Las navidades se presentan como días inhábiles a efectos procesales para los juristas. Un abogado conocido me ha pedido que le recomiende una lectura no jurídica. Le he dicho que leer siempre es bueno, y si nos atrapa y consigue evadirmos de nuestras circunstancias, mucho mejor. Si nos deja huella en formación o emociones, miel sobre hojuelas.
Por mi humana vanidad («vanitas, vanitatis»), y como homenaje a «Cuento de Navidad» (Dickens) no he podido menos de recomendarle la lectura de mi ensayo más personal y más ambicioso: la visión de la fauna humana y particularmente de los “lobos disfrazados” que están al acecho, que nos atacan o que nos hieren el corazón. Se trata del mi último ensayo no jurídico, titulado “Bailando con lobos disfrazados: resistir y vencer” (Colex, 2025) ya disponible en Amazon y que comenté en su día.
Por ahí desfilan las personas que nos decepcionan, malvados que nos hacen daño, personajillos que nos perturban, aprovechados, fanáticos, maleducados, perversos, groseros, insensibles, etcétera. No se trata de delincuentes, sino del vecino, del compañero o del mero conocido, de esos que nos tropezamos en la vida cotidiana, y cuya conducta nos desagrada, cabrea o perjudica. Es a esas criaturas a las que dediqué esa obra, con anécdotas, reflexiones y citas de sabios. Bien está conocer a la bestia, para eludirla.
O sea, a mi juicio, una lectura ligera que une humanismo y toques de humor, apropiada para este tiempo de holganza, con el afán de encerrar reflexiones de peso.
Espero que les guste.
En todo caso, lean o no lean, vuelvan la mirada hacia los suyos, descansen, aparquen la ira, y disfruten de la Navidad. No se producirá la magia de la infancia, pero algo nos ayudará de adultos usar la memoria y envolvernos en un contexto de felicidad (lo que no es poco, con el frío mediático que nos invade).
Felices fiestas y enorme abrazo, mis amables seguidores.
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Estoy con el libro que menciona, leyendo a medida que los acontecimientos permiten.
Feliz Navidad Sr. Chaves y que 2026 nos permita mayor optimismo respecto del mundo jurídico que algo revuelto anda… y Feliz Navidad a tod@s
Es esta la hora luminosa de devolver a los nuestros el tiempo que el trabajo nos robó: horas hurtadas por los plazos implacables, días secuestrados por la prisa, minutos perdidos en la niebla del deber.
Que estas fiestas sean el puente donde regresen, intactos y cálidos, los instantes que les pertenecen,
envueltos en luz de belén y en el abrazo que nunca sobra.
¡Felices fiestas!
El libro «licantrópico» del Dr. Chaves es ingenioso, perspicaz, analítico y muy personal, a pesar de contener citas de autores por doquier que se acomodan a su idea o intención.
Sirve para revisar en lo personal algunas relaciones y para alertar sobre no pocas conductas o formas de actuar que merecen atención, normalmente por ser más bien negativas o potencialmente molestas o lesivas.
Es un libro fácil de leer, pero recomiendo no leerlo en un «atracón». Cada lector se va a reflejar en el espejo sociológico que propone en cada capítulo y efectivamente me ha servido en ocasiones para olvidar el asunto que tengo pendiente de sentencia o la demanda complicada que hay que terminar.
Lo he disfrutado y espero que lo en esta Navidad, no seamos ni lobos ni corderos, simplemente hombre y ciudadanos libres. ¡¡¡Feliz Navidad a todos los lectores y al autor!!!
Con lectura hábil o sin lectura inhabil, te deseo lo mejor en el próximo 2026.
Seguiremos esperando tus magisterios a golpe de sentencias. Y te lo agradezco enormemente que ayudes a ir detrás de ese objetivo de ser ciudadanos libres y en justicia!
seguiremos vivos y coleando también. gracias. felices pascuas!!
Para el Sr. Chaves y todos sus lectores FELIZ NAVIDAD Y FELIZ 2026
Felices Fiestas Don José Ramón
Mil gracias, querido murciano
Daremos cuenta del libro, José Ramon…
No sé si cada vez abundan más esos lobos y lobas o son más visibles… hijos de alguno o algunos de los siete pecados capitales, la maldad es consustancial a la naturaleza humana y en algunos momentos de la historia quizá se reprime menos. Las guerras son un terreno muy abonado para que florezcan esas maldades con especial virulencia, pero antes se han ido cultivando hasta llegar a ese culmen. Bien nos vendrá conocer y tratar de entresacar esas malas hierbas.
Que el espíritu de la Navidad no ayude a ello…
¡Feliz Navidad! ¡ Caña a lso lobos y a los bobos humanos! A los otros no.