Actualidad De Jueces y la Justicia

Los jueces se equivocan y algunos lo reconocen

scales-justice-erase-copyY se equivocan mucho más de los errores que serían admisibles en una fábrica de paracaídas.  Basta ver las sentencias revisadas en apelación, o en casación, o por el Tribunal Constitucional o de todos ellos, por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos para constatar una minoría sustancial de errores de hecho, derecho o de oportunidad.

En buena medida, ello se debe, a que el derecho administrativo tiene mucho de pseudociencia, pues por un lado, las normas tienen un alto componente político (“océano inmenso y ondulante”) y por otro lado, la jurisprudencia responde a interpretaciones que ofrecen una gran elasticidad según los distintos criterios (literal, finalidad, contexto, etc).

Los jueces se esfuerzan por no perder de vista el norte de la justicia e intentan aplicar un modelo teóricamente perfecto (silogismo de hechos bajo la palanca del derecho que conducen a la sentencia), cuando lo cierto es que la Justicia es una diana móvil. Nada fácil acertar en la solución técnicamente correcta y que además sea justa ( que no siempre se yuxtaponen) aunque ha de admitirse que con esfuerzo, estudio y sensibilidad del juez, en combinación con el esfuerzo persuasivo de los abogados, las posibilidades de acierto aumentan.

Por eso me ocupé hace nueve años de los errores de los jueces y sus atenuantes con comentarios que no pierden actualidad.

Viene este lamento al caso recientemente fallado por sentencia del Juzgado contencioso-administrativo nº 3 de Madrid de 28 de Febrero de 2018 (P.A.254/2017) en que mas allá del caso concreto, resuelto con arreglo a incuestionable técnica jurídica, se introduce un curiosísimo apartado, en que ante la invocación por la administración demandada de una sentencia o precedente dictada por el mismo Juez, este se despacha en sorprendentes términos.

Veamos lo que plasma la sentencia en este Fundamento de Derecho. Adelanto que no había visto nada igual…

justisCaracoles. Una sentencia que hace honor a lo que evoca el término, a “sentimiento”, pues el juez guía su pluma (o tecla) según el dictado de su razón y de su corazón, y realiza un acto de confesión de sus limitaciones. Como dice el dicho: ¡ Qué fácil es juzgar los errores ajenos y qué difícil reconocer los propios!

Los errores que todos cometemos, profesionales o vitales, no hay que negarlos, sino reconocerlos, levantarse y avanzar. En fin, creo que este fragmento de la sentencia se comenta a sí mismo, y que este ejercicio franciscano de humildad resulta refrescante en tiempos en que, bien por sobrecarga de trabajo, bien por la complejidad de los pleitos o bien por la solemnidad procesal, la Justicia no muestra su cara humana. Ecce Homo.

Postdata. – En su momento me ocupé de los ocho momentos en que un juez contencioso-administrativo cede a al benevolencia…¿o caridad judicial?

25 comments on “Los jueces se equivocan y algunos lo reconocen

  1. Isabel

    ME ENCANTA ESE EJERCICIO DE HUMILDAD Y SU RECONOCIMIENTO. Dice mucho de la gran calidad que tiene ese Magistrado como persona. No es fácil reconocer su equivocación en una Sentencia.

  2. Nosotros tuvimos un caso en que el juez de lo contencioso dio la razón a la funcionaria porque estaba de baja y no se la podía exigir que hiciera ciertos trámites. Pocos meses después: mismo acto (referido a otro periodo) mismo juez y misma funcionaria, pero esta vez mi informe llevaba una suculenta lista de actos (incluso recursos presentados) que la funcionaria, que no podía hacer trámites, había hecho estando de baja, y le recordaba el razonamiento de su primera sentencia pensando que, si íbamos a perder por lo menos le sacábamos un poco los colores al juez. Ante mi sorpresa, el juez se dio cuenta del error y esta vez nos dio la razón y justificó la decisión… un pco de aquella manera, pero bueno.

  3. Juan Manuel del Valle Pascual

    La humildad es la virtud de los hombres grandes. Reconocer los errores y no mantenerse en ellos es mayor grandeza aún. Vaya mi aplauso por este Juez. Y mi admiración. Tenemos que aprender mucho de él.

  4. Miguel

    No faltará quien critique su alusión al Supremo Creador.

    • Anónimo

      Ciertamente es criticable esa alusión. ¿O acaso no lo sería si dijese que solo es infalible Alá?

  5. Mucius

    Mi primera lectura fugaz del título fue: “Los jueces se equivocan y algunas veces aciertan” (emoticono con sonrisa).

  6. Anónimo

    Me parece genial su reflexión. Eso quiere decir que avanza en el conocimiento, y se perfecciona.
    Mis felicitaciones.

  7. El buen juez debe empezar por juzgarse a si mismo. Así se dignifica el cargo.

  8. pilara112

    La sociedad española no confía en sus políticos, ni en los periodistas. Sí confía en sus médicos, sus cuerpos de policía y Guardia Civil y sus fuerzas armadas. Lo dicen, reiteradamente las encuestas del CIS
    Sistema Judicial….no se confía, por tardanza que se interpreta realmente insoportable y por falta de criterios claros. Las sentencias deben de ser previsibles. Si sucede A…entonces B, la mayoría de las veces.En España no lo son,o la mayoría de los ciudadanos, o un buen porcentaje de los ciudadanos creen que no lo son. De hecho tiene nombre la cosa: lotería judicial.
    Me alegro de que haya jueces que rectifican, pero no dejan de ser los ejemplares de museo.

    • Pilar: los jueces aplican o interpretan la Ley. Si las leyes son mas justas, claras y precisas, poco margen queda al juez; si las leyes son, como sucede, oportunistas, ambiguas, oscuras y cambiantes, difícil será pintar con buen pulso sobre tal lienzo.

      • pilara112

        No le falta razón a Su Señoría, seguramente, pero habrá que ordenar el monumental follón del derecho administrativo, para que las relaciones entre ciudadano y Administración , no sean una permanente tortura .De verdad, no nos merecemos esto. Saludos

      • De alguna forma su reflexión sobre la oscuridad, precisión (con sus vacíos legales) y equitatividad de las leyes y la dificultad en interpretar y aplicarlas para los profesionales del Derecho y la Justicia, me hace acordarme de su artículo en el que debate el derecho a la huelga de jueces y magistrados. A ver si me explico, en ese artículo usted reflexionaba que de igual manera que el resto de trabajadores públicos y privados, el juez debía poder manifestar sus discrepancias y reivindicar derechos, y afirmaba que no había ningún impedimento legal que les negara o limitara tal derecho de huelga. Bueno lejos de mi intención está el hacer un llamamiento a la rebelión de los funcionarios de Justicia, pero sí parecería muy acertado que cuando la ley es una “birgería” , los jueces y magistrados tuvieran la potestad de reenviar dicha ley de vuelta al legislador con una relación de todos los defectos, cuestiones y contradicciones que se hubieran detectado y el legislador tuviera que hacer un esfuerzo de rigurosidad y solventase lo expuesto desde el Poder Judicial y no tuviera éste que hacer interpretaciones más o menos acertadas de las leyes, llegándose el caso en que el TS con cierta frecuencia ha sentado jurisprudencia rellenando vacíos legales (poco menos que asumiendo el rol de Legislador) y admitiéndolo con el reproche correspondiente hacia el Poder Legislativo.

  9. alegret

    Yo pensaba que los jueces españoles estaban por encima del Supremo Hacedor. Bueno, algunos parece que están a la par. Algo hemos mejorado

  10. Estimado J.R.:
    Nuevamente, gran entrada. Efectivamente es poco común y muy de agradecer el texto de la resolución. Me gustaría, sin embargo, introducir un aspecto que aunque no es el centro del asunto, sí me parece relevante. El párrafo en sí está escrito de modo bastante elegante. Parte de la humanidad y falibilidad (lo hace con un triplete “ignorancia, fallos y errores”, lo que da al párrafo cadencia), y concluye con una justificación indirecta: “ya que infalible sólo es el Supremo Creador”.
    Creo que en la forma es un párrafo muy americano, porque a los jueces de allí les gustan las analogías y las metáforas. Creo que si los jueces utilizaran más símiles, analogías y metáforas, el derecho sería menos críptico para los ciudadanos y, probablemente, sería más fácil de aplicar para los juristas.
    Enhorabuena al Magistrado del 3 de Madrid, y a tí también por darnos noticia de la resolución.
    Saludos y, como siempre, gracias

  11. Anónimo

    La Sentencia honra al Juzgador. Tuve una experiencia parecida en una Vista Oral, en la que su Señoría cambio su criterio. Pero nada que ver con esta pincelada de humildad, por cuanto en mi caso, la Juzgadora se mostró prepotente, avasalladora, maleducada en extremo. Era un tema Civil. Sólo la ví en dos ocasiones. Y en las dos (y en una me gane), me quedé perplejo.

    El comentario de su Señoría, da confianza en la persona, y por ende en el Juez.

  12. Buenas tardes.
    Me pasó una vez que un juez se le olvidó que había aportado una certificación registral acreditativa del dominio en un desahucio por precario. Ante mi cabreo monumental un compañero me sugirió que solicitara aclaración: el juez en cuestión podía haberse despistado. Mi sorpresa fue que mediante auto reconoció el error sin modificar la sentencia por entenderla inamovible. La cosa la corrigió la Audiencia, es sí, gracias a lo que el auto de primera instancia reconocía. También recuerdo cuando no pedí el interrogatorio de parte de un demandado incomparecido precisamente por estarlo y el compañero (que había sido mi profesor de procesal civil en la facultad) me alegó la inaplicabilidad del 304 LEC por no haberse solicitado el interrogatorio. El error es humano y la grandeza de reconocerlo, divina. Saludos a todos y gracias por el post.

  13. Concalper

    Me encuentro pendiente de sentencia por el TSJA cuyo ponente actual se equivocó en procedimiento previo al que nos ocupa y ha supuesto 3 años de demora al recurrir al TS, espero que en este procedimiento entre las mismas partes y, relacionado con el anterior, sepa ver su error pasado y rectifique y dicte una sentencia justa y ejemplarizante para un Ayuntamiento poco diligente e irresponsable. Ojalá hubiera más Magistrados como usted. Gracias por compartir sus vivencias, opiniones y estudios. Un placer leerle. Saludos

  14. ALFONSO RAMIREZ LINDE

    He comentado esta importante entrada, con transcripciones de unos párrafos de Piero Calamandrei, por un lado, y de Jean Baptiste Alphonso Karr, por otro. He entendido que ambos párrafos venían al caso. Pero algo ha pasado puesto que no se visualiza el comentario, ni yo lo encuentro en mi ordenador. No voy a repetir nada, pero quiero dejar constancia de que sí, en efecto, hay jueces, muchos que están a la altura del fondo de lo que hoy refiere esta entrada. En un caso muy personal, por lo que obviamente no voy a (hoy no) a identificar a nadie, aun cuando tienen mi palabra de que el caso ocurrió tal y como les narro: Hace muchos años ya y con ocasión de un juicio laboral, que se inició. como era (y supongo seguirá siendo) la preceptiva exhortación del magistrado a una conciliación entre las partes. El compañero mostró su disposición a llegar al acuerdo, pero con todo lo difícil que me fue no acceder yo también, indique al magistrado que no era posible. El magistrado (ya dirigiéndose a mi) insistió. Pero con todo respeto mantuve mi postura. Terminó la vista. Me – nos – despedimos del juez como siempre. Y me fui a mi casa bastante preocupado… Estaba intentado tomar algo y hasta mi mujer notó que algo me pasaba. Sonó el teléfono y mi mujer lo cogió. “Toma: es para ti, te llama don…”. Cuando dije, si, dígame: lo que oi fue: le llamo para pedirle disculpas; no he debido insistirle en que accediera a la conciliación. Le conozco bien y sé que si no ha accedido a conciliarse es porque no podía, ni debía. Le ruego me perdone… Desde ese día, especialmente desde ese día, empecé a distinguir entre señor magistrado y magistrado señor. Puede que alguien entienda que es una simpleza o un simple juego de palabras. Para mi, no. En un acto institucional tuve ocasión de decirle a mi hijo: por tu profesión, hijo, oirás muchas veces en estrados: el señor abogado tiene la palabra. Es importante, pero mucho más importante al menos para mi, es que (aunque no te lo digan así) te consideren como un abogado señor…

  15. Enrique

    Los jueces no solo se equivocan. Hay de todo, con nombres y apellidos. Los hay que en ocasiones ni se leen los escritos,. La condición humana tiene sus limitaciones como puede comprobarse fehecientemente http://libreriabosch.com/media/public/doc/Garcia_Pons_Resumen_Intro.pdf

    • concalper

      Me encuentro defendiendo un asunto similar con los mismos inconvenientes, sensación y espero que mejor resultado. Realmente la justicia hoy día no está en su mejor momento, faltan jueces independientes que estudien con vocación y ánimo de hacer justicia. Y por supuesto, olvídate de que por lo menos redacten bien.

      Esperas una sentencia por lo menos fundada en derecho y te encuentras con frases inconexas, errores de fechas y datos importantes, trasmitiendo arbitrariedad más que justicia. Gracias por adjuntar el link.

      A don José Ramón, gracias por ser diferente.

    • Anónimo

      Interesante enlace. Al demandante le niegan lo que pide e inadmiten sus recursos: Juzgado de lo Contencioso, Sala del TSJ (No entra en el fondo), Juzgado de lo civil, Audiencia provincial, Tribunal Supremo, Tribunal Constitucional y TJUE. SIn embargo, la conclusión que el demandante saca, es que los equivocados son todos ellos y él tiene la razón, y escribe un libro con su visión personal del asunto. Pues mire, a lo mejor la razón la tiene, pero la verdad es que las apariencias …

  16. Contencioso

    El legislador es humano y a veces muy chapucero, asi que se equivoca y hace leyes inadecuadas. Los clientes son humanos y se equivocan, meten la pata pero su orgullo les impide asumirlo, y contratan un abogado para recurrir. El abogado es humano y se equivoca, recurre, pelea, pero mete la pata como todo el mundo. El juez es humano y falible, se equivoca y no siempre da la razón a quien debería tenerla o no por completo. Los tribunales superiores son falibles y humanos, se equivocan a veces y no fallan correctamente. Demonios, si lo raro es que alguien haga el doblete perfecto de tener razón y que se la dén!!!!!

  17. Valdeluz

    Uno de los mayores errores judiciales de nuestra reciente, fue cometido por un actual político (magistrado en la excelencia) que condenó a dos ciudadanos marroquíes por una serie de delitos de los que luego se descubrió que no eran responsables, uno de los cuales murió en la cárcel y el otro salió tras pasar mas de quince años entre rejas, !!Pero que no pasa nada, todos cometemos errores!!

  18. Anónimo

    Buenas tardes.

    “Errare humanum est sed perseverare diabolicum”. Esa resolución habla muy bien del ser humano, juzgador, que está detrás de ella.

    No obstante, sería necesario que las asociaciones de jueces, por ejemplo, diesen más difusión a estos y otros aciertos de cara al ciudadano.

    Saludos.

    • Muy buena entrada, admirado Chávez.

      Aunque, antes que reconocimiento de un error, ¿no es más bien una distinción aclaratoria de que lo anterior era obiter dicta y que ahora cambia porque es ratio dicendi? (lo cual ilustra el peligro de explayarse en el obtiene dicta)

Gracias por comentar con el fin de mejorar

A %d blogueros les gusta esto: