Asistimos a una eclosión de libros, artículos y videos sobre tecnologías e Inteligencia Artificial. Nos alejamos de la sencillez hacia el caos infinito.
Hace unos días, aprovechando el incomparable marco histórico del Colegio Arzobispo Fonseca en Salamanca, nos plantearon el siguiente reto:
¿Podríamos hacer una entrevista a Ricardo Rivero como catedrático y a José Ramón Chaves como juez contencioso, sobre la respectiva vertiente del impacto tecnológico en el procedimiento y en el proceso?
La respuesta de ambos fue positiva, pues nos entusiasman los experimentos didácticos. Así que, cargados de espontaneidad y sonrisas, Ricardo dio respuesta a las preguntas del estado de la cuestión tecnológica e IA sobre el procedimiento administrativo (y la Administración), y yo sobre el estado de la cuestión tecnológica e IA sobre el proceso contencioso (y la Justicia).
El resultado es una entrevista doble y sucesiva de gran frescor. Nada de tecnicismos ni rodeos o cautelas. Hablamos alto y claro.
Y de postre al término de la entrevista, nos grabaron como escena post-créditos, una conversación de ambos en el claustro o corredor abierto del Fonseca, cuyos cinco minutos provocarán sonrisas.
Aquí está a su disposición. Ideal para un viernes.
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OJO a introducir expedientes o parte de ellos en una entrada IA >> supone vulnerar la LOPD y que ese texto acabe en manos de las agencias USA (caso de las IAs de empresas de esa nacionalidad).
Esos datos van a la Cia y el Mosad los servicios de inteligencia de los amos del mundo desde las sombras.
Mis felicitaciones por vuestras atinadas reflexiones … y por la forma tan didáctica de exponerlas.
Coincido plenamente con los comentarios previos sobre la peligrosidad de facilitar datos a la IA, aunque constato que sólo las IA americanas son fruto de su recelo. No quisiera yo preocupar a nadie más de la cuenta, pero nuestra Administración de Justicia tiene nada menos que las grabaciones de las escuchas telefónicas judiciales en manos de Hwawei, empresa vinculada al Partido Comunista Chino. No digo yo que el «lado bueno de la Historia» pueda compararse al malo, no se tema, pero por introducir algo más de objetividad en el relato. Nada menos que la información de nuestra Justicia en manos de un Gobierno extranjero. Imagínense si China, algún día, (Dios o Mao no lo quieran), acaba en manos de crueles dictadores que no crean en la libertad individual de las personas… En fin.
Con todo, grave problema el que tenemos, desde luego: o avanzar y correr riesgos, o no correrlos y morir.