habrá que esperar un tiempo a ver si tenemos suerte y las cosas se tranquilizan y vuelven a su cauce, aunque también te digo que antes del Covid-19, el ayuntamiento como entidad mas cercana al ciudadano estaba demasiado expuesta a que cualquiera entrara a todas horas y se paseara por diferentes despachos.

    habrá que encontrar un termino medio.

    • Antonio Dosil

      Estoy totalmente de acuerdo con lo expuesto, es mas, yo no sé cómo hacerlo pero creo que alguien debería crear una plataforma de protesta, no solo virtual sino presencial ante la sede del gobierno para protestar contra la imposición injustificada con el pretexto del corona virus. Esta medida sin sentido es solo beneficiosa para los funcionarios que de esta forma campan a sus anchas por los organismos paseándose como por el salón de su casa sin trabajar. Esta semana, sin ir más lejos después de que me dieran una cita, acudí a una administración de la Xunta de Galicia para pedir información para solicitar una empliacion del grado de discapacidad y pude observar como las mesas de los puestos de trabajo estaban vacías y las tres funcionarias que están charlaban animosamente. Claro, no tenían tratarbajo, no tenían ciudadanos a quien atender.
      De esta forma me planteo que es lo que hacen el resto del año cuándo la situación es la normal.
      Al que impuso está medida de la «cita previa» de dió cabida a aquello de que en éste país se imponen las normas sin más, sin tener derecho a protestar ni tener en cuánta a la ciudadanía.
      Además de «imponer» ésta absurda norma, tampoco nos facilitan las cosas para poder pedir la cita, no solo las personas con escaso conocimiento de las nuevas tecnologías sino también para los que tienen algún conocimiento de informática pues para llevar al sitio de pedir la cita es una valor ardua y casi imposible de localizar. Y si la cita la quieres pedir por teléfono es misión imposible, las líneas siempre están saturadas.
      Es hora de romper con estas imposiciones que solo benefician a ciertas personas y de alguna forma poder manifestarnos en contra. !!! Basta ya de tanto abuso!!!.
      Espero que esté comentario llegue a alguien con capacidad de divulgación y convocatoria de manifestación.

  5. Anónimo

    He tenido unas experiencias parecidas a las del autor de este blog esta misma semana. Comparte plénamente la postura del autor, se está dejando indefensos a los ciudadanos, sobre todo a los que sufren la brecha difigtal. Enhorabuena por el blog.

  6. Nereida Salinas Martin

    Totalmente de acuerdo con tu post. Lo vivi en persona estos dias: impugnación de resolución del Instituto de mi hijo x calificaciones escolares (resuelto a mi favor pero se dejan 1/2 de reclamación sin resolver). 48 h habiles: viernes y lunes en este caso.
    No funciona la web de Consejería de Educación para presentación telematica (colapsada). Me desplazo 100 km desde donde resido para darle registro de entrada en sede de Consejería (S/CTenerife) y yn guardia de segufidad: «sin cita previa no puede». Llamo y me Dan cita para 10 días después. Guardia de seguridad va con recado verbal a funcionaria «es que se le vence el plazo»… Después de que el guardia fuese y viniese, una funcionaria me permite acercarme y explicarle qué voy a presentar, etc.
    Al final me lo dejaron presentar por registro (no había ningún otro administrado allí y conté unas 10 funcionarias en sus ordenadores, por cierto)

    Colofon: he presentado una queja y pido que se me informe en que normativa se amparan para, está «cita previa» para registro de entrada, etc. Como dices, gestiones de 2 min.

    Ya te contaré la respuesta pero me temo que no cambie por ahora esta nueva actitud de la Administración: defiendo el uso de nuevas tecnologías y citas, cuando ayudan al ciudadano o a ambas partes, pero nunca, como bien dices, para «sacarse de encima» al administrado.

    Saludos y gracias otra vez por tu post

  7. Enrique Peñarroja

    Totalmente de acuerdo.

  8. Mucius

    Dice el artículo que: «En las últimas décadas lo fácil era presentar escritos en los Registros»; no se crea, era frecuente encontrarse con que el funcionario que atendía el Registro se considerase la reencarnación de Ihering y sometiese el escrito a presentar a un exhaustivo análisis exigiendo la subsanación previa a su presentación de todos aquellos defectos y omisiones que él advertía en el escrito (a González Pérez también le sucedió esto y lo ha comentado en algunas de sus obras):
    Por lo demás, a mí me han convencido plenamente sus lúcidas reflexiones que, además, versan también sobre el derecho administrativo.

  9. Noemí M.

    Un cliente tenía un plazo de 15 días para subsanar unos reparos técnicos en una licencia de obra menor. Acudí a la sede de mi ayuntamiento, en calidad de letrada y representante con cita previa, obtenida de chiripa para 3 dias antes de que finalizara el plazo. Una vez alli, me senté a 1,5 metros de la mesa de la funcionaria que estaba parapetada tras una mampara y llevaba mascarilla. Yo también llevaba mascarilla. A mi izquierda, sentado, un ciudadano planteando su consulta. Los funcionarios estaban en mesas contiguas, así que nosotros estábamos en sillas contiguas. La distancia y la mascarilla te obliga a GRITAR. Yo me enteré del problema del vecino. Además, por los datos que reveló me fue fácil, identificar al causante de su problema y el local comercial con el que estaba relacionado.

    Yo también tenía que gritar para que la funcionaria me oyera y me entendiera. ¿Dónde queda amparado el secreto profesional? ¿Y la protección de datos? ¿Cómo se conjuga con la distancia y el tener que hablar a gritos?

    Para rizar el rizo, solicité un cita con el técnico municipal que había informado mi expediente, cita que antes de la pandemia hubiera obtenido sin problema. Respuesta: «envía un mail porque no atienden personalmente ni lo van a a hacer… ¿NI LO VAN A HACER?

  10. Jonatan

    Mi querido compañero no sólo me has convencido, sino que suscribo todas tus palabras, comas incluidas. Has reflejado la impotencia de miles de ciudadanos/as, su indefensión ante el «blindaje» de la administración pública, las vivencias de los sumisos y humildes ciudadanos, que como comentario te dire, que muchos al intentar solucionar sus problemas, buscando cita previa u otro trámite, han derochado (a veces sin tener) dinero en facturas telefónicas en una búsqueda desesperada de su solución (estoy pensando en los trámites a realizar en la Seguridad Social o INEM, entre otros) a través de mercantiles (páginas web) que se dicen ser expertas en esos trámites, muchas veces quedandose igual que estaban. Más poder, privilegios para la Administración Pública, no consensuado, y eso es muy serio, que en vez de dar un servicio a los administrados, son ellos los que servilmente facilitan su labor.

  11. Lamento que te haya ocurrido algo así, pero me alegra porque así has podido narrarlo con tu particular estilo, tan certero, tan afilado, de tan buen gusto. Me encanta lo de ejercer la legítima defensa. Algo tenemos que hacer, porque es evidente que la excusa del corona no vale para lo que están haciendo. Es terrible cuando esa misma cita previa se exige para quien AÚN NO HA COBRADO EL ERTE. El SEPE no ha dado citas y conozco amigas que aún no han cobrado, desde marzo. Son colectivos muy vulnerables y ni yo, intentando ayudar a mis amigas, he conseguido esa famosa cita previa por la web . Gracias por comentar con todos nosotros. tenemos que denunciar estas cosas y tu maravilloso blog es un buen lugar para ello.

  12. BALTASAR PIÑEIRO PICO

    Estando de acuerdo con el uso de las nuevas tecnologías, la situación descrita, entiendo puede impedir la acción de Derechos fundamentales.
    Ejemplo: Caso de registro preaviso de huelga, convocatorias de manifestaciones, etc., los convocantes tienen interés en iniciarla en una fecha determinada, la cita que previa obtenida no da tiempo a cumplir con los plazos de convocatoria, en que situación quedan.
    Seguro que habrá muchos más ejemplos

  13. Togada

    Genial, y me uno a su petición de promover la iniciativa pública legislativa para disponer que la inspección de hacienda, laboral o de otro sector, solo podrá personarse para levantar acta si cuenta con “cita previa” informando al ciudadano.

  14. Esther

    Lamento la experiencia vivida, que no es otro daño colateral más del coronavirus. No obstante, no comparto sus reflexiones, sobre la Administración Electrónica que de conformidad con la ley 39/2015, de 1 de octubre, del PACAP y la Ley 40/2015, de 1 de octubre, de RJSP precisamente ,significan crear un escenario en el que la tramitación electrónica constituya la actuación habitual de las Administraciones en sus múltiples actuaciones ya sean de gestión interna, de relación con los ciudadanos y de relación entre las mismas. De hecho los fines y objetivos conseguidos desde la implantación de dichas leyes han ayudado mucho a agilizar y modernizar trámites, de la Administración decimonónica española. ¿Que como todo en esta vida , y más para las generaciones que ahora tenemos ya 50 cumplidos nos parezca que con ello se ha deshumanizado la atención al ciudadano?, eso ya es otro cantar. Del mismo modo que el uso de redes sociales y demás tecnologías ha creado una generación de niños y adolescentes dependientes de las TIC, carentes de valores, y perdón por la expresión, un tanto» idiotizados», y automatizados.
    El planeamiento de la cuestión sería quizá otro. Pues para resolver la problemática observada por Ud. a tenor de la experiencia vivida, quizá lo que subyace es la necesidad de dotar a la Admón. Pública de más funcionarios,de personal de atención directa.Y eso supone una contradicción, pues los funcionarios estamos mal vistos y perseguidos , somos siempre los culpables de los males del País cuando hay crisis, y somos utilizados por los políticos como arma electoral a conveniencia, bien para recortar sueldos bien para mentir prometiendo creaciones de empleo que luego no se materializan. Resumiendo:
    * Administración electrónica Si, y cita previa Si en circunstancias normales sin coronavirus.
    * Con coronavirus, recomiendo paciencia, mucha educación y respeto (sobretodo educación digital a la ciudadanía)
    * Creación de puestos de atención directa al ciudadano (lógicamente con la debida protección ante virus de la que carecemos actualmente).

    • Vecino

      Me temo que UD no se ha enterado de lo que decía el ponente. Para preguntar si puedes hacer una pregunta tienes que pedir cita previa. He solicitado vía correo electrónico a Delegacion de Industria cómo puedo contactar con ellos y a los 4 dias me contestan que tardarán 9 más en contestarme la pregunta.

      • Esther

        Con todos mis respetos creo que el que no se ha enterado es Ud de mi respuesta , ya que aclaro que estamos en circunstancias anormales por el coronavirus y lamentablemente no se han arbitrado fórmulas ni soluciones magistrales para el funcionamiento correcto de la Admón.Pública electrónica. Además también resaltaba la importancia de la creación de puestos de atención directa, de la que ya se carecía antes de la pandemia. Vuelvo a insistir en la necesidad de la modernización y educación digital a todas las escalas, que lo queramos o no es el futuro, y lógicamente acompañado de una legislación acorde con los tiempos.Y si la que hay en la actualidad falla, pues habrá que modificarla.

  15. Jesús Ángel Ibarreche

    Coincido con la visión humana de la Administración. Todos los funcionarios públicos somos en muchas ocasiones auténticos servidores de la ciudadanía y otras veces, muchas o pocas, lo hacemos peor. Pero si figuramos en una RPT tiene que ser, necesariamente, porque en nuestro puesto se necesita un ser humano y no se nos puede sustituir.

    Eso comprende ponderar las situaciones que supongan que «summum Ius, summa iniuria», y decidir pasar del Ius de vez en cuando. Naturalmente cuando ello no suponga quitar derechos a nadie ni ejercer favoritismo de ningún tipo. Se resume en que, si aplicas una norma de forma estricta e innecesaria para garantizar el OJ que has prometido guardar, y lo único que consigues es que al ciudadano le fastidias el día, algo no funciona bien.

    Juro solemnemente ante la amable Comunidad de este excelente blog que «durante mi guardia», por mucho que haya un letrero en el que diga «no se hacen fotocopias» NUNCA va a irse un ciudadano sin presentar el papel que necesitaba porque se le ha olvidado hacer copia del DNI. Solo faltaba.

    P. D.: Mis compañeros de Registro (UPV/EHU) no toman las citas a través de una aplicación sino de un teléfono. Esa falta de «oficialidad» es lo que permite que ninguna persona que haya venido a Rectorado se vuelva con sus papeles bajo el brazo si resulta que no hay nadie esperando en cola. Algo es algo.

    • Gracias por tu actitud, y la de tus compañeros, algo es algo, por criterio legal de los funcionarios responsables, que los hay y muchos, pero los menos en puestos de dirección lo corrompen todo.
      La «cita previa» opción complementaria, se ha convertido en obligación sin regulación que la permita, pues ni siquiera se plantea un aplazamiento de las obligaciones ciudadanas por limitaciones de la administración para fecha de presentación, cuando la cita se ha pedido en plazo.
      En contrasentido, el trámite del ITV (Inspección Técnica de Vehículos) si tiene en cuenta dicha circunstancia, permitiendo circular por disponer de cita previa. Esto es algo.
      Las haciendas solo han «pensado» en recaudar y si es fuera de plazo y con recargo, con ayuda de la cita previa, en fraude de ley, mejor. Esto es algo ilegal, ¿requiere una sentencia la lógica?
      En este país hay que utilizar más el código penal para aquellas resoluciones administrativas arbitrarias, pues la obligación de cita previa es una decisión de la/s persona/s física/s en puesto/s de dirección.
      El código penal no lleva a la cárcel, pero prevé la inhabilitación de individuos incapacitados para sus cargos.

  16. Martin

    Bueno, señales claras son de que hay un complot de altos vuelos para que todo absolutamente todo se haga por el mundo electrónico el mundo que nos ha tiranizado ya y que nos conduce hacia…nuestra destrucción primero haciendonos esclavos de ellos, tienen vida propia (Matrix es real) y una inteligencia muy superior a a nuestra. Este mundo era llamado en 1970 ya por el «globalista» Brzezinski «la era de la tecnotrónica» en un libro del mismo título que escribió, yo me he equivocado al escribir y me ha salido «tecnotrófica» ya hablaba del control electrónico de todos los actos del ser humana. NO es que fuera un adivino es que estaba al corriente de los planes en preparación que es distinto. Los efectos desmesurados del Covid encerrando a la gente por más de sesenta dias en sus casas aruinando los negocios parados es parte del mismo plan. Destruir la economía aprovechando gripes fuertes es parte de la estrategia. El borreguismo humano es de órdago, ni siquiera las élites se dan cuenta de la trampa y muerden el anzuelo tan cándidamente. Bueno es que las élites reales, los gobiernos, sirven a el poder tecnotrófico, no a la humanidad. Es ese poder el que les tiene en los puestos y si no les sirven se los cargan y punto. El único que les planta cara a estos amos ocultos o invisibles es Trump, de personaje odioso para mí ha pasado a ser defensor de la humanidad.
    Asi que la cita previa para pedir cita previa tambien se impondrá dado que no encuentran resistencia los señores de Matrix, nuestros amos de los que somos sus esclavos mentales ya.
    Ni Hacienda ni la Seguridad Social tienen nada que ver en esto más que ser el sitio donde se ejecuta la directriz. Te dirán que es para evitar aglomeraciones, eso ya lo hace el Supermercado no dejando entrar más gente que la del aforo sin mandarte a cita previa para ir al super.
    Estamos situados y se han infiltrado en nuestros gobiernos, pero no queremos darnos cuenta. En un par de décadas te convencerán de que pidas cita previa para …morir (ayudar al planeta a sobrevivir) y querrán que les firmes el consentimiento con agrado y todo. Hay una gran distopía a la vista muy superior a la de «Gran Hermano».

  17. Daniel Bellido Diego-Madrazo

    Comentario muy atinado y inquietantemente real.
    Hoy la cita previa es la panacea universal para gestionar, todavía peor, nuestras administraciones.
    Para registral un escrito es bochornoso tener que pedir una cita previa y como esto unos cuantos trámites sencillos.
    Hacer cola, invento conocido en el «pleistoceno» de gestión, parece que tiene que ser redescubierta por nuestro responsables político-administrativo.
    No hay cobertura legal para la obligatoriedad de la cita previa, máxime al simple ciudadano que no está obligado a relacionarse con la Admon. de forma telemática (cientos de miles de abuelos hoy no puede acceder a la Admon., porque no tienen habilidades telemática, pero son ciudadanos y pagan sus impuestos y tienen derechos…
    Sería inacabable,,,
    Por último, plazos y cita previa: un pozo seguro de conflictos; la obtención de la cita previa debería ser suficiente para la suspensión del plazo, para su reanudación tras la celebración de la cita.
    Esta anormalidad, sí anormalidad, no debe continuar es infame para los ciudadanos.
    Gracias J.R. Chaves por estas y tantan otras reflexiones.
    D.B

  18. Mi más sincera enhorabuena. Es un problema que cada vez va adquiriendo más intensidad y con dimensiones muy plurales (está afectando gravemente, por ejemplo, a colectivos vulnerables o sin recursos ni competencias digitales). En este complejo contexto que vivimos, comienza a palparse una sensación de cierta desaparición de la escena de la Administración Pública y de desvanecimiento de la idea de servicio público. Grave. muy grave.

  19. Eduardo

    Muy interesante su artículo. Discrepo en lo del «flujo natural de personas que se autorregulaba». En algunos registros de Madrid este flujo se quedaba estancado en la sala de espera con cincuenta o sesenta personas apiñadas esperando. Y esto es lo que se intenta evitar por prevención de la transmisión del covid. Asunto que se podría evitar ampliando el número de personal que atiende en registro o regulando la espera en el exterior.

    Un saludo.

  20. Buenísimo tu post, José Ramón. Es tal cual lo expones. Absolutamente indignante.

    A mi me pasó exactamente igual que a ti en el primer trámite con la suerte de que el guardia de seguridad era un hombre bondadoso y me dijo: «uy sin cita previa no se lo van a hacer. Pero le voy a dejar pasar y Vd. pruebe diciendo que lo necesita para un trámite urgente».

    Delante de la funcionaria le pido el trámite (verificación de identidad para el certificado digital de la FNMT en la Agencia Tributaria). Respuesta: entra en su aplicación y me dice: «sin cita previa no se lo puedo hacer». Respuesta por mi parte: vengo desde 10 kms y lo necesito para este trámite urgente. Respuesta: no se lo puedo hacer sin cita previa. Respuesta por mi parte: «Está bien. Lo comprendo. Tienes Vd. razón. Volveré otro día después de pedir la cita previa como me indica. Discúlpeme por no saberlo (todo en tono sumiso y casi apesumbrado). Reacción de la funcionaria: espere, (10 segundos). Tenga aquí lo tiene.

    ALUCINANTE.

    No somos ciudadanos. Somos siervos.

    A la salida le dije al guardia de seguridad: «Es Vd. un buen hombre y lástima que no existan más personas como Vd». Su cara se iluminó.

    Consejo: hacerse las víctimas y suplicar perdón y clemencia.

    ¿Qué clase de España estamos construyendo?

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