Crónicas administrativistas

Si Kelsen levantara la cabeza y viera el Tribunal Constitucional español…

Si Kelsen levantara la cabeza y viera el Tribunal Constitucional españolY se asomase para comprobar como su idea de un Estado de Derecho con un Tribunal Constitucional que actuase como guardían objetivo y eficaz de la Constitución.

Y viera como el Tribunal Constitucional arrancó con una presunción de prestigio que se vio ratificada en los primeros mandatos pero la decadencia en calidad y criterio no toca fondo.

Y viera como el Tribunal Constitucional se ha colapsado por los recursos de amparo y asumido competencias de tutela de derechos que tendrían su ámbito natural en el Tribunal Supremo, evitando que la actual cadena de recursos posibles e inimaginables se remonten en el tiempo hasta que los litigantes han perdido la esperanza, el interés o la vida.

Y viera como el Tribunal Constitucional se ve enzarzado en trifulcas internas sin cuento.

Y viera como el Tribunal Constitucional se ha vuelto “bicameral” : ya que parece existir una cámara de conservadores y otra cámara de progresistas.

Y viera como el Tribunal Constitucional, cuya designación tradicionalmente pacífica por órganos constitucionales del Estado, va ha ser abierto a propuestas de nombramiento de magistrados por algunas Comunidades Autónomas.

Y viera como el Tribunal Constitucional parece mas preocupado por las inadmisiones que en las resoluciones fondo.

Y viera como el Tribunal Constitucional ha derrumbado algunos de los pilares mas sólidos del Derecho Administrativo, caso del Derecho Urbanístico, fragmentado hacia el infinito, y privando al Estado de competencias urbanísticas, o rechazado la existencia de plazo límite para impugnar las desestimaciones presuntas de la Administración, con la gravísima secuela de inseguridad jurídica que comporta.

Y viera como el Tribunal Constitucional ha constituido el balón de oxígeno para que algunos prebostes del pelotazo y gabardina, o de las mafias de toda índole, eludan la prisión tras maquinaciones fraudulentas o de malversaciones descomunales.

Y viera como el Tribunal Constitucional toma las decisiones más críticas, como la constitucionalidad del Estatuto Valenciano, por tan solo dos votos de diferencia, lo que lleva a recordar que cuanto menor es la unanimidad sobre cuestiones constitucionales la ciencia jurídica es menos “ciencia” (menos exacta) y menos “jurídica” mas política).

Y viera como el Tribunal Constitucional juega con los tiempos electorales y en vez de despachar urgentemente el recurso de inconstitucionalidad contra el Estatuto de Cataluña, prefiere dejar que siempre una estela de Estatutos imitadores y de situaciones consolidadas de difícil revocación en caso de pronunciamiento desfavorable.

En fin, que si viera en que ha desembocado su construcción perfecta del mundo del Derecho, y viese el Tribunal Constitucional español, diría como Ortega y Gasset: con su famoso “¡No es esto, no es esto!”.

0 comments on “Si Kelsen levantara la cabeza y viera el Tribunal Constitucional español…

  1. William H. Rehnquist

    Es imposible no estar de acuerdo con el anterior comentario. El Tribunal Constitucional se encuentra en uno de los momentos más bajos de su corta pero intensa vida. Y ello por varias razones:
    A) el Tribunal Constitucional no está integrado en el poder judicial, sino que expresamente se sitúa extramuros de dicha rama estatal. Es evidente que no forma parte del legislativo ni del ejecutivo, de ahí que la doctrina constitucionalista le califique muy pudorosamente como “legislador negativo”. Más bien debería calificarsele, con menos respeto, como “tercera cámara”.
    B) la Constitución establece una composición de dicho órgano que se presta a componendas y banderías entre los distintos grupos políticos. De ahí que el alto “intérprete de la Constitución” no sea más que una prolongación del Congreso; de ahí que no sea más que una “segunda instancia” que los políticos tengan para intentar lograr lo que no pudieron en las otras dos.
    C) el prestigio del Constitucional ya quedó tocado con la primera sentencia sobre RUMASA que se produjo, si no me falla la memoria, en el año 1985. La filtración inicial de que se “tumbaría” la expropiación y las presiones que desde las más altas instancias se ejercieron sobre los magistrados e, incluso, sobre el propio Presidente del organismo, Manuel García Pelayo, en el sentido de actuar como “hombre de Estado”, lógicamente minaron ya de hecho el prestigio de la institución.
    D) las decisiones más conflictivas (estatutos de autonomía, legislación del suelo) quizá se hubieran podido tener algún viso de solución con el suprimido recurso previo de inconstitucionalidad. De todos modos, en casos como el Estatuto de Autonomía se crea un enorme conflicto político de muy difícil solución, como es la posible declaración de inconstitucionalidad de una norma ratificada mediante referendum (aunque, personalmente, y ojalá me equivoque, creo que en este asunto el Constitucional decidirá una vez más ser nudista y tratará de salvar la imagen del legislador enmendando la plana a la norma estatutaria en motivos secundarios, terciarios o cuaternarios, pero salvando los aspectos más alarmantes).
    Personalmente creo que la solución pasaría por los siguientes puntos:
    1) suprimir el Tribunal Constitucional y encomendar sus competencias a una sala especial del Tribunal Supremo (o de los Tribunales Superiores de Justicia, como ocurre en los Estados Unidos de América).
    2) eliminar el actual sistema de designación de miembros del Consejo General del Poder Judicial, dejando que sean los propios jueces y magistrados quienes elijan a sus representantes.

    Para finalizar, estoy de acuerdo con la cita de Ortega, pero conviene desmitificar un poco al personaje. Criticó abiertamente la degradación del sistema canovista y fue uno de los primeros intelectuales en abogar por una dictadura militar, siendo igualmente uno de los primeros que apoyó a Miguel Primo de Rivera para después distanciarse de él. Apoyó igualmente a Dámaso Berenguer para después arremeter contra el mismo. Apoyó la república para después renegar de ella y terminar con un abierto apoyo al generalísimo (incluso en las cartas que se intercambiaba con Marañón, mencionaba que había despedido a su traductor por, cito literalmente “andar haciendo el rojo”). Como se ve, no era don José un ejemplo a seguir en lo que a coherencia se refiere. La misma, por cierto, que tiene el actual Tribunal Constitucional.

  2. Pancho Villa

    El Sr.William siempre muy atinado en sus completas observaciones, pero comprendo la debilidad de Sevach por Ortega, ya que no puede olvidarse que en su discurso en el Teatro Campoamor de Oviedo,el 10 de Abril de 1932 afirmó: ” Entre las castas peninsulares, los asturianos, juntamente con los castellanos, se caracterizan por el buen sentido, por tener la cabeza clara, abierta sin más a las cosas, sin prejuicios, sin manías, sin nieblas interpuestas que entenebrecen tanto y complican las relaciones del hombre con los problemas de su vida”. Y además mas adelante afirmó algo de gran actualidad respecto de la política en Asturias: ” la política de Asturias es una pululación de mínimos y tristes caciquistmos: el reparto arbitrario de favores, los pequeños chanchullos” (Alianza Editorial,num.500,1974, Discursos Políticos). En fin que la frase ” No es esto,no es esto”, es afortunada aunque me temo que Ortega no fue el único que la dijo en la historia de la Humanidad ( también la dijo Josefina cuando le pidio a Napoleón que le enseñara su “espada” y este no se resistió a cumplir sus deseos)…

  3. Alfonso Castro

    Es cierto que puede recurrirse al TEDH per saltum sin agotar el Recurso de Amparo Consitucional ??? Hay jurisprudencia sobre esto??

Gracias por comentar con el fin de mejorar

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