Libros del fin de semana

Un paseo por la EGB: Memorias de una generación

EGBPosiblemente muchos de los lectores o lectoras del blog se miran al espejo y no reconocen al niño o niña que estudiaba la EGB, que ponía motes a los profesores, que sufría gamberradas de sus compañeros y que intentaba sobrevivir en una clases con método memorístico y ñono.

También posiblemente la benevolencia de la memoria filtra lo bueno y les deja retazos de anécdotas, visiones y sucedidos en el aula, en el patio de recreo o en exámenes.

Fuera de las aulas aguardaba la autoridad de los padres, los juegos y juguetes con la “tecnología de la imaginación” y un mundo mas sensorial que virtual, donde la lectura, las películas o el callejear eran las puertas del aprendizaje.

Somos fruto de las vivencias, sentimientos y emociones que experimentamos entonces.

Ese es nuestro pasado, que no volverá sino en forma de recuerdo parcial y desenfocado.

Ahí entra en juego mi libro recién publicado y titulado Yo también sobreviví a la EGB (Memorias escolares de una generación sin cachivaches tecnológicos) (Amarante, 2016) en que tomo como base mi cuaderno de recuerdos personal que divulgué hace un par de años, y que ahora he corregido, ampliado y actualizado, en formato de bello libro. Al fin y al cabo es el testamento de una época vivida con intensidad y que posiblemente refleja lo que casi todos los de la misma generación experimentamos (los que éramos escolares en torno a la década de los setenta).

Posiblemente en sus páginas todos los lectores adultos reconocerán la misma música con distinta letra pues el contexto social y el sistema educativo era lo mismo, como idénticos eran los prejuicios y adoctrinamientos.

En fin, por si a alguien le interesa un paseo por la infancia y adolescencia, con los ojos de un niño escolapio en Oviedo, ahí está ese retazo biográfico que bien podría ser la biografía de todos.

Y si como se aproxima el día de San José (pues los padres de ahora somos los niños de ese ayer), le apetece regalárselo a alguien o regalárselo para sí, podéis comprarlo aquí desde vuestro ordenador y recibirlo con rapidez, o encargarlo en las librerías. Creo que sería una buena idea porque a todos nos gusta asomarnos al pasado. A veces con añoranza de que vuelva y otras con deseo de que no se repita.

En todo caso, ya sabéis que el beneficio de esa obra, como de mi anterior ensayo La mirada de Einstein al universo jurídico (Amarante, 2015), irá íntegramente destinado a la Cocina Económica de Oviedo. No será mucho lo que demos unos pocos pero a los pocos que lo necesiten les parecerá mucho.

Gracias.

5 comments on “Un paseo por la EGB: Memorias de una generación

  1. Preciosa idea, magnífica iniciativa, noble fin y esa hermosísima reflexión final. Como siempre, una lección de las no necesariamente jurídicas. Algo así como Terencio interpretado por Unamuno: “homo sum…”.

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  2. ………………qué recuerdos………….los del 62 nos encontramos la EGB recién implantada (empezó con los nacidos en el 61), así que no nos sirvieron los libros de nuestros hermanos mayores, que hubieran supuesto un buen ahorro (en aquel difícil tiempo) a nuestros padres.
    Es difícil decir si un sistema educativo es peor o mejor que el anterior, pero lo único seguro es que cambiarlo continuamente es lo peor con mucha diferencia. Y en aquí, por desgracia, las dos cosas más importantes para cualquier país (la educación y la sanidad) están en continuo y perpetuo cambio, al albur de lo que al gobierno de turno (o ministro de turno) se le encapricha. Vamos , que a este paso creo que acabaré echando de menos la EGB para mis nietos.

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  3. Estimado José Ramón, cada trimestre nos sacas los cuartos, qué bien sacados están por el destino de lo recaudado. Descansa un poco, por favor, que no tengo tiempo para poder leer todo.
    Un saludo.

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  4. Nuestra amada EGB. Un libro más para devorar. ¡Muchas gracias!

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  5. Recuerdos preciosos de la parte de nuestras vidas más inocente de todas. Me viene a la memoria el bocata del recreo, la sirena que nos avisaba para entrar, salir, ir al comedor…la que más molaba era la de salir y cómo se hacía esperar!!. En la entrada de mi cole se ponía un señor del pueblo con una “chuchefurgoneta” que nos vendía desde el bocata hasta albunes de cromos, pasando por todo tipo de chuches, boletos, sobres sorpresa…qué época!
    Me compro el libro ya. Gracias.

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