Procesal

Si un extraterrestre observase el recurso de casación contencioso-administrativo

Si un extraterrestre utilizase un potente telescopio para avistar nuevas tierras y lo orientase hacia nuestro planeta, no para buscar agua o vida, sino explorando si hay un lugar donde exista una atmósfera de igualdad en la tutela judicial efectiva ante el poder público, posiblemente recibiría señales emitidas por la Ley Orgánica 7/2015 con su diseño del recurso de casación contencioso-administrativo, basado en el interés casacional en formar jurisprudencia.

Veamos lo que sería capaz de atisbar.

1. En la primera ojeada podría divisar tres tipos de montículos, palacios o templos. No la muralla china, ni las pirámides de Egipto, sino al sur de los Pirineos podría contemplar la existencia de unas moles arquitectónicas por donde pululan unos microorganismos negros que examinados con aumentos, llevan toga. Concretamente, el Tribunal Supremo, 16 Tribunales Superiores de Justicia y la Audiencia Nacional con otras tantas Salas de lo contencioso-administrativo. A su alrededor, diseminados como las piedras megalíticas de Stonehenge estarían unos 230 Juzgados de lo contencioso-administrativo.

lineas nazca2. Un segundo vistazo mostraría vestigios recientes del entierro de dos tipos de recursos, el recurso de casación para la unificación de doctrina y el recurso de casación por interés de la ley. Ahora de sus cenizas, y de la remodelación del viejo recurso de casación ordinario, habría renacido como el ave fénix un nuevo recurso de casación, que se concibe como la revisión por interés objetivo puramente jurídico.

O sea, aquella civilización parecía adorar un nuevo tótem o recurso de casación, antes formalista y con abalorios. Ahora, parecen adorar un nuevo recurso de casación para la resolución de casos concretos, muchísimos llamados pero pocos admitidos, pues los brujos de la tribu solo quieren aclarar problemas estrictamente jurídicos, crear jurisprudencia o corregir la existente. Nada de hechos, nada de cuestiones donde esté clara la jurisprudencia.

El recurso de casación tiene un principio y un fin. Un alfa y un omega. Y para aviso de navegantes, cuando se fundamenta el recurso de casación en la incongruencia omisiva, deberá antes plantearse la solicitud de complemento de sentencia del art.315 LEC. Todos los filtros son pocos.

3. El camino hacia la meta de la sentencia sobre el recurso de casación se bifurca en dos puertas diferentes. En unos casos es una especie de vistosa y luminosa autopista hacia un palacio y en otros un sendero tortuoso hacia una hacienda o cortijo.

La autopista hacia el palacio la llaman el recurso de casación estatal, con una regulación procedimental completa y que corresponde conocer la Sala contenciosa del Supremo.

El sendero tortuoso hacia una hacienda o cortijo es el recurso de casación autonómico, con una regulación procedimental ausente y que corresponde conocer al Tribunal Superior de Justicia de cada Comunidad.

laberinto4. Lo curioso es que el inicio del camino hacia la puerta de la casación estatal puede arrancar de dos lugares distintos, según lo que pretende impugnarse, pero siempre que esté en juego la interpretación o aplicación de derecho estatal o comunitario.

O bien se formula frente a las sentencias de las Salas (dictadas en única instancia o apelación) o frente a sus autos cualificados.

O bien se formula frente a las sentencias de los Juzgados pero no frente a sus autos.

5. Asimismo, el inicio del camino hacia la casación autonómica también parte de dos orígenes, cuando está en juego el derecho autonómico, según lo que pretenda impugnarse.

O bien se impugnan las sentencias de las Salas territoriales. O bien las sentencias de los Juzgados.

6. Sin embargo, a los ojos del extraterrestre, parece que existe distinto grado de civilización en el mismo planeta. Y es que aunque todas las sentencias son iguales, “unas son más iguales que otras” a efectos casacionales, según procedan de las Salas o de los Juzgados.

Así, parece que se considera a las Salas como mayores de edad y cuyos posibles errores tienen facilitada la revisión en casación ante el Supremo (casación estatal) o incluso reexaminados por la propia Sala (casación autonómica).

curiosoEn cambio, los Juzgados son tratados como menores de edad, cuyos errores solo tienen derecho a ser revisados en casación y merecer atención bajo cuatro estrictas condiciones:

a) Solo sentencias y no sus autos;

b) Las sentencias deben ser estimatorias total o parcialmente;

c) Tales sentencias deben generar peligro con doctrina dañosa para el interés general;

d) Han de ser sentencias sobre materias que admitan la posibilidad de extensión de efectos, por tanto, solo materia de personal, tributario y unidad de mercado.

Paradójicamente, este recurso de casación frente a las decisiones de los Juzgados se convierte en privilegio de la administración ya que al tener que ser estimatorias, se brinda este recurso solo a la administración vencida.

7. En todos los casos, la tramitación del recurso de casación está jalonada de obstáculos o etapas sucesivas: fase de preparación, verificación, admisión, interposición y finalmente la decisión.

8. El escrito de preparación es la fase inicial del recurso de casación y debe formularse en el plazo de treinta días ante el órgano judicial que dictó el acto impugnado. Además a título orientativo habrá que tener en cuenta el Acuerdo de 20 de Abril de 2016 de la Sala de Gobierno del Tribunal Supremo que establece la extensión máxima y las condiciones extrínsecas de los escritos procesales en el ámbito del recurso de casación (orientativo puesto que el artículo 87 bis LJCA solo alude a los escritos de interposición y oposición).

Este momento iniciático es muy importante porque el recurrente debe afrontar la carga de justificar con precisión, no solo su legitimación y la recurribilidad de la resolución, sino el interés casacional, con un esfuerzo argumental y justificado. Esto es, demostrar que existe un interés general en aclarar esa cuestión puramente jurídica que, en la resolución impugnada, ha sido relevante y decisivo.

castigado9. La fase de verificación tiene lugar por la Sala que recibe el escrito de preparación, trámite en que tiene que comprobar los requisitos formales y temporales y un pequeño plus de control de fondo.

Por un lado, rechazando y no considerar preparados los que plantean revisiones de cuestiones de hecho o probatorias.

Y por otro lado, rechazando igualmente los que no demuestren lo que podría calificarse de la “seriedad casacional” esto es, si existe un panorama indiciario acreditado y razonado por el recurrente de un posible interés casacional objetivo. Si la Sala lo aprecia, lo tendrá por “preparado” y corresponderá a la Sala de admisiones del Tribunal Supremo apreciar el “interés casacional objetivo” con amplitud de criterio y de forma “inapelable”.

Eso sí, la Sala que lo tenga por preparado podrá añadir de cosecha propia un informe u “opinión fundada” en que exponga razones que avalen o rechacen el posible interés casacional, consideraciones que no son vinculantes pero si ilustrativas para el Supremo.

En consecuencia un escrito de preparación frívolo, genérico, formulario, que no identifique razones ni preceptos legales o jurisprudencia específica, no pasará el filtro de la preparación. Y si pasa esta primera fase le queda el examen de admisión por el Supremo quien con el pulgar del César, apreciará si existe interés casacional objetivo que permite el impulso del recurso ante la Sala contencioso-administrativa del Supremo, o si no existe y se acabó el trámite.

Los deberes del escrito de preparación deben hacerse por los abogados con sumo cuidado, ya que solo podrán subsanarse los defectos formales o condiciones extrínsecas, pero no los fundamentos materiales. Especial atención debe ponerse en identificar la normativa y su origen, estatal o autonómico, puesto que una u otra abre la puerta de la casación estatal o autonómica, respectivamente.

10. Lo curioso es que el recurso de casación ante el Supremo cuenta con un procedimiento altamente regulado y el recurso de casación autonómico ante las Salas es la cenicienta. Diríase que hecho con prisas y retales.

ladrilloEl recurso casacional autonómico se ofrece al extraterrestre como un inmenso cráter y donde parece haber poco oxígeno.

El primer problema que le asombra es la dispersión en la composición de la Sala del Tribunal Superior de Justicia que resolverá los recursos de casación autonómicos. Cada Tribunal Superior de Justicia lo diseña al gusto. En unos casos una sección distinta en composición de la que puso la sentencia; en otros coincide; no faltan casos en que se encomienda al pleno de la Sala (y se convierte en un atípico “recurso de reposición”); en otros una Sección compuesta por magistrados propios y prestados de otros órdenes jurisdiccionales, e incluso hay casos de resolución de tales recursos con formaciones integradas mayoritariamente por magistrados ajenos a lo contencioso. De todo en las viñas judiciales.

Nuestro marciano se asombra de que el órgano llamado a resolver el recurso de casación autonómico es de distinta composición según cada Comunidad Autónoma, pero lo que mas le llamó la atención fue que en Extremadura, ante la falta de desarrollo normativo, no se aplica dicho recurso, y que en Valencia inicialmente una Sección siguió la línea extremeña de ignorar su existencia (sobre la base de si no existe procedimiento específico regulado, malamente puede tramitarse), pero ante un recurso de queja, la propia Sala pero por distinta Sección aceptó implantar el novedoso recurso de casación autonómico.

11. También le llamó la atención al extraterrestre que, como no estaba regulado el procedimiento del recurso casacional autonómico, se acudiese a aplicar analógicamente el procedimiento regulado para la casación estatal, que como todo traje diseñado para otro, revienta por las costuras y tira de la sisa.

12. Por si fuera poco, el interés casacional era el salvoconducto que permitía que un recurso tenido por preparado por el Tribunal que dictó la sentencia fuese definitivamente admitido. Desde su implantación, de unos 350 recursos preparados habían sido admitidos un 15 por ciento. Los no admitidos recibían el portazo de una providencia sin motivación alguna con 1000 euros de costas. Los admitidos serían resueltos en su día, tras la interposición, y si se perdían comportarían su condena en costas.

duda-admision13. Otro problema que se veía desde el espacio sideral era el que podían plantearse simultáneamente dos recursos, el autonómico y el estatal ante una misma sentencia (por concurrir derecho estatal y autonómico relevante y discutible) ¿Qué hacer?. Como nada dice la norma, el sentido común dice que habrá que priorizar al recurso de casación estatal pues si se estima perderá objeto todo recurso de casación autonómico. Una especie de litispendencia de cuño judicial.

etiquetasss14. Finalmente, reunido el consejo de sabios de extraterrestres para valorar la solución a la atmósfera enrarecida del planeta casacional, considera que la solución para tal galimatías ofrece cuatro niveles o dimensiones. De menor a mayor eficacia serían los siguientes:

a. El método casuístico (precedentes zanjados por el Supremo), en que con el goteo de autos de admisión y providencias de inadmisión, y de recursos de queja se fuesen perfilando las reglas del juego (o alguna sentencia que se adentrase en esa honduras procesales). Y ello bajo la espada de Damocles de que lo que la Sección de Admisiones formada por 9 magistrados del Supremo, cambie de composición en cuatro meses, con lo que puede que “donde dije digo, digo Diego”.

b. El método práctico (liderazgo del Supremo), consistente en que la Sala de lo contencioso-administrativo en Pleno adoptase acuerdos de coordinación procesal, que marcasen las reglas del juego. La dificultad de adoptar acuerdos por la mayoría de los magistrados de la Sala es enorme pero quizá para los casos difíciles está el Supremo y se deposita la confianza en la sensatez de sus magistrados.

c. El método reglamentario (gubernativo). Esto es, que el Gobierno, en uso de la facultad de la Disposición Final Segunda de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Contencioso-administrativa, aprobase con suma cautela, un desarrollo reglamentario del recurso de casación autonómico u otras vertientes organizativas y procedimentales para evitar incertidumbres y modelos tan experimentales como discriminatorios.

d. El método legislativo (parlamento). Lo mas recomendable sería, que conscientes los partidos políticos de que la justicia con seguridad jurídica beneficia a todos, se apruebe una modificación legal que pivote bajo las siguientes ideas:

  • captura-de-pantalla-2017-01-26-a-las-9-02-16Solamente existiese el recurso de casación frente a sentencias y autos de las Salas de lo contencioso-administrativo. No frente a los Juzgados.
  • Aplicación del interés casacional puro y duro, como puerta de acceso casacional, depositando la confianza en su apreciación por el Supremo, sin reglas excesivas y equívocas.
  • Eliminación del recurso de casación autonómico (o alternativamente regulando su dimensión orgánica y procedimental).
  • Universalización del recurso de apelación frente a sentencias y autos de los Juzgados (como vía indirecta de filtrar problemas jurídicos y abrir en su caso, la casación frente a las sentencias que resuelvan las apelaciones).

Y mientras se adopta alguna medida, los terrícolas nos encontramos con una técnica similar a la usada en la montaña asturiana para trazar caminos en zonas boscosas: se sueltan varias mulas por el follaje y ya se buscan la vida para buscar el camino mas fácil. Luego se sigue ese sendero.

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