Actualidad Informatica y Derecho

Cortar y pegar al litigar

robotLejos quedan los tiempos en que los escritos de alegaciones de los abogados y las sentencias de los jueces eran artesanales y personalizados. Unos pocos folios, claros y razonados con alguna cita solemne de jurisprudencia laboriosamente buscada en el Aranzadi.

Por entonces, el autor reflexionaba y escribía calmosamente o bien dictaba. El escrito, normalmente mecanografiado, era releído y examinado con la satisfacción del pintor que examina el lienzo ultimado con su obra.

En correspondencia, su trabajo era recibido y leído de arriba abajo, con atención sostenida y dejaba claro el meollo de la controversia y tesis enfrentadas.

Pero los tiempos han cambiado, especialmente para la abogacía. Y llegaron las tecnologías de la información, bajo esta eufemística locución de tinte amenazante.

Al referirse a “tecnologías” en plural, ya alerta de que hay muchas técnicas, muchos formatos, muchos aparatos y brota el problema de la elección y adaptación al mismo (programas, computadoras, redes sociales, navegadores, gadgets, fuentes, bases de datos, lugares en la nube, etc). Además la tecnología elegida está llamada a ser prontamente superada. Incluso en su día sugerí 14 simples utilidades tecnológicas para la abogacía.

Por otro lado, al versar sobre “información” revela lo serio y ambicioso de tal utilidad en el mundo jurídico pues se sustenta sobre información de normas, sentencias y trabajos académicos, y como no, sobre la norma o jurisprudencia vigentes o válidas. La información es poder…jurídico. Básicamente, el reto del jurista (abogado o juez) consiste en identificar la norma, elegir la interpretación y vestir su tesis con ello. Y estas tecnologías dan toda la información sobre todo, y además permiten copiarla de forma instantánea.

A bote pronto, se produce ahorro de tiempo y mayor exactitud en la localización de la norma, y también se gestionan los archivos del despacho mucho mejor (reproducir, enviar o clasificar).

borradorLa paradoja radica en que esas tecnologías de la información en el mundo jurídico conducen a un panorama nebuloso de “desinformación” pues ya no se trata de pescar en un tranquilo lago bibliotecario sino de pescar en una yate bajo una tormenta perfecta, con remolinos y ventisca.

Nunca hubo tanta facilidad para identificar la norma y sus interpretaciones y jurisprudencia, y nunca hubo tanto embrollo por la misma razón.

Para sobrevivir ante el aluvión de la información, como el tiempo es dorado (mas que oro) pues llegó el “corta y pega”. Comodidad y rapidez. Un click y ya está.

Esta técnica es útil porque ahorra tiempo y permite la cita literal del precepto legal o del fragmento de sentencia, para robustecer el cuerpo del escrito jurídico.

Pero debemos ver que la realidad del corte y pega no es tan dulce, porque hay que saber “cortar y pegar”. Hay que buscar, seleccionar, sopesar y valorar si se vierte literalmente o si se acompaña de explicaciones; y repasar el resultado. O sea, que “hay que saber copiar”. Veamos.

ruiseñor1. Antes los pleitos se focalizaban en pocas cuestiones, en el meollo litigioso real.

Ahora, con las nuevas tecnologías aumentan los ángulos de debate jurídico. Al están a disposición del jurista herramientas que permiten acudir al litigio no solo con la bayoneta de la ley sino con la metralla de jurisprudencia habida y por haber, unido a cualesquiera ocurrencia doctrinal a golpe de click, resulta que lo que era un pulso entre caballeros se ha convertido en una lucha de patio carcelario donde todo vale. Cualquier sentencia que toca el tema es reclutada para robustecer el escrito.

2. Las demandas y las contestaciones aumentan “al peso” (la demanda para no dejar nada en el tintero electrónico y la contestación en legítima defensa) y lógicamente también aumenta la extensión de las sentencias.

Se plantean problemas de indigestión. Se cortan y pegan leyes o sentencias enteras, o lo que no viene al caso. El resultado son escritos procesales (sentencias incluidas) que resultan confusos y plúmbeos.

No es extraño (se explica aunque quizá no se justifica) que el Supremo haya establecido una extensión máxima de unos 25 folios para el recurso de casación, por aquello de tratarse de cuestiones jurídicas puntuales de perfil singular (nada de pruebas, nada de argumentos colaterales, nada de citas de supuesta jurisprudencia).

mono computador3. Los escritos bajo el corta y pega, pierden frescor, originalidad y singularidad. Se prodiga el vicio de escritos jurídicos prét-a porter, que salen como las hamburguesas del MacDonald (y algunos como las croquetas de taberna), que están bien para salir del paso un día, pero no deben formar parte de la dieta habitual.

En consecuencia, existe el riesgo de acabar degenerándose en el hábito de confundir la elaboración “personalizada” o “singularizada” de un escrito jurídico, que requiere estudio y reflexión, con la elaboración de cualquier escrito jurídico aderezado con “cortes y pega” indiscriminados. La secuela es el craso error.

A veces nos sorprendemos al leer una demanda ante un Juzgado leonés donde se invoca la ordenanza municipal de Barcelona. Otras asistimos a demandas contra multas de tráfico donde la matrícula del vehículo cambia varias veces a lo largo del escrito. Lo mismo sucede cuando la demanda ante un caso de responsabilidad patrimonial por accidente de tráfico sitúa como causante en los hechos a un jabalí que por prodigios evolutivos muta en ciervo al final del escrito. Y en otras ocasiones se cuestiona la homologación del etilómetro cuando se trata de una simple infracción de mal aparcamiento.

Lo dicho para demandas vale para las sentencias, pues también las hay que a fuerza de “cortar y pegar” se dejan a medio camino cuestiones litigiosas, o que confunden cifras de justiprecios o tributos, por ejemplo, sin olvidar la fácil errata cuando se alude al actor cuando es actora o viceversa, o en singular cuando son varios y viceversa.

errata4. Otro problema del “corta y pega” radica en que para el abogado el posible error del recortable puede ser grave y no subsanable pues posiblemente la parte contraria se ensañará en ello, aquélla no podrá subsanarlo y el juez posiblemente enarcará la ceja.

En cambio, el error de corte y confección sufrido en la sentencia admite la siempre impune “corrección de errores”.

Es cierto que hay bufetes saturados de trabajo o con pleitos-masa que explican esas demandas o contestaciones “cortando y pegando”. También hay jueces con carga de trabajo o circunstancias personales que les lleva a abusar de esta técnica.

Y como no, en todos los colectivos, abogados y jueces, hay personas que ceden ante la pereza o frivolidad. O ante esa dama veleidosa que se llama urgencia.

Lo cierto es que hay millones de escritos procesales, sentencias incluidas, cada año y los “corta y pega” tóxicos son escasos, pero bien estará que todos los que servimos a la noble profesión del derecho, realicemos un ejercicio de prudencia, autocontención, precisión y verificación en el uso del “corta y pega”.

justicde

5. También hay praxis sonrojantes, no ya de los abogados y jueces, sino de los letrados públicos (no de todos, claro) que muchas veces, por idénticas razones (frivolidad o pereza) despachan la contestación a la demanda con un simple “ Nos oponemos en lo que no coincida, contradiga o se oponga a lo que deriva del expediente”, que se ve agravado en conclusiones con un lapidario “ Elevamos a definitivas las alegaciones de nuestra contestación a la demanda”; pero ya cuando el letrado público da un patinazo con caída es cuando en aquella contestación afirma que “ Nos remitimos a los correctos argumentos de la resolución recurrida”… y resulta que… ¡se impugna una desestimación presunta!

6.No sirve de consuelo pero no puede ignorarse que también el legislador estatal y autonómico, o los gobiernos al aprobar reglamentos, sufren de este mal, y ejemplos hay. También los trabajos académicos muestran que hay abuso de corta y pega, tanto por economía como para disfrazar de plagio lo que debiera ser cita.

7. En fin, me gustaría que cada abogado, letrado público o juez mirase con sinceridad a su interior y pensase cuándo elaboró el último escrito en el que no cortó ni pegó nada. O mejor, cuando no buscó algo que cortar y pegar.

A veces es bueno estar solo ante el peligro y armado con el sentido común y la imaginación. No es difícil, y de hecho en su día explique bajo cierta licencia de humor, el método para hacer una demanda contencioso-administrativa en quince minutos.

8. En fin, vivir para ver, aunque debo reconocer que como variante doméstica del “corta y pega” , a la hora de leerles cuentos a mis hijos pequeños, donde les leía el cuento supuestamente titulado, por ejemplo, “Pantalones verdes”, trataba de un chico que iba a llevarle a su abuelo que vivía en una urbanización un reloj, y para atajar, pese a la prohibición de su madre, iba por un barrio peligroso donde se encontraba una hiena que le preguntaba donde iba… y finaliza con un policía nacional que dispara a la hiena que se había zampado al abuelito… Luego valía para “Camisas rojas” y un oso, y así renovaba el repertorio…

Archivo_000 (27)En fin, que hay que tener cuidado con las erratas, no sea que nos pille el gato.

Pero bueno, lo cierto es que, en los cuentos, en el trabajo, en la labor de jurista y en casi todo en la vida, siempre es mejor ser original y hacer cada cosa como si fuera única, y no digamos el resultado si o hacemos como si fuera la última cosa que hiciésemos en la vida.

31 comments on “Cortar y pegar al litigar

  1. Buenos ejemplos, añado uno reciente de corta y pega irreflexivo en una demanda: Impugnar por falta de motivación e indefensión al no poder conocer las razones de la decisión administrativa … un caso de silencio. Quiero pensar que era un corta y pega, claro.

    Me gusta

  2. José Mª A. MAGÁN

    Las demandas al peso son lo más odioso y tedioso a la hora de leer. Conozco a un magistrado que aconsejaba leer “en vertical” este tipo de demandas. La regla fabulosa la da Purificación PUJOL CAPILLA en su magnífico libro “GUIA DE COMPORTAMIENTO EN LA ACTUACIONES JUDICIALES”. Es bien sencillo: ante el marasmo de citas de corta y pega hay que buscar la fase que comience por “Y aplicado lo anterior al caso que nos ocupa…”. También me parecen insoportables las Sentencias-Matrioska (que citan sentencias anidadas una dentro de otra). Y otra cosa que detesto son aquellos escritos de Letrados que realizan alegaciones inconcretas y terminan pidiendo “que se resuelva conforme al Cuerpo de este escrito”.

    Me gusta

  3. No pasaría nada si , a la vez que se utiliza el corta y pega para lo que tienen de común los casos (si todos fueran diferentes en todo no habría ley ni jurisprudencia que pudiera abordarlos), en lo que tienen de específico se utilizara la independencia judicial, el sentido común, el conocimiento profundo de la ley y la jurisprudencia y el deseo de verdad de conseguir e impartir justicia. Un parrafito, solo uno, específico, con esas condiciones, a mí me vale

    Me gusta

  4. En mi comunidad autónoma hay un Juez de lo Penal especialista en llevar la técnica del “corto y pega” hasta límites grotescos, lo que ha provocado que la Audiencia Provincial haya dictado sentencias revocatorias que contienen las reprimendas mas duras que yo he leído nunca contra un magistrado. Por ejemplo, se juzgó a Juan Antonio por delito de robo con fuerza en las cosas cometido en un Bar de Santander, y el fallo condena a Isabel ( que compareció al juicio como testigo, pues era la dueña del bar) como autora de un delito de Insolvencia punible ( delito que nada tenia que ver con el procedimiento) por enajenar una nave industrial de Torrelavega, aplicando a Isabel ( la testigo) la agravante de reincidencia. Y así una y otra vez. Cuando la prensa regional se ha hecho eco de las sentencias de la Audiencia que revocaban las del Juzgado de lo penal y se transcribían en las noticias las frases críticas y los severos reproches que los Magistrados de la Audiencia proferían contra el magistrado del juzgado de lo Penal, uno siente vergüenza ajena y piensa que esa misma vergüenza (propia) la sentirá el Juez de lo Penal…pues no, al día siguiente vas a su Juzgado y su actitud sigue siendo la misma: altivo, prepotente, faltón, grosero….varias veces expedientado por el CGPJ por graves faltas de respeto a los letrados….en fín….el único consuelo es pensar que, por razones de edad, es posible que en pocos años se jubile.

    Me gusta

  5. Gran verdad: “En consecuencia, existe el riesgo de acabar degenerándose en el hábito de confundir la elaboración “personalizada” o “singularizada” de un escrito jurídico, que requiere estudio y reflexión, con la elaboración de cualquier escrito jurídico aderezado con “cortes y pega” indiscriminados. La secuela es el craso error.”
    En más ocasiones de las aceptables, una cosa es el deber ser y otra el ser de la lucha por el derecho
    http://libreriabosch.com/media/public/doc/Garcia_Pons_Resumen_Intro.pdf

    Me gusta

  6. Ross GUBERMAN, en su excelente Point Made. How to write Like the Nation’s Top Advocates (pp. 141-142) explica que:
    “with block quotations. Both on the record and off, judges claim to hate them—and even skip them:
    – Judge Alex Kozinski: “Whenever I see a block quote I figure the lawyer had to go to the bathroom and forgot to turn off the merge/store function on his computer.
    – Let’s face it, if the block quote really had something useful in it, the lawyer would have given me a pithy paraphrase.” (Alex KOZINSKI, The Wrong Stuff, 325, 329 B.Y.U. L. Rey, 1992)
    – Judge Ruggero Aldisert: “Don’t use long quotations. It is a strong judge who can resist the temptation to skip all or a part of a long, unintended quotation.” (RUGGERO J. Aldisert, Winning on Appeal: Better Briefs and Oral Advocacy, 266, 2d ed. NITA, 2003)
    – Justice Ruth Bader Ginsburg: “[A first-rate brief] skips long quotations, but doesn’t unfairly crop the occasional quotations used to highlight key points.” (Ruth Bader GINSBURG, Remarks on Appellate Advocacy, 50 SG. L. Rey. 567, 568, 1999)
    – Judge Morey Sear: “My preferred practice is for brief writers simply to cite the case and its holding, with brief references to key quoted language, rather than reprint lengthy excerpts verbatim from cited decisions.” (Merey L. SEAR, Briefing in the United States District Court Eastern District of Louisiana, 70 TUL. L. Rev. 207, 218, 1995)
    – Judge Roger Miner: I have seen page after page of quoted materials in some briefs and have thought: ‘What a waste of precious space!’ Excessive quotation leaves little space for persuasion. Paraphrase!” (Roger J. MINER, “Do’s” for Appellate Brief Writers, 3 SCRIBES J. LEGAL WRITING 19, 23, 1992)
    Yet all this hostility aside, rare is the motion or brief that doesn’t contain at least one block quotation, and yes, sometimes dozens.”
    Podemos hacer un experimento mental (como diría Sherlock Holmes), y leer alguna demanda o contestación en la que hayamos puesto los “blocks” de jurisprudencia, y nos daremos cuenta de que los saltamos sin leerlos. Quizá esto nos indique que puede que los jueces también se los salten …

    Le gusta a 1 persona

  7. Respecto de las mencionadas Contestaciones de Demanda que hacen algunos letrados públicos limitadas a manifestar “nos remitimos a los hechos que resultan del expediente administrativo, negando los de demanda”, entiendo que los Tribunales debieran hacer un mayor uso de las prerrogativas que les reconoce el art. 405.2 in fine LEC (en relación con art. 56.1 LJCA y 4 LEC) y considerarlo como admisión tácita de los hechos que le resulten perjudiciales. En este sentido, la demandada incumple con una elemental carga procesal. Soslaya que estamos dentro de un procedimiento judicial donde existe igualdad y equilibrio de partes. Y no respeta las reglas de buena fe procesal (art. 11 LOPJ).

    Sobre las Sentencias que se limitan al corta pega de otras sin explicar de dónde obtienen sus conclusiones, cabría su anulación por falta de motivación determinante de indefensión. Pues, en definitiva, no permiten conocer la razón o razones “específicas” (apreciación y valoración de la prueba practicada, aplicación, en su caso, de las reglas de carga probatoria e interpretación del derecho) por las cuales se estima o desestima lo reclamado (arts. 24,1 y 120.3 CE, 218.2, 216, 217 y 4 LEC, 67 y ss. LJCA y 240 Y 248.1 LOPJ). A este respecto, cabe precisar que la falta de motivación conduce a la arbitrariedad e impide el conocimiento y control de la resolución.

    En relación a los recursos que se limitan a reiterar lo que ya se dijo en la demanda o contestación, procedería declarar su inadmisión o desestimación. Por cuanto el objeto de impugnación es la resolución judicial recurrida y no el acto administrativo, lo que hace que el posible debate quede limitado a la crítica de las eventuales infracciones jurídicas en que pudiera haber incurrido la resolución judicial y no la resolución administrativa que dio lugar al litigio (arts. 85.1 y .2, 87. BIS, 88, 89.2 y .4 y .6 LJCA)

    Le gusta a 1 persona

    • Desde otra perspectiva indicar que tampoco los periodistas (teóricos vigilantes del poder y defensores de las libertades públicas) han salido bien librados de las prácticas indiscriminadas y dañinas del corta pega y sus análogas. Al punto que su profesión ha quedado degradada, desnaturalizada y reducida a cenizas (despidos y precarización laboral). Y convertida mayoritariamente en una mera transcripción acrítica de noticias de agencia (vendidas al por mayor), notas de prensa, declaraciones sin preguntas, comunicaciones insustanciales, publicidad indiscriminada, etc., donde manipulación, ficción y negocio (es decir, lo contrario de la fiabilidad de fuentes y verificación de hechos que requiere toda información veraz y relevante) se dan la mano.

      Esta domesticación, empobrecimiento y declive de los medios y desconsideración hacia la inteligencia de los lectores –oyentes o espectadores- está llevando a la muerte de la prensa diaria y favoreciendo la desaparición del pluralismo y la libertad de información. Lo que es cosa seria. Pues para que exista una democracia real tiene que haber una opinión pública libre. Y para que exista ésta es imprescindible recibir una información veraz y crítica sobre hechos de relevancia pública. No siendo casual que la actual ola de populismo y ultranacionalismo, de cualquier signo ideológico, se aproveche y sustente en gran medida en la debilidad y el descrédito de la prensa.

      Le gusta a 1 persona

  8. Fernando Jabonero

    Muchas gracias, José Ramón por coger el guante, la sugerencia, y darle tan estupenda y cumplida salida. Ahora nos queda ver el “corta y pega” del otro lado, el de los AUTOS y SENTENCIAS. Gracias

    Me gusta

  9. Fernando Jabonero

    Abusar del corta y pega tiene sus riesgos.
    El Supremo rechaza un recurso contra una hipoteca multidivisa porque el escrito es corta y pega de otro (con erratas incluidas)

    http://noticias.juridicas.com/actualidad/jurisprudencia/11834-el-supremo-rechaza-un-recurso-contra-una-hipoteca-multidivisa-porque-el-escrito-es-corta-y-pega-de-otro-con-erratas-incluidas/

    Me gusta

  10. El hecho de que demandas y contestaciones se deban presentar ahora telemáticamente facilita mucho esta técnica en las sentencias, y no son extrañas las sentencias que incluyen amplios cortapegas de los escritos (en el caso del contencioso sobre todo de los del letrado que representa a la administración).

    Pero la faena es para los funcionarios que recurrimos por nosotros mismos en cuestiones de personal, porque como seguimos pegados al papel, y cuándo se escanea se hace como imagen, se dificulta la técnica al juez, como no sea a base de tijera y pegamento. Y claro, esto es muy engorroso, por lo que resulta mucho más fácil dar la razón a la administración pegando sus argumentos, que además la letrada está aquí todos los días y hasta quedamos a tomar café en la cara del funcionario (me ha pasado dos veces y no es que me pase el día de juzgados), y a este otro no le voy a volver a ver el pelo… bueno, no sé si por lo primero o por lo segundo, aunque tampoco son excluyentes. 😉😜

    Me gusta

  11. He sufrido en primera persona, soy abogado y era un tema familiar, un corta y pega de una sentencia en la que el ponente cometió varios errores, que en consecuencia repitió la segunda, que al no levantar el dedo del raton llego hasta copiar y pegar el fallo enterito incluido los datos del acuerdo recurrido objeto de la sentencia copiada distinto al de la segunda.
    En aclaración,
    se alegó por el ponente, error informático.
    El TS en casación no admitió el recurso. Desde entonces mi pasión por la justicia y el derecho, el trabajo bien hecho, y creer que los jueces tienen vocación ha desaparecido hasta el punto de no haberme hecho cargo de ningún asunto desde entonces.
    No tiene la misma trascendencia y consecuencias el corta y pega de un abogado que el realizado por un magistrado en una sentencia, que en la mayoría de los casos supone años de espera para las partes, y costes elevados. Indignante por el hecho en si, así como por quien lo hizo, magistrado del TSJA de lo contencioso administrativo. Y el CGPJ ante mi queja la archiva.
    Desde que encontré su blog parece que el animo vuelve a mi pero desgraciadamente lo vivido no se olvida. Muchas gracias por compartir sus inquietudes y estudios.

    Me gusta

    • Lo siento muchísimo, qué horror. Ahora, pregunta de lega..Eso..¿no debería de haberse resuelto con un incidente de nulidad de actuaciones? Gracias

      Me gusta

    • Ánimo, Resistiendo.
      Hay muchos motivos para no creer en la justicia pero la mejor forma de hacer que mejore es intentándolo nosotros desde dentro, cada uno en nuestro humilde puesto y lugar. Piensa además que tu tienes el privilegio de ser abogado, lo que también conlleva la responsabilidad de contribuir a esa mejora a la que otros ciudadanos no pueden ayudar por no ser actores de la justicia como tu.
      Así que no desesperes (que es lo fácil) y vuelve a coger asuntos y a contribuir a la mejora con tu granito de arena (que es lo difícil pero también lo que a la postre más satisfacciones da cuando llegan los logros).
      Eso sí, recuerda que de las famosas tres “P”s de las que debe huir un abogado, la que se refiere a “Parientes” es la más cierta. No cometas de nuevo el error de llevar asuntos a la familia.
      A medio plazo verás salir el sol en forma de una buena sentencia que te reconciliará un poco más con la Justicia.

      Me gusta

  12. Gracias por vuestros comentarios. Nulidad de actuaciones no lo sé, ya estamos de nuevo a punto de finalizar se trata de una expropiación esperemos que ahora, con el mismo ponente que se equivocó la primera vez, se lo estudie mejor y ahora venga la esperada sentencia y no tome represalias por haber hecho referencia en la demanda a su equivoco y siguiente copia y pega de otro magistrado. Ya os contaré

    Me gusta

  13. Gracias por vuestros comentarios. Nulidad de actuaciones no lo sé, ya estamos de nuevo a punto de finalizar se trata de una expropiación esperemos que ahora, con el mismo ponente que se equivocó la primera vez, se lo estudie mejor y ahora venga la esperada sentencia y no tome represalias por haber hecho referencia en la demanda a su equivoco y siguiente copia y pega de otro magistrado. Ya os contaré

    Me gusta

    • No sé qué entidad será la expropiadora pero si fuera local atento a que el técnico municipal sea funcionario competente o cualquier otra cosa en cuyo caso…

      Me gusta

  14. El abuso del “corta y pega” tiene como causa, frecuentemente, en efecto, el que el letrado de turno está inmerso en demandas “en serie”, motivo por el que, con sinceridad, no envidiaré jamás su trabajo, por muy rentable que le resulte. Nada peor que el que la profesión sea monótona.
    Pero también compruebo con estupor cómo la calidad gramatical de los escritos y de las resoluciones desciende hasta temperaturas casi polares. Al lenguaje de los que imponen los vocablos y expresiones de moda -periodistas y políticos, principalmente- que están haciendo estragos (vgr. espiral de violencia, operadores jurídicos, proyecto de cubrición de vivienda, poner en valor, largo etcétera…) se une, o un defecto de preparación, o un defecto de esfuerzo. No podemos olvidar que la palabra es nuestro instrumento de trabajo. El mejor cirujano no puede ser torpe con el bisturí; podrá ser otra cosa, pero no el mejor cirujano.
    Por eso, en algunos escritos, la parte que le parecerá más brillante a su autor será aquella en la que cortó y pegó.
    Yo recomendaría un par de dosis diarias de lectura de artículos de Lázaro Carreter. Con dos píldoras al día, la mejoría está garantizada.

    Me gusta

  15. Efectivamente esto se ha convertido en un mal uso de abogados, fiscales y jueces y provoca un grave perjuicio a la aplicación e interpretación de la ley al CASO ESPECIFICO con todas las carácteristicas del caso y el debido análisis de sus componentes.

    Me gusta

  16. Reblogueó esto en Sergio Arenas Benavides – Abogado de Familia en Linaresy comentado:
    Hola. Es irónico que esté haciendo lo que justamente este autor explica en su artículo, aunque es una maña que tenemos los abogados aquí y allá, aprovechando las tecnologías nuevas.
    Un consejo, que no lo da el autor, es que si vamos a copiar y pegar, al menos agregar algo de nuestra propia cosecha. Un cambio de estilo, unos hechos adicionales, algo que nos obligue al menos a leer y releer lo hecho con palabras de otro.

    Me gusta

  17. Me ha hecho gracia el artículo porque hace escasos días he sufrido un vergonzoso caso de corta-pega en un sentencia de un Tribunal Superior en la que el problema no es tanto el corta-pega sino el cómo lo han hecho susseñorías.

    Por si algunos de los comentaristas que me precedieron no lo saben, cualquier escrito digitalizado (aunque proceda de una imagen) es susceptible de ser convertido a texto. Es una técnica antigua que en su momento requería de un software especial denominado OCR, pero que hoy lo incorpora MS Word. El problema del OCR es que suele cometer errores. Son típicos los casos en los que una l (ele) pasa a ser un i mayúscula o una i un signo de exclamación, por ejemplo.

    Pues bien, en el TSJ de Madrid han debido descubrir lo útil que es este sistema para hacer copia-pega pero como son taaaaaaan vagos, no han perdido el tiempo en leer lo que les devuelve el OCR y sin el menor escrúpulo han montado los FFJJ con el escrito de contestación del Abogado del Estado… incluyendo los errores gramaticales de éste y los ortográficos del OCR. Y se han quedado tan panchos.

    Teniendo en cuenta que la contestación del Abogado del Estado era infame y que, como es habitual, no entraba a contestar a nada de lo que planteaba en la demanda, me he vengado de la Sala pidiéndoles complemento de sentencia a ver si son capaces de explicar la razón que hay detrás de cada una de las frases cortadas y pegadas. Lo que no tengo claro es si el AE les echará una mano para que tengan otra vez de dónde copiar…

    Y después de mi historieta (que no es la primera vez, pero sí que ha sido por ahora la última) una reflexión: que hay abogados que no son conscientes de su responsabilidad es sabido y no son pocos los que han terminado pagando por ello, ¿pero son los jueces conscientes de la responsabilidad que implica su trabajo o, como cada vez es más común, son unos tipos que se dedican a cobrar su nómina a fin de mes y cuánta menos complicación tengan, mejor? El corta-pega está muy feo, la verdad, pero coloca a cada cual en el nivel de respeto profesional que merece. Que lo haga un abogado, malo, pero que lo haga un Juez o una Sala es sencillamente una falta de respeto absoluta a las partes y a la profesión de Juez que tantos, desde la propia judicatura, se han empeñado en arrastrar por el lodo.

    Me gusta

    • Bueno, yo sigo esperando del maestro Chaves unas líneas o un post concreto sobre el corta y pega a cargo de los Jueces en Autos y Sentencias.

      Me gusta

      • Pues Fernando, si leyeses completo el post sobre Cortar y pegar al liquidar, verías que no solo incluye a las sentencias, sino que mas adelante expresamente dice “…Lo dicho para demandas vale para las sentencias” y sigue… O sea, querido Fernando, tendré que hacer un post sobre ” Leer escritos procesales transversalmente”. Un saludo

        Me gusta

      • OK, un abrazo y continúa tu muy interesante, instructiva y meritoria labor que agradecemos todos lo que te seguimos

        Me gusta

  18. Pingback: Cortar y pegar al litigar — delaJusticia.com – Beto Abejones

Gracias por comentar con el fin de mejorar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: