Sobre los abogados

Cosas que como juez me irritan de un abogado

juez irritado  Suele decirse que un juez debe ser una esfinge: impasible, solemne y distante. Sin embargo, los jueces tienen su corazoncito y cuentan con las debilidades propias de todo ser humano, por lo que pese a la hermética coraza que cargo y toga imponen, bien está exponer treinta cosas que pueden irritar a algunos jueces, en cierto tono de humor pero sobre el pedestal de la realidad cotidiana, y a sabiendas de elevar la anécdota a categoría. Este post guarda simetría con el titulado ” Treinta cosas que como abogado me irritan de un juez”,  el cual fue objeto de publicación en la prestigiosa Revista “Abogados” del Colegio de Abogados, número 86 , mientras el que ahora ofrezco en este nuevo post se acaba de publicar  en el número 87 ( lo que agradezco sinceramente).

Tales cosas que pueden molestar a su Señoría, si bien tienen su inspiración en el ámbito contencioso-administrativo, fácilmente pueden predicarse de otros órdenes jurisdiccionales. Veamos.

 

1. Que el abogado llegue tarde, sin disculparse.

2. Que el abogado vaya con toga, pero desaliñado o indecoroso. Da la sensación de que no le importa su imagen ni la vista oral a la que se acude.

3. Que el abogado convierta su alegato oral en el maratón de Nueva York para predicadores. No digamos cuando afirma por novena vez: ” Y por último, aludiré…”.

4. Que el abogado acepte el rechazo de las pruebas que acababa de proponer ilusionadamente, dirigiendo al juez una gélida mirada estilo “Vale, acepto pulpo como animal de compañía”.

juez enfadado5. Que el abogado no entienda lo absurdo de proponer una docena de testigos para probar algo evidente y que se deduce del expediente.

6. Que el abogado juguetee en estrados volteando un bolígrafo, con gomitas u otros inventos que distraen, o se dedique a hacer guiños a su cliente.

7. Que el abogado cite informes, el expediente o los autos en bloque sin molestarse en indicar el concreto número de folio, olvidando que ni siquiera “google” puede facilitar el rastreo por el juez en la selva documental.

8. Que el abogado invoque de forma genérica y vehemente la jurisprudencia del Supremo o Constitucional sin precisión alguna a sabiendas de que es un farol.

9. Que el abogado haga señales o gestos al testigo o perito, para orientar sus respuestas.

10. Que el abogado se detenga con interminable pausa, en plena vista oral por “haber perdido los papeles”, literalmente.

11. Que el abogado insista en cuestiones jurídicas ya zanjadas en anteriores litigios por el mismo juez, pese a la advertencia de éste.

12. Que ante una decisión del juez que no le favorece, el abogado la acate pero “bufe” literalmente, suspire ostensiblemente, eleve los ojos implorando amparo divino o encoja los hombros con rebelde resignación.

13. Dirigirse espontáneamente al juez, en plena vista oral, para sacarle de su nicho existencial, para preguntarle si conoce cierta sentencia… si ha leído el expediente… o plantear cuestiones ajenas al litigio.

14. Dirigirse al juez con un machacón “Señor” en vez de “Señoría” ( ambos términos reclaman atención, pero aquél encierra un mandato y éste un ruego).

15. Plantear la misma pregunta al perito o testigo una y otra vez, desde todos los ángulos posibles, agotando la paciencia de todos los presentes.

juez enfadado16. Solicitar acercarse al estrado para facilitar al juez el examen detallado de una prueba y superar la barrera de la intimidad, sentarse en la mesa del juez o hacerle sentir acorralado por abogados y peritos.

17. Convertir el alegato de la vista oral en una plúmbea conferencia o clase académica porque el cliente está presente, o para demostrarle al juez su erudición.

18. Que un escrito procesal esté repleto de errores gramaticales y de sintaxis y al tiempo de exponerlo en la vista oral la cosa empeore.

19. Que el abogado no respete al otro letrado. No le agrada que sea despectivo con el otro letrado utilizando el sarcasmo o expresiones duras ( “disparate”, “absurdo”, etc) para combatir su posición. Tampoco le agrada la suficiencia de quienes miran por encima del hombro al abogado contrario y en cambio buscan con miradas y sonrisas una complicidad con el juez.

20. Que el abogado en la vista “oral” lea sus escritos sin utilizarlos como mera nota de apoyo y, sin levantar la vista, intente no dejar pasar línea ni palabra sin pronunciar.

21. Que el testigo o perito pregunte una duda al juez, y el abogado se precipite a responder sin esperar la intervención de aquél. No digamos si interrumpe a éste.

22. Que el abogado, tras varios meses de pasividad procesal, deje para la vista oral un alegato ( hecho o prueba relevante o desistimiento) que aligera y simplifica el litigio ( pese a que el juez ya lo había estudiado íntegramente).

23. Que el abogado demuestre no haber dedicado el día antes de la vista un mínimo de tiempo a refrescar la cuestión y ordenar los puntos principales, exponiendo su alegato como mal actor, confuso y desmemoriado.

abogado asustado24. Que el abogado hable mas rápido de lo que el juez es capaz de escribir ( o seguir con la mente). Todo razonamiento debe ser expuesto a velocidad inversa a su complejidad.

25. Que el alegato del abogado sea un sudoku: sin principio ni fin identificable, sin ideas fuerza marcadas, reiterativo, desordenado…

26. Que el abogado intente demostrarle al juez que sabe más que él ( por infantil soberbia, por vendetta o por inconfesables razones), lo que frecuentemente es cierto, pero lo importante es centrarse en el litigio e interés del cliente, y no personalizarlo o provocar que lo “personalice” el juez.

27. Que se queje o recurra una decisión del juez con ánimo retardatario, para justificar facturación o para intentar “marcar el territorio”.

28. Que el juez se entere de que el abogado ofrece fuera de los tribunales, una versión distorsionada de lo sucedido en la vista oral para su propia pompa y para escarnio de la parte contraria.

29. Que se pida al juez la nulidad de sus actuaciones como pataleta injustificada. Es legítimo apurar todas las posibilidades pero también el juez tiene derecho a sentirse molesto si el incidente es un despropósito y pone a prueba su paciencia.

30. Que el abogado no entienda “la mirada” del juez para indicarle contención en sus palabras, brevedad en su alegato, prudencia en sus pruebas o que todo lo que diga es inútil ( para lo bueno y lo malo). Y es que la mirada de un juez importa…

PERO LA CORDIALIDAD ES LA REGLA ....
PERO LA CORDIALIDAD ES LA REGLA ….

 

22 comments on “Cosas que como juez me irritan de un abogado

  1. Pingback: Cosas que como juez me irritan de un abogado | ...

  2. Sólo le pondría un pero en el número 2, quizá por ser aplicable -normalmente pero no en exclusiva- a los jueces de guardia: algún objeto de la magistratura indecoroso también anda por nuestros juzgados, desaliñado, lo podríamos bautizar como OMI. Haylos también en otras jurisdicciones -jueces con pantalón corto, chanclas y camiseta…
    La verdad que estos posts suelen ser muy amenos, divertidos y refrescantes.

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  3. A la inversa, todas las cosas que como abogado me irritan de un juez pueden resumirse en una: que dicte resoluciones arbitrarias.

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  4. Le pongo un “pero” en la nota 20: por mucho que lo intente, soy incapaz de aprenderme de memoria mis alegatos finales. Será cosa de la manía que le tomé a mis últimos 3 años de carrera, que todos mis exámenes (menos la mitad de los civiles) fueron orales.
    Todas las demás son asumibles y comprensibles. Muchos abogados también odiamos a los contrarios que nos miran y nos tratan con suficiencia o desprecio.

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  5. Yo solo le pongo un pero al 4, tal vez porque probablemente incurro en lo de la gélida mirada. Pero…¿hay algo más prudente que eso? Señoría… ¡no querrá que sonriamos!! 😉

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  6. Mejor ponemos un busto parlante, con gesto serio y bien trajeado.

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  7. Muy de acuerdo, aunque yo, por aquello de la profesión debe ser, me confomo con dos cosas en Sala:
    Que el Juez aunque sea por aparentar, parezca que me escucha.
    Y dos, que el “colegueo” entre Juez y Fiscal, Abogado del Estado o el que corresponda no se noté tanto.
    Por lo demás magnífica la serie de artículos.

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  8. A mi lo que irrataria mas de un Abogado, es que me dijese tras la Vista Oral que pena le da que el Sr. Gallardon haya dimitido tan pronto……………
    Casi ninguno de sus predecesores, fueron buenos, pero este ha conseguido irritar a todo el mundo.
    Saludos.
    PD.- La noticia se merecia un comentario……………pido disculpas por salirme del “thema” pero la “desviacion procesal” en este caso, esta justificada.

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  9. El buen hacer de un profesional de la Abogacía conduce y ha de conducir siempre a que se pueda escuchar lo que el otro día le oí decir a un compañero: cada vez los Abogados son mejores y por ello cada vez resulta más difícil dictar una sentencia de condena.Publicado en el libro De Profesión Abogado.

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  10. A mi me irrita sobre todo tener que lidiar con malos abogados, revenidos en jueces por mor del tercer o cuarto turno, o incluso del quinto turno, o de las salas de l civil y penal de los tribunales superiores de justicia, nombrados a criterios de los parlamentos autonómicos… Creo que todos ellos tendrían que ser erradicados de la carrera judicial, y hacerles opositar, como a todo el mundo…
    O, en sentido contrario, que todo el mundo pueda acceder por estas vías tan discrecionales, por lo decir arbitrarias, previa supresión de las oposiciones, en su caso…
    Al fin y al cabo, la justicia es difícil que pueda estar más politizada de lo que ya lo está actualmente.
    E incluso en manos de gente tan inútil como la mayoría de los que calientan sus culos en los anchos sillones del teatro judicial.

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  11. Discrepo con el número 19, me ha pasado bastantes veces que el “colegueo” entre el Juez y el abogado contrario es evidente, palmario e incluso ofensivo, con sonrisitas sardónicas entre ambos. No a todos los jueces les molesta el peloteo de un abogado. A mí, personalmente me sucede sobre todo si me toca actuar en un partido judicial que no es el mío o porque el contrario duplica mi número de años ejerciendo. Finalmente, termino deduciendo que corresponde a la estrategia del abogado contrario de desestabilizarme para el Juicio y a ese extraño placer que sienten algunos Jueces por vernos fuera de lugar o humillados. En todo caso, aunque yo voy a “mi bola”, es una falta de respeto absoluta y total por parte de Su Señoría y no digamos por parte del compañero contrario que trata de extender sus alas cual pavo real. Me acuerdo que recientemente en un Juicio de Faltas el abogado de la acusación particular, antes de empezar el Juicio, comenzó a tutear a la Fiscal y preguntarle por sus hijos, el corte de la Fiscal no se hizo esperar y durante el Juicio se mostró bastante desagradable con él, hay que aprender que la Sala es la Sala y ha de crearse una atmósfera de respeto y solemnidad, el tuteo en la calle que luego se confunden las cosas.

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  12. Ramón Salgado Azuara

    Antes de ejercer la abogacía, cuando nos llevaba a los tribunales a ver juicios en Capitán Haya, recuerdo que me quedé literalmente “estupefacto” ante el colegueo de jueces y secretarios, cuando los letrados no estaban en Sala. Afirmaciones tales como “éste va a salir calentito” y similares hacia los compañeros, no creo que sea lo más edificante para los que visten puñetas. En fin, que como todo en la vida, todo es cuestión de respeto. Aunque para ser justos, similares comentarios también los hacemos los abogados de “sus señoritas”, dicho sea con el debido respeto y amparado en el animus iocandi de este post…

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  13. Genial como siempre, tomo nota de la parte que me toca.

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  14. Pingback: Lo que realmente importa en las vistas orales | Contencioso.es

  15. Muy buen artículo, espero impaciente el que hable de:
    “Cosas que como Perito Judicial me irritan en una vista.”
    Gracias por enseñar haciendo sonreír.

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  16. Me irrita de un abogado, que diga una cosa para llevar el caso y luego haga otra. Que todo éste normal y el día del Juicio en el Juzgado te diga cosas que anteriormente no dijo, para que así eches marcha atrás y no proceder a entrar en la sala.
    Ej: Que es razonable la oferta de la otra parte. Que no tienes pruebas, solamente tienes una. Que no presente las pruebas que te recogió, como transcripciones y CD, solamente sacar hojas de éstas sueltas y ponerlas como prueba. Llevarte a un juicio decirte de no entrar para ampliarse dicha demanda y luego proceder con otra nueva. Pagarle no darte factura y luego decir que no ha cobrado . No hacer hoja de encargo. etc…
    Digamos dejarte a las puertas del juicio cambiando la versión ofrecida desde el primer momento.
    Sin contar que luego procedas a contactar con otro abogado para denunciar a éste, que ésta muy pero que muy difícil, pero lo encuentras y luego, vuelta a empezar.

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  17. Algunas afirmaciones son razonables, sobre todo las referidas a ciertos comportamientos irrespetuosos (válido para ambas partes). Lo que a los a los seres humanos comunes nos molesta sobremanera es ese trato ridículo, esperpéntico y medieval propio de ese ámbito (Su Señoría, dios guarde a usía, y otros por el estilo). Creo que “señor”, para algunos chapuceros que pueblan ese universo, es hasta un honor inmerecido. Y la otra cosa molestísima es la jerga hermética y presuntuosa, que sospecho en algunos casos ni siquiera podrían traducir al lenguaje coloquial porque ni siquiera conocen su significado. Soy psicoanalista, y en mi medio, cuando más incompetente es el sujeto, más rebuscado y oscuro es su discurso

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  18. Pingback: La mala educación de algunos jueces | Contencioso.es

  19. Pingback: Las 30 cosas que realmente fastidian al ciudadano de la Justicia – delaJusticia.com

  20. yo conoci a una persona que fue capaz de engañar al juez, y ni siquiera tuvo necesidad de abogado, o asesoria juridica ; al momento del careo con la parte demandada incurrio en una gran serie de mentiras (basado en verdades a medias), y la otra parte se dio cuenta de estas, pero su reaccion estupefacta el juez la mal interpreto como nerviosismo, o que no sabia que decir porque le habian descubierto la verdad, en fin, existen personas cuya voluntad puede ser tan fuerte como para engañar a muchas personas, lo que es lamentable.

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  21. Yo jamás sería Juez, a los que quiero suponer vocación. Por eso exijo tanto de los mismos!

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  22. Excelente post. También podría añadir las siguientes:

    Una cosa que irrita a un juez, es cuando un abogado quiere suspender una audiencia para tratar de evitar que el caso se conozca (estrategia muy utilizada en república dominicana).

    Que el juez en el alegato final le diga al abogado que concluya y este haga de la vista gorda y continúe argumentando.

    Que el abogado solicite un plazo para estudiar el caso o el expediente, pero el juez constató que al abogado se le notificó las piezas que componen el expediente 15 o 20 días antes de la celebración de la audiencia.

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