Queridos amigos: Soy un número. Creo que el 721 de contagiados por coronavirus en Asturias. O el 28.345 de España. O el 352.235 en el mundo.
O sea, que es cierto, que se puede uno contagiar pese a estar confinado y aislado. Además estoy en la cincuentena y tengo asma, o sea, soy presa débil. ¿Me contagié al ir al supermercado y tocar el carrito?,¿o fue al pulsar el botón del ascensor o la puerta del portal?,¿quizá al portear alimentos para mi madre?, ¿o al ir a la farmacia a comprar unas mascarillas que no tenían?, ¿o lo arrastro de algún encuentro remoto?. ¡¡Quién lo sabe!! No importa. Lo que realmente importa es superarlo personalmente, no contagiar a nadie y que la salud colectiva derrote al virus.
Ahora bien, sí quiero señalar que era tal mi situación de fortaleza que no quise telefonear para realizar la prueba. De hecho, fue mi mujer la que tomó la iniciativa a espaldas mía -ante mi queja por dolores musculares que siguieron a un pico puntual de fiebre- y solicitó la realización de las pruebas, a las que nos sometimos ambos a las dos de la mañana, dándose la paradoja de que su diagnóstico es negativo y en cambio, el mío positivo.
Afortunadamente soy prácticamente asintomático y no me duele nada, ni tengo fiebre, ni nada indicativo de que soy el medio de transporte que se ha buscado el bichito. O sea, afortunadamente no le quito a nadie la cama hospitalaria ni la plaza de la UCI. Eso no quita que me toca aislarme dentro del aislamiento, o sea «aislado al cuadrado», aunque afortunadamente internet es la ventana abierta al mundo, y no contagia.
Lo que sí quiero llamar la atención e insistir, es en que en mi situación asintomática posiblemente hay infinidad de personas que no saben que son positivo, y con eso, de forma inocente pero nociva, van contaminando allí donde van. Por otra parte, las cifras de contagiados publicitadas están maquilladas, no son realistas y se quedan escandalosamente cortas, porque no es lo mismo el número de «contagiados» que el número de «testados y comprobados» ya que lo realmente preocupante es que existe una legión de potenciales enfermos que no son sometidos a prueba alguna pese a tener síntomas, y pese a solicitarlo, si no son del perfil de riesgo.
En otras palabras, parece que si la Administración no aplica el test masivo a quien lo reclama, no se infla la cifra de enfermos, lo que me recuerda a la técnica del sultán de las Mil y una noches que para acabar con la epidemia de su pueblo, decapitó a los médicos y así ninguno fue diagnosticado del mal.
En fin, ni culpo a quien me contagió ni espero que nadie me culpe por haberle contagiado. Donde empezará mi responsabilidad es a partir de ahora, pues siendo positivo tengo que ser responsable y seguir las reglas.
Se ve que la virus le gustaron mis comentarios sobre su impacto y se vino a vivir conmigo.
En fin, queridos lectores, no os preocupéis por mí que dentro de poco saldré robustecido («Lo que no me mata, me hace más fuerte») sino que, por favor, tomaros en serio la cuestión. Por vosotros, por los mayores y menores, por vuestros amigos, familiares y por el prójimo desconocido. Porque la salud colectiva es cosa seria. Que nadie sufra bien vale un poco de aislamiento. Ánimo.
Ah, y gracias a los pocos que se habían enterado pero que me ha confortado su ternura y apoyo. Ahora lo comunico colectivamente por economía de comunicación interpersonal.
Aquí queda mi balance, entrevistado por mi hijo.
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Un fuerte abrazo, y ánimo, a una buena persona, generoso y altruista, como he podido comprobar en primera persona
Pues poco mas que decir. Cuídate mucho y a descansar. En unos días, como nuevo! Fuerte abrazo
Mucho Animo ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Pronto estarás recuperado.
Y todo habrá pasado.
Un saludo.
Las cometas se elevan contra y no a favor del viento.
La suya, querido y admirado José Ramón, con su imparable inercia reflexiva y moral ajena a cualquier discurso, se alza, hoy, más que nunca, hasta donde la vista llega. Porque su vuelo mental sin motor y reparto diario de anticuerpos (de información, sensatez y razón) frente al virus ha resultado demasiado arriesgado para usted (al punto de haber resultado contagiado) aunque haya debilitado al bicho.
Pero usted no es un mero número más de contagiado. Usted da nombre y apellidos a ese número y lo dignifica. Y usted, con su proverbial disciplina, optimismo y buen humor, con la buena compañía y cuidado de su familia, con el empuje y ánimo de sus amigos y seguidores y con la ayuda su sanadora escritura, pronto, muy pronto, habrá acabado con su bicho.
Un abrazo
¡Mi enhorabuena por ser asintomático y mi felicitación por compartirlo! Esto pasará y sin duda seguiremos disfrutando de sus acertados comentarios. Un fuerte abrazo virtual.
Cuídese y mejórese cuanto antes. Le necesitamos.
A vencer a los bichitos Profesor. Te necesitamos mucho. Animo y que te mejores. Un saludo Angeles
mucho ánimo y a volver con energías renovadas, con la esperanza de que como hace la ostra la herida se transmute en una perla, un tesoro.
Eres un faro en el mundo del derecho, a veces con demasiadas oscuridades y valiente en su interpretacion y aplicación. Muy necesario
Mucha fuerza. Ya está más cerca de la recuperación.
Un placer leerle. Mucho ánimo!!!!
Estimado Profesor, como lamento esta contrariedad, ánimo y fuerza para superarlo y su a su familia para llevarlo.
Es Vd la Estrella Polar que orienta mi aprendizaje jurídico… sí, a mis 55 años. Mucha suerte y ánimo. Un abrazo virtual.
Animo y a cuidarse….
Pues la verdad, dando por supuesto que se va Ud. a cuidar mucho y que seguro lo supera, me deja en un ay. ¿Cómo vamos a poder los pobres mortales seguir el ritmo de su blog? Si teniendo otra serie de obligaciones es difícil mantenerle el ritmo, ahora con tiempo…
Será cuestión de archivar todos los artículos e intentar ir leyéndolos cuando buenamente se pueda. Es siempre un placer leerle y no estamos dispuestos a dejar de hacerlo.
Un abrazo
Espero que tenga una rápida mejora y vuelta a vivir la vida plenamente
Ánimo. No podrán con nosotros!!
Que no sea nada, maestro. Un abrazo,
Todo el ánimo posible!
Muchos ánimos y un fuerte abrazo desde Ayamonte, en la costa occidental de Huelva. A reponerse cuanto antes maestro.
¡Ánimo, Señoría! Como bien dice, lo que no mata, fortalece. Saldrá de esta fortalecido, seguro. Y los que le seguimos puntualmente lo seguiremos haciendo. Estoy seguro, de hecho, que también lo haremos con la faceta judicial de la crisis del Coronavirus.
Espero tu pronta recuperación Sevach. Es mi primer comentario en tu blog y aprovecho para darte la enhorabuena por el mismo pues nos resulta de mucha utilidad a muchos que trabajamos en la Administración y somos tus seguidores. Gracias por tu generosidad de verdad.Y mis felicitaciones también al entrevistador. Jorge H.