El mismo fin de semana Sevach se tropieza con cuatro pintorescas noticias que ponen en conexión la Justicia y el Derecho con el país del sol naciente.
1. En primer lugar, el BOE del 4/09/2009 publica el nombramiento de la Jueza sustituta de nada menos que de 25 juzgados en Cataluña. Por si fuera poco, el mismo boletín como corrección de errores (¿u horrores?) asigna a otra jueza sustituta otros 48 juzgados. La hora de las superjuezas. Confiemos en que sus servicios no sean reclamados simultáneamente por los Juzgados que transitoriamente atienden, y en que el Consejo General del Poder Judicial les proporcione un motocarro que les permitan ir de juzgado en juzgado.
Como dice un buen amigo, a cualquiera de esas jueces sustitutas se le va a ir la vida en viajes o va a tener que llevar un juzgado ambulante. Aunque quizás se limite, cual repartidor británico de periódicos, a gritar ¡Visto para sentencia! en cada sitio desde un autobús turístico, porque los «autos» ya los va a llevar, y «diligencias«, como la de la película de John Ford y John Wayne, aunque sean de ordenación, lo mismo, pero menos rápidas para tanto viaje, pues tendrá que contar con que la divina «providencia» le asista en su función «multiorgánica» pues el trajín de ponerse y quitarse la toga, y encajarse en cada nuevo Juzgado a ritmo frenético requiere una gran resistencia al riesgo de personalidad múltiple.
Ahora se explica Sevach como Leónidas con tan solo trescientos soldados espartanos paró los píes a cien mil persas en el desfiladero de las Termópilas. Si el Consejo General del Poder Judicial tomase buena nota le bastaría con cien juezas sustitutas como esas, a tiempo completo y con dedicación permanente, para dejar al día todos los juzgados del país.
En fin que hay jueces ( o juezas en este caso) que trabajan como chinos.
2. En segundo lugar, ha sido muy comentado el juicio celebrado para aclarar si una mujer de nacionalidad china que estaba procesada por maltratar a su nieto por vomitar. En dicho juicio, el intérprete se armó tal cacao que, ante las protestas del fiscal y el abogado de la acusada (unido a la confesión del intérprete sobre su propia confusión en la traducción), llevaron a la magistrada a suspender el juicio por el galimatías formado.
Sevach ha oído a muchos testigos o acusados comentar que el lenguaje del juez es «chino» para ellos, pero nunca había oído que un juez considerase «chino» lo que le dicen. Esperemos que ningún cerebro calenturiento plantee la necesidad de formación en chino de los jueces, pero al menos que a los jueces sustitutos antes mencionados no les obliguen a ello, porque posiblemente España sería condenada internacionalmente por delito de esclavitud vejatoria.
3. En tercer lugar, si esos jueces se tomasen un descanso para viajar a China posiblemente se encontrarían por allí a Thelma (no la de «Thelma y Luís», sino la Thelma de «Felipe y Leticia»), ya que según publicó la prensa el Ayuntamiento de Barcelona ha incorporado como «Subdirectora de Proyectos del Departamento de Relaciones Internacionales», que se encargará de «fortalecer los vínculos con Asia y el Pacífico, también de las actividades de Barcelona vinculadas con la próxima presidencia española de la Unión Europea» así como «ejercer el liderazgo de Barcelona como capital del Mediterráneo». Toma ya. Virreina o Adelantada para Asuntos Internacionales del municipio de Barcelona. Lo que sorprende es cómo ha conseguido el Ayuntamiento de Barcelona ficharla y mejorar las posibles ofertas del Vaticano, Dubai, EEUU, la NBA, MacDonalds o similares para desempeñar embajadas, representación en Organizaciones Internacionales u otros cometidos de impacto universal ajustados a su perfil.
Aquí sí le dan ganas a Sevach de irse a China para meditar sobre tres grandes cuestiones que ponen en entredicho la tolerancia del Derecho ante tan pintoresca situación:
– ¿ Una Administración municipal, como la del Ayuntamiento de Barcelona, puede contar bajo los principios de austeridad y racionalidad, con una embajadora?¿ Acaso ese importante cometido no puede llevarse a cabo por funcionarios o trabajadores especializados y formados, o mediante videoconferencias, o utilizando los servicios paralelos de embajadas,consulados o la propia Comunidad Autónoma?
– ¿Cúales son los criterios de publicidad, concurrencia, mérito y capacidad seguidos para tan singular selección?
– ¿Por qué ningún político ni instancia de control alza la voz ante fenómeno tan pintoresco?
4. Para finalizar y seguir con el país del Sol naciente, también ha sido noticia que en una provincia China se ha implantado un sistema de software para los jueces en que no sólo se incorpora la base de datos legal y jurisprudencial sino que, tras cargar los antecedentes del caso, le expide el proyecto de sentencia. O sea una especie de confesionario cibernético: los pecados se sueltan por la celosía, el párraco los carga en el programa, e instantáneamente un papelito indica la penitencia. Y es que, quizás China sea un país que vive del pasado pero que posiblemente nos va indicando el futuro. No el futuro deseable (deshumanización de la justicia) pero sí el futuro previsible.
En todo caso, Sevach considera que el problema del colapso judicial en España no está en «cómo» se idean y expresan las sentencias sino en «cuántos» asuntos litigiosos hay en razón a los escasos medios personales. Y es que la función judicial requiere meditación y estudio, que se compadece mal con precipitaciones y aluviones de asuntos. Así que finalmente hay que aprender de la filosofía y experiencia de los antiguos chinos que consideraban saludable el equilibrio entre movimiento y calma, entre lo escaso y lo excesivo: el conejo corre muy rápido, pero con tropiezos y su vida sólo dura algunos años; la tortuga se mueve lentamente, pero segura, y sin embargo puede vivir durante varios cientos de años. Y eso vale para los jueces…
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Buenas tardes, agradeceros que hayáis leído mi comentario, ante todo si alguien se ha sentido ofendido o molesto no ha sido mi intención y pido que me disculpe.
Y aprovecho para solicitarle al Sr. Sevach que siga con su línea y buen hacer, ya que os pienso seguir leyendo a todos.
Un saludo,
El nombramiento de la señora Ortiz Rocasolano tiene miga, entre otras cosas, porque habría que ver cómo se ha configurado el puesto de trabajo que esta señora va a desempeñar. Estamos hablando de una subdirección general del Ayuntamiento de Barcelona, en principio, dicho puesto debería ser de personal funcionario, y si se trata de una de las figuras previstas para los municipios de gran población en la Ley 7/1985, de 2 de abril, reguladora de las bases de régimen local, la provisión debe realizarse entre funcionarios de carrera de cualquiera de las Administraciones Públicas del subgrupo A1, salvo que se justifique la expecionalidad del puesto. No consta que la señora Ortiz sea funcionaria. Habría que ver qué entiende el Ayuntamiento de Barcelona por el puesto de Subdirector General, y desde luego, sería conveniente que dicha entidad local tuviera en cuenta la regla general en materia de función pública: los puestos de trabajo de las AAPP deben ser provistos por funcionarios, salvo que por razón de las funciones proceda que el puesto tenga la naturaleza laboral, y la forma de provisión ordinaria, es el concurso, no la libre designación.Con todo ello, queda clarísimo que para el Ayto. de Barcelona el puesto de Telma Ortiz es de especial responsabilidad y confianza y no puede ser provisto por ningún funcionario del Ayuntamiento de Barcelona. Eso es para que algunos después se pasen años preparando oposiciones…
¡Magníifica la idea del software chino!. Total aquí hacen lo mismo con el cortr y pegr.
Nos ahorraríamos 3000 funcionarios con unos sueldos elevadísimos, y además no se ponen en huelga ni destilan politiquería, ni prevarican.
Lo digo en serio. Nos irían mucho mejor las cosas si se implantara este sistema.
Por eso la china es la civilización mas antigua y más sabia..
Alegret
A mí lo del software chino me parece que es trasladar las tiendas del «Todo a cien» al ámbito de la Justicia: producto, rápido, prefabricado y de mala calidad.
Además, si alguien, como Alegret, piensa que deberían sustituir nuestros jueces (con sus defectos, tan humanos como los de lo demás) por máquinas, y piensa que es satisfactorio que te juzgue, opere o cocine un programa informático, me parece respetable, pero también debe respetar que a mi parece que quien piensa así le «han engañado como a un chino». Y con respeto a los chinos, también…
Alegret: Ese comentario referido a los jueces de que aplicando software: » Nos ahorraríamos 3000 funcionarios con unos sueldos elevadísimos, y además no se ponen en huelga ni destilan politiquería, ni prevarican», me parece un exceso expresivo, por injusto e inexacto.
– Los jueces como «funcionarios»…. pero…¿ no habíamos quedado en que eran Poder del Estado y que la propia Ley Orgánica del Poder Judicial jamás los califica de funcionarios, y por tanto no tienen los derechos propios de los funcionarios?.
– ¿Sueldos elevadísimos?. Veamos, una cosa es «elevado», que semánticamente consiste es la relación que guarda una retribución sobre la media de la misma categoría o nivel, y otra «elevadísimo» que supone un grado superlativo de desproporción entre lo cobrado y lo trabajado. Criticar a los jueces por su sueldo elevado es ridículo, ya que un juez de entrada (tras duras y largas oposiciones) percibe apenas 2.500 euros mensuales, y un magistrado poco mas allá. De hecho, Sevach conoce a un magistrado de lo contencioso-administrativo que en su anterior puesto de Jefe de Servicio en la Administración cobraba más que ahora como magistrado en activo (la compensación viene dada por el grado de independencia, sin políticos caciquiles por encima). Y no digamos comparando las retribuciones de los jueces con las de los médicos o arquitectos de la Administración o de otros profesionales jurídicos (registradores, etc). Eso sin comparar con los estratosféricos privilegios de buena parte de los políticos de este país. Los jueces no perciben dietas como los parlamentarios ni complemento de alto cargo como los políticos cuando cesan.
– ¿ Los jueces destilan politiquería?. Serán algunos jueces, pero universalizar es una temeridad. Mas bien algunos políticos se entrometen en la Justicia que a la inversa.
– ¿Prevarican los jueces?. Si tenemos en cuenta que España es el país de Europa donde se ponen anualmente mas de un millón de sentencias (sin contar autos) y que la prevaricación se comete cuando se «dicta resolución injusta a sabiendas» basta percatarse que apenas existen seis condenas firmes en los últimos cinco años para darse cuenta de que el juez español cometerá errores pero tiene un alto sentido del deber, como es reconocido internacionalmente ( por cierto, las condenas por prevaricación son en proporción las mas bajas de Europa).
En suma, Alegret, antes de generalizar hay que recordar aquélla frase de «El sí de las niñas» de Moratín cuando se decía: » Podrá al cliente tocarle un melón malo pero ello no le autoriza a desacreditar toda la mercancía de todos los mercados».
En definitiva, bienvenida sera la crítica, bienvenida la ironía e incluso el sarcasmo y la acidez, pero eso sí, sin intoxicar con prejuicios que se apoyan en manifiesto error de información.
Saludos.
Estimado Sevach.
Me acusas de «intoxicar con prejuicios». Hombre, no hagas lo mismo que criticas.
Ya conoces mi tono, un tanto bolchevique, que se manifiesta ante tanta iniquidad e injusticia.
Me reafirmo en lo dicho:
1.- Prefiero un sistema de software judicial antes que los jueces españoles. Como en el futuro preferiré que me opere un robot sofisticadísmo antes que un médico.
Reitero que el 80% de las sentencias están hechas mediante Corta y Pega. no tienes mas que ver una base de datos. Uno crea algo novedoso y los demás se limitan a copiar de forma inmisericorde.
2.- Sueldos «elevadísimos» Quizás no sea lo correcto. Sueldos ajustados para los Jueces de entrada y muy elevados en las instancias superiores. ¿Quieres que te recuerde lo que gana un Magistrado del T.S. o de un TSJ
Prebendas de todo tipo: lee la LOPJ: permisos de hasta 18 días al año (tres veces mas que cualquier funcionario), licencias por estudios, posibilidad de impartir clases en Universidades y «formar» opositores sin estar incluidos en actividad empresarial alguna.
3.- «Politiquerías y prevaricaciones». Hay una estrechísima relación entre el Poder Judicial y los demas poderes con la intoxicación que ello conlleva.
Y, por último, Sevach, refieres 6 casos de prevaricación por sentencia firme.Termino con una pregunta para tu reflexión sobre tu defensa numantina de la judicatura. ¿Cuantas sentencias se dictarían si no existiera el insalvable obstáculo del antejuicio y si su enjuiciamiento se atribuyera a un jurado puro? Me temo que muchas mas de 6.
Lo siento pero me parece que no adolezco precisamente de «manifiesto error de información» sino mas bien todo lo contrario.
De nuevo, enhorabuena por tu blog y por tu liberalidad y bonhomía que permite escribir a peligrosos radicales como el que suscribe.
Alegret
Estimado Alegret:
No hace falta que te diga que te considero uno de los colaboradores mas valiosos del blog, y ello por la frescura y lo que calificaría de «espontaneidad caliente» de tus análisis. Dicho esto, te comento al hilo de tus comentarios:
1º Sobre la sentencias de «corta y pega». Cierto, pero nada malo hay en que las sentencias de «rebaño» (ej.multas de tráfico) con supuestos idénticos, motivos idénticos y cuestiones idénticas, sean resueltas y argumentadas de idéntica forma. Es más, así se da mayor cumplimiento al principio de igualdad. Añadiré que el «corta y pega» informático al efectuar algunas (no todas, insisto en no generalizar) es un mecanismo de supervivencia ante la abrumadora carga judicial, incluso sería «legítima defensa» frente al «corta y pega» de los abogados, y no digamos de la propia Administración que dicta a veces actos administrativos en «masa», idénticos y sin personalizar.
2º Sueldos elevadísimos, únicamente puede decirse de los magistrados del TS equiparados a los del TC, pero no de los magistrados de las Salas (cobran apenas 300 euros mensuales más que los magistrados de los Juzgados). Sobre los jueces que dan clases en la Universidad y preparan opositores, no olvidemos por un lado, que son las únicas salidas ante una rígida ley de incompatibilidades; de otro lado, que no es un regalo, sino un servicio que recibe contraprestación y con gran sacrificio personal y familiar; y por último que según el CGPJ los jueces que preparan opositores y/o dan clases universitarias no llegan al 3 por ciento, o sea, 90 en toda España. Son datos, no conjeturas (es mas el ruido de los que suman esta actividad que las nueces que perciben).
3º Sobre las «politequerías y prevaricaciones» nada refutas de que la política es un mal sensible en ciertos magistrados, y que yo situaría en buena parte de los que se integran en el CGPJ, meta o punto de partida de la política de algunos magistrados. Pero insisto, pocos, pocos. La mayoría discretísimos.
4º Sobre el obstáculo del «antejuicio» para perseguir la prevaricación de los jueces, permíteme que te recuerde que por Ley Orgánica de 1995 del Jurado se derogó tal figura. O sea, que mi argumento sigue en pie y con mayor fuerza dado que se ha desplomado tu pilar argumental en este particular.
En fin, Alegret, espero que con los datos objetivos que te he suministrado haya contribuido a que mejores la perspectiva del problema judicial, y confío en seguir con tu enriquecedora colaboración, pero creo que tendremos oportunidad de debatir sobre la clase judicial en extenso en algún futuro post.
Estimado Sevach:
Gracias por tus comentarios.
Ofrezco mis disculpas por la metedura de pata. Desconocía que la Ley del Jurado había terminado con la figura del antejuicio de Jueces y Magistrados. No obstante, y si no me equivoco el delito de prevaricación no es de competencia del Jurado, como sí lo es de forma incomprensible el allanamiento de morada.
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