Del sufrido consumidor

La burla al consumidor de las empresas de telefonía


No todos los cuentos empiezan con el “érase una vez”, algunos empiezan con lo de “ disfrute de tarifa plana, llamadas gratis,etc”. Corren tiempos en que la tecnología nos ofrece productos novedosos y útiles, y en que el Derecho proporciona mecanismos jurídicos para garantizar los intereses de clientes y comerciantes. Sin embargo, el punto de convergencia entre derechos del consumidor y la política de contrataciones de las compañías de telefonía forma un remolino de aguas turbulentas del que resulta difícil salir indemne. Mírese al espejo o a su alrededor y posiblemente hay unanimidad en que el sistema de contratación, bajas y reclamaciones referidos a compañías de telefonía es endemoniado y sembrado de trampas.

1.  La primera trampa se oculta en la letra pequeña. Así, frente a la letra mayúscula y de gran tamaño, vistosamente agresiva de la enorme oferta que supone un determinado contrato (tarifa plana, regalo de móvil, bonificación, etc), y además lanzada como bombas racimo desde los medios de comunicación, siempre se encuentra con letra diminuta la condición leonina en forma de compromiso de permanencia, costes no incluidos, limitaciones horarias, etc. Los psico-sociólogos han demostrado que una vez tomada la decisión de contratar algo, si se descubre un inconveniente después (que no era oro todo lo que brillaba) hay una tendencia a mantener la decisión; se trata de la técnica conocida en los países anglosajones como low-ball que consiste en inducir a un cliente potencial a que tome la decisión de compra ocultándole pequeños inconvenientes o seduciéndole con el señuelo de unas ventajas ficticias.

2.  La segunda trampa viene dada por el sistema de contratación. No basta una firma un contrato con la acreditación de la identidad en el mostrador del establecimiento. Tras ese primer eslabón viene un desfile de llamadas intempestivas que someten al cliente a un rosario de preguntas extenuantes para que quede constancia grabada e incluso llega al absurdo de realizarse por triplicado por tres departamentos diferentes. Por si fuera poco, algunos de estos cuestionarios no admiten matices en las respuestas, sino sólo la respuesta afirmativa, so pena de volver a reiniciarse.

3. La tercera trampa se encuentra cuando el bienintencionado cliente intenta cambiar de compañía telefónica y solicita eso que se llama “portabilidad” (eufemismo que sencillamente encubre que el cliente quiere conservar su número de teléfono aunque con distinta compañía). Entonces el cliente se ve envuelto en la nube de contraofertas de la compañía originaria al mejor estilo de Corleone (“ una oferta que no podrá rechazar”), demostrando que hasta la fecha la compañía tomaba por tonto a su paciente cliente.

4. La cuarta trampa se encuentra en la asistencia técnica de la compañía cuando existen problemas de conexión,  de instalación del router, de portabilidad,  de navegabilidad, de tarifas, o similares. Entonces el cliente tropieza con un número telefónico para reclamaciones que no siempre es gratuito. La primera rompiente es una voz metálica pregrabada que indica las distintas hipótesis del problema y señala el dígito a marcar, embarcando al cliente en un sudoku contra reloj. Cuando brota la voz humana, suele tener acento sudamericano que será muy respetable pero deja al cliente sumido en una sensación de lejanía del problema. Por si fuera poco, cuando el atribulado cliente se lanza a  explicar su problema, la operadora le frena suavemente y aplica la regla primigenia para desarmar quejosos, y le llama por su nombre de pila. Después tras escuchar el problema, la voz le pide todos los datos de su identidad, número y contrato y amablemente le pasa a otro departamento. En ese momento, una música con o sin publicidad deja al cliente en el limbo, y si tiene suerte y no llega un nuevo día, quizás otra voz diferente le saque de la espera, para solicitarle que cuente nuevamente su problema. Así sucesivamente.  Quizás nuestro cliente, siguiendo el dicho de Cela (“el que resiste, gana”) acabará consiguiendo hablar con todo el departamento de atención al cliente, el servicio técnico o el Dalai Lama, pero lo que no conseguirá será que alguien con rostro, le escuche su problema con empatía y que sencillamente le envíen un técnico o le remitan a una oficina donde un ser humano pueda directamente solucionar el problema.

Total, que el cliente se siente como una langosta en una nansa: entró fácilmente en la cesta pero no podrá salir.

5.  En esas situaciones, nadie se embarca en un juicio civil porque conlleva tiempo y dinero, además de celebrarse a largo plazo y supone enfrentar a un modesto ciudadano por una nimiedad a una multinacional con bufetes especializados. La reacción normal y recomendable es acudir a las oficinas de defensa del consumidor, donde en el mejor de los casos la situación desembocará en un arbitraje sobre cuya decisión pesarán decisivamente las condiciones firmadas ciegamente por el cliente, absolutamente leoninas.

6. Al final, los ciudadanos actúan frente a estos laberintos comerciales como ante los pronósticos de mal tiempo. Los hay que optan por no salir de casa ( o sea, no cambiar de compañía, sea cual sea el premio o coacción), y los hay que se arriesgan a desafiar el temporal ( y cambian de compañía en compañía como de oca en oca, mientras sus datos personales son sembrados por empresas de telefonía, publicitarias y por listas de morosos).

Lo sorprendente es que estamos ante uno de los pequeños problemas que mas cabrean a mayor número de ciudadanos, pues las quejas de telefonía son las primeras en el ranking de reclamaciones de los consumidores, y además las empresas de telefonía figuran son las mas sancionadas por la Comisión Nacional de la Competencia así como por la Agencia de Protección de Datos. Es cierto que la Ley 44/2006, de 29 de Diciembre, de Mejora de la protección de consumidores y usuarios supuso un gran paso adelante en la protección del usuario, pero quienes sufren la Ley saben buscar la trampa. Y así nos va. Al menos confío en no verme algún día encerrado en un ascensor bloqueado y que tras pulsar el botón de alarma, no me salga una voz metálica con el mismo sonsonete y estrategia de las compañías de telefonía móvil. Si fuere así, seguramente el final en el ascensor sería parecido al del célebre corto cinematográfico de La Cabina.

7.  Por último, el anterior post fue publicado en el Diario  La Nueva España el día 6 de Marzo de 2010. Desde entonces Sevach ha seguido su cruzada, como David frente a Goliat, frente a la megaempresa de telefonía de anuncios amables y realidades amargas. En este intervalo Sevach ha telefoneado una docena de veces para quejarse y que se ponga en marcha el servicio prometido y siempre “toman nota de la incidencia” pero no se resuelve nada, y cuando se acude a la página web para encontrar una dirección de fax para reclamaciones, es el reto de “encontrar a Wally”. Al final, Sevach está barajando alguna de estas posibilidades que somete a los lectores:

A)  Esperar pacientemente como el protagonista de la obra de García Márquez “ El coronel no tiene quien le escriba”, confiando en que algún día le solucionen el problema.

B) Estallar como Michael Douglas en la película “ Un día de furia” y emprenderla a machetazos o con metralletas con los directivos de la compañía.

C) Quemarse a lo bonzo frente a la Comisión Nacional de Telecomunicaciones.

D) Contar la mala experiencia a quien quiera oirle, por cualquier medio, ya que si alguien se cae en la alcantarilla, bueno es que advierta al resto de los viandantes, así que identificaré a la empresa de mis “desamores”: Orange ( o mas bien, France-Telecom), aunque me temo que el mal es común a las tres grandes ( Telefónica, Vodafone y Orange). Y tal y como dije a  quien me quiso oir por el teléfono de atención al cliente, “considero una estafa y un abuso al consumidor la indefensión que provocan, siendo responsables los directivos que esconden su propia incompetencia en unos mileuristas que a duras penas mantienen el tipo en los teléfonos de la compañía”.

16 comments on “La burla al consumidor de las empresas de telefonía

  1. Cierto y bien cierto lo que expones. Un paso previo es el de revisar las condiciones del contrato, que normalmente encuentras en la parte trasera del formulario. Mi experiencia con Orange (y supongo que será lo mismo para las demás) es que cuando quise negociar una clausula adicional sobre calidad de servicio, la señorita de la tienda me indicó que el contrato es el que es, y que si no me gusta algo hay más empresas en el mercado.

    Con estos mimbres es difícil tejer un buen cesto.

    Un saludo

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  2. Creo que será bueno si cada uno cuenta su experiencia, y así ya nos sumimos en una catarsis colectiva.

    Como prolegómeno, es de agradecer una entrada con este “carácter humano”, que acerca este blog a cada uno de los ciudadanos que lo visitamos. Unir lo Divino (el derecho administrativo) y lo Humano (anécdotas personales del día a día) es algo muy de agradecer hoy día.

    Mi historia empieza con Amena. Hará 12 ó 13 años estaba yo realizando la objeción de conciencia (fui uno de los últimos), cuando uno de mis compis me dijo que trabajaba de comercial para una compañía que iba a salir al mercado: Amena. La promoción era tarifas más bajas que las otras dos compañías establecidas en ese momento (Movistar y Airtel) y un teléfono Nec DB2000 gratuito y liberado de regalo. Como no, me apunté al carro, y apunté a otros amigos, aunque ellos aún eran reacios al uso del móvil.

    Con el devenir del tiempo, Amena se convirtió en Orange, y yo en cliente suyo. En una de estas pedí sumarme a una campaña de captación de clientes, y me dijeron que nasti, que era sólo para los nuevos (y los antiguos qué?????) Una vez captado el cliente, que le den, debieron pensar.

    Como era prepago, no tenía promociones especialmente significativas. Además, quitaron la campaña de Renove para nuestro tipo de tarifa, así que, una vez harto de ellos, decidí buscar otra compañía.

    Varios amigos me informaron de Pepephone y Simyo (que es la que tengo actualmente). Sus tarifas son mucho menores que la ya comentada y, hasta el momento, el servicio técnico ha sido siempre excelente (ya veremos qué pasará cuando se masifique).

    Cuando di la orden de la portabilidad, los de Orange en seguida me llamaron para “confirmar” que quería seguir con el proceso. Para que me lo pensase, me ofrecieron 90 minutos gratis y un móvil del año de María Petraca. “Menudos sinvergüenzas”, pensé. Y les dije: “Si acepto quedarme y me dais esto, ¿tengo algún compromiso?” “No, nada, ninguno” Mentira cochina. Una amiga también se quiso pasar a Simyo desde Orange, aceptó esta oferta (eso sí, con un móvil mejor) y ahora tiene una permanencia de 18 meses.

    Por otro lado, las ofertas de televisión son, simple y llanamente, PUBLICIDAD ENGAÑOSA. Llamar “Tarifa plana” a un bono de, pongamos, 1000 minutos, es de sinvergüenzas.

    Que te ofrezcan un “móvil gratis” cuando, en la letra pequeña de abajo pasa a toda pastilla que debes estar 18 meses gastando 20 euros como mínimo, es de sinvergüenzas.

    Que te digan que el precio serán “30 euros” cuando en la línea inferior, sin casi tiempo para leerlo, te dice que es sin impuestos y los x primeros meses (nunca más de 6), y que luego pasará a costar 50 + IVA y que tienes una obligación de permanencia de 18 meses, además de ser abusivo, es de sinvergüenzas.

    Lo más curioso es que no se haga nada, desde el gobierno o desde la propia sociedad, contra todo esto.

    En fin, que tenemos el país que nos merecemos.

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  3. Estimado amigo Sevach:
    Las trampas de las compañías de telefonía móvil no terminan ahí. He aquí a vuela pluma algunas cuantas más:
    1) Ofrecimiento de un “terminal” (léase teléfono) a coste cero o gratis a cambio de un compromiso de permanencia de dieciocho meses que, en caso de incumplimiento, conlleva una penalización de 150 euros. Tal cláusula sería nula de pleno derecho (no se contempla una cláusula de penalización en caso de incumplimiento de la compañía, dado que en ocasiones ésta, por contrato, está facultada para resolver unilateralmente el contrato -y no me estoy refiriendo a casos de impago de facturas-).
    2) Trampa ligada a la anterior. El terminal ofrecido y en base al cual se justifica la cláusula de compromiso de permanencia no es un terminal libre, sino vinculado a la compañía que lo oferta. Es decir, que si yo me voy de la compañía no puedo utilizarlo con otro operador distinto, a no ser que la propia compañía facilite el código de liberación cosa que ni por asomo suele hacer.
    3) Los “servicios de atención al cliente”, que en el noventa por ciento de las ocasiones encubren una cesión ilegal de trabajadores (los contrata una tercera compañía con un convenio colectivo en condiciones peores que el de la operadora y son puestos a disposición de ésta, que es quien aporta el centro de trabajo, las centralitas y todo el utillaje necesario para el trabajo) y quien conozca su funcionamiento interno -como, por suerte o por desgracia, conoce el que redacta estas líneas- es para echarse a llorar, o a reir, en función del estado anímico. Una misma persona puede estar hoy recogiendo llamadas y poco después pasar a otro departamento distinto -ubicado en la misma sala y con el mismo equipo- encargado de atender reclamaciones.
    4) El “departamento de reclamaciones” consiste en un teleoperador (única autoridad) que tiene libertad absoluta para, sin faltar al respeto al cliente, hacer lo que le venga en gana, facilitando en el mejor de los casos un número de fax para que el usuario dirija su queja allí. Cualquier persona familiarizada con estos servicios y conozca su funcionamiento interno sabe que únicamente en caso de que la denuncia provenga de una Organización de Consumidores o se trate de una demanda judicial se pone en marcha el mecanismo destinado a solventar lo que la compañía suele denominar “incidencia”.
    5) En el cien por cien de las ocasiones se dan supuestos de cesión ilegal de datos. No sólo porque al contratar con una operadora, amigo Sevach, la compañía cruza tus datos con los obrantes en las distintas entidades crediticias donde tienes cuentas abiertas (te aseguro que es cierto) sino que en caso de impago, por muy justificado que esté el mismo (ya sea por incumplimiento de la compañía, por el no envío de las facturas o por cualquier otra circunstancia) lo que hacen es simplemente ceder tus datos a Asnef (es decir, lo que vulgarmente se conoce como “fichero de morosos”) a la vez que recibes una carta en el mas puro estilo “Chicago años treinta” en el que se te informa de que, una vez incluido en tal fichero, no podrás solicitar creditos, realizar determinadas operaciones, contratar hipotecas, etc, etc.
    Estos son, a vuela pluma, algunos de los más frecuentes problemas con que se suele enfrentar el usuario de este tipo de servicios. He de decir que, en este aspecto, los juzgados y Tribunales están siendo bastante generosos con el consumidor a la hora de enfrentarse con este tipo de asuntos en vía judicial.

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  4. Sin querer entrar en la manida trifulca ideológica de los últimos tiempos, en medios de comunicación de todo signo, y otros nucleos prescriptores de opinión pública, si me gustaría observar que tanto lo expuesto en el post, como lo comentado hasta ahora por mis apreciados y seguidos foreros, no es más que la cara amable del liberalismo económico a ultranza, que bajo el eufemístico y polisémico término “libertad”, esconde el mensaje de “dejadme hacer lo que me da la gana”, el que no tiene negocios no tiene derechos.

    El ciudadano es un pagano y el gobierno introduce demasiada regulación, toda esa que cita acertadamente el Sr. William H. Rehnquist, y que la empresa en cuestión se salta cual galgo mañanero, en nombre de la libertad y contra el intervencionismo de la administración.

    Lo que retratais de las operadoras de telefonía, se aplica también a aseguradoras, bancos, constructoras, etc. La cultura del abuso generalizado, basandose en el desconocimiento propio y ajeno (sobre todo ajeno) de la ley y los derechos, esos que esclerotizan y dificultan el libre mercado (solo el de los malos empresarios, no lo niego, pero es que hay muchos).

    Por supuesto, estas cosas mundanas también tienen su reflejo en el mundo del derecho administrativo, ya que hay donde este no llega, hay donde este llega y se le burla, y hay donde este llega y se le desea hechar a toda costa, disfrazado de optimización y eficiencia. Se le acusa encima de innecesariamente garantista por determinados lobbys y nucleos prescriptores de opinión arriba referidos.

    Y ya que he citado a la tan sobada libertad, estoy ahora cayendo en la cuenta, no sin desasosiego, que lo que desde determinados puntos se denomina “Estado” o “Leviathan” de forma peyorativa, no es mas que otro eufemismo cuyo significado real es “Estado de Derecho”, pero hay que decirlo con sobreentendidos que resulten tragables.

    Se ve que los ciudadanos, ni necesitamos ni tenemos derecho a lo que estas mismas empresas tan desaforadamente reclaman con frecuencia ( y hacen bien): ….. “La Seguridad Jurídica”.

    ¿Es realmente el liberalismo una corriente ideológica-itelectual-filosófica-económica (llámese como se quiera)?, ¿o es solo un ropaje cultureta para vestir el abuso y el trinconeo más delincuencial y mafioso?.

    Saludos a todos presentes y ausentes.

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  5. Buenooooooo, con las compañías de móviles hemos topado…y con Orange!. Puedes ver amigo Sevach que tengo un blog dedicado, y algo abandonado, contra Orange (“Orange me maltrata”, http://orangenomequiere.blogspot.com/). Quizá, la peor sensación que me he llevado de todo esto es la indefensión ante la Secretaría de Estado de las Telecomunicaciones, que al presentar mi denuncia ni siquiera llegó a entrar en el análisis del problema “porque France Telecom ha tenido un detalle comercial y ha rebajado la factura inicial”.
    Ahora soy el objetivo de tres empresas de abogados de pacotilla que amenazan con el RAI, la cárcel o la circuncisión…la llevan clara.
    Me uno a tí, David, y te voy pasando las piedras que necesites para que atines donde más le duela a esta panda de sinverguenzas.

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  6. Yo estoy de vuelta

    Mi experiencia fue con Orange y no dejé que me torearan. Los hechos ocurrieron hará unos cuatro años. Me pasaron una factura cargándome un consumo con el que yo no estaba de acuerdo, así es que ordené al Banco que no pagase la factura. Desde Orange me llamaron dos o tres días después para preguntarme qué había pasado. Les informé amablemente del motivo de mi queja, hablé creo que con dos personas aquel día y aún tuve la deferencia de responderles al teléfono en otra ocasión más. (Desde entonces nunca más les atendí el teléfono. Se reventaron a llamar, me han estado llamando durante años, y yo como si oyera llover). Pasados unos quince días me cortaron parcialmente el servicio de móvil, yo no podía llamar, pero sí podía recibir llamadas, quince días después lo cancelaron completamente y desde entonces me han estado enviado cartas amenazantes-según ellos les debo 65 €-, me han incluido en una lista de morosos que no ha impedido que haya obtenido financiación cuando la he solicitado. Me han abrumado con llamadas y cartas y coacciones, pero no han conseguido nada de mí, ni que les pague, ni una respuesta. Les espero en el Juzgado, si tienen ganas y jamás, jamás, volveré a contratar con eso que llaman compañia de telefonía móvil Orange. Los considero, casi mis mayores enemigos. Figurar en esa lista de morosos no me preocupa mucho, al contrario, lo considero un honor, pero me pregunto si puedo hacer borrar mis datos, una vez se haya cumplido el plazo de prescripción de la deuda.
    Es mejor seguirles el juego y colocarse en situación de que sean ellos los que vayan detrás del cliente y tampoco hay que asustarse de las listas de morosos e incluso de que te lleven al Juzgado. La máximo que puede pasar es que el Juez te condene a pagar la deuda y poquito más,

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  7. Hay otra auténtica estafa de más relevancia: Están deteniendo el avance de la tecnología. Desde hace muchísimo tiempo existen tecnologías que permiten a un precio casi ínfimo las telecomunicaciones entre personas. Sin embargo paralizan su implantación (mediante muy diversas vías, especialmente la competencia desleal y la propiedad industrial) para mantener estático su sector.

    Un saludo.

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  8. Los ultimos modelos de movil que vienen saliendo al mercado desde hace un año, llevan implementada la electrónica necesaria para comunicaciones por WiFi, esto permitiría sin coste para el usuario del movil navegar por internet en todos aquellos lugares donde hubiese ya operativa una red Wifi (bibliotecas, cafés, aeropuertos, etc).

    Muchas veces las operadoras de móviles inutilizan esa posibilidad (es como si te dieran un movil defectuoso, pues sabotean una funcionalidad incluida por defecto en el movil, a criterio del propio fabricante que ha decidido darte en tu movil, por el que has pagado, un router wifi incorporado a tu movil).

    El objetivo de ello es doble, que si entras una zona de WiFi público, como algunos grandes almacenes, universidades, etc, no puedas usarlo, y tengas que consumir ancho de banda “movil” (GPRS, 3G, 4G, etc) de la operadora de telefonía (el ciudadano es un pagano, y el estado un opresor, jajajajjaja, como diría la bruja avería).

    Que si contratas con ellos (las operadoras de telefonía) internet para tu hogar u oficina, no puedas usar el movil de router WiFi y te tengas que dejar otros 200 eurazos en el router que la compañia de marras tenga a bien ofrecerte, y que sin excepción son una autentica castaña, baja calidad para reducir costes, pero se aseguran en plan “siciliano” que les tengas que comprar a ellos el servicio.

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  9. Angeles García Suárez

    No son sólo las compañías telefónicas las que se burlan de los consumidores, también lo hacen, entre otros, las empresas de seguros y la Administración y así nos encontramos que cuando contratamos un seguro con el mediador ( persona física que por regla general es que nos hace el seguro) nos promete “el oro y el moro” y que en la mayoría de los casos así queda reflejado en la póliza……al menos en la letra grande, pero cuando ocurre un siniestro ( y aunque su cobertura se encuentre en la letra grande) después que pasa el profesional o el perito, la respuesta por regla general ( a veces comunicada de forma verbal) suele ser NO ESTA CUBIERTO, lo que genera que el tomador tenga dos opciones conformarse con lo que dice la aseguradora o pleitear (cada día hay más gente que pleitea con el argumento prefiero que lleve el dinero el abogado que la aseguradora).

    En cuanto a la Administración, esta parte tiene una vivienda en un pueblo de León y desde su adquisición, no ha hecho otra cosa que pleitear con la Administración ( hasta el momento presente todas ganadas, pero no porque yo sea una buena abogada sino porque la Administración de esa Comunidad Autónoma son unos CHAPUZAS), el último episodio, una providencia de apremio llegada el sábado día 17 por no pagar el IBI, cuando el mentado recibo está abonado a través de entidad bancaria en tiempo y forma…. Esperamos que reconsideren su postura y no haya que llegar al contencioso…… pero tampoco lo descartamos en función de las experiencias tenidas ……

    Estoy convencida que no es un error sino una estrategia, porque habrá mucha gente que pagará dos veces (caso de facturas de agua pasadas de hace más de diez años por la Junta vecinal del pueblo, la mayoría de la gente pagó dos veces…). Pero claro, hay que mantener a muchos amigos en puestos de confianza,muchas comilonas y muchos sueldos a políticos en unas Administraciones que están como mínimo duplicadas y en algún caso triplicadas.

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    • Como funcionario, no puedo sino darte la razón. Por suerte, tú eres abogada, pero imagínate una persona que pleitea con la AP y debe abonar los honorarios de uno… Todo para que después no haya condena en costas explícita.

      Y a la AP le da exactamente igual, porque los abogados los tiene en platilla y deberá seguir pagándolos.

      Una vergüenza de país.

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  10. Hola a todos,
    Primero de todo felicitar por vuestros comentarios, muy buenos y reveladores.
    Yo tambien he tenido problemas con telefonica uno detras de otro al final pude rescindir el contrato, previo pago eso si, prometiendome a mi mismo no tratar con esta gente nunca mas, ni regalado.
    Me cambie a tele2 , que tengo que decir que no he tenido ningun problema, hasta que me cambie de casa y me ofrecieron cambiarme a vodafone que supuestamente es la misma compania, seran la misma pero no funcionan igual ni de lejos.
    Para mi el problema es la ley, que no funciona, no se ajusta a la realidad cotidiana, quien tiene tanto tiempo para ir a reclamar y volver a ir y llamar y vover a llamar y asi horas perdidas y dias de espera. Si por lo menos supieras que les van multar por estafa o por tratar de enganarte, bueno lo haces para que no le pase a mas gente, pero no, si al final te dan la razon, te pagan lo que te cobraron de mas y punto. La satisfacion que te da que llevas razon pocas veces es mayor que el esfuerzo que realizas para que te la den, cuando en todo momento sabes que la llevas. Lo peor es que nada se puede hacer, ni la ocu ni la oficina del consumidor ni nadie, son lentejas. Nos tratan como a idiotas y no nos queda otra mas que serlo, es mas rentable no hacernos caso, cuanta gente le hubiera gustado reclamar y no lo ha hecho por que era poco dinero, nadie quiere problemas…en fin que triste que triste que triste

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  11. amigos quisiera saber cuando uno acepta un contrato por linea telefonica tiene el mismo peso que la firma de uno ??? a mi me florearon por linea telefonica y acepte pero ahora resulta que no todo lo k me dijeron es cierto ???? estoy haciendo reclamos pewro ya no me atiende el mismo asesor y eso me tiene molesto si yo no pago mi recibo tendria algun problema como un juicio espero respuestas ?????

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  12. Pingback: La burla impune de las grandes empresas a los consumidores y la justicia | Contencioso.es

  13. creo que debería de ser obligatorio que cuando te hacen una oferta, antes de que te realizan la grabación, deberían de mandarte la por correo electrónico así se evitaría el siguiente caso ocurrido con ORANGE.
    Después de pedirle oferta por 2 potabilidades, me proponen cambiar el ADSL+FIJO+MOVIL, que ya tenía con ellos a la tarifa Canguro ahorro, con objeto de que me saliera más barato las 2 potabilidades. Hablo con Orange y me ofrecen un buen precio y 2 teléfonos móviles a coste cero gama media. Acepto y a continuación me piden que haga la grabación. La efectuo, y a continuación la persona que me atendió y me hizo la oferta, me dice que para el tema de móviles me pasará con otra compañera. Cuando hablo con su compañera esta me dice que los móviles no son gratis, le respondo que eso no es lo acordado y por tanto que borren la grabación que acabo de hacer. Me dice que de acuerdo. Esto ocurrió un viernes a última hora. Llamo el lunes para que borren la grabación del viernes y me dicen que de acuerdo, pero el miércoles haciendo otra gestión en una tienda ORANGE, me comunican que no han anulado la grabación y me han cambiado de tarifa. Llego a casa llamo a ORANGE y me dicen que para anular la grabación realizada con engañar, tengo que pagar 130€.
    Esta forma de actuar debería evitarse si obligarán a mandar, antes de hacer la grabación, las ofertas escritas por correos y remitirse la tú firmada.
    Haber si podemos evitar los abusos y engaños de este tipo de compañías.
    Un saludo.
    Alejandro Escobar

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  14. José María Lorenzo Miguel

    Estimados lectores, tras leer algunos comentarios me animo a relatar de forma corta las incidencias, pesadillas que estoy viviendo con ORANGE. Además de incrementar mi factura mensual con 22 euros por demorarme tres días en el pago, y yo negarme a pagar el impuesto revolucionario, la compañía no ha dejado de amenazarme. Para más INRI, también contactan conmigo por las noches…hablándome una maquinita en inglés. YA BASTA. Posiblemente se resuelva esta dificultad de comunicación con ORANGE…. jajajajajajajaja

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  15. ORANGE me cambia la tarifa unilateralmente y me lo comunica en letra mínima en una forma única, en la factura del mes de agosto. Cuando quiero darme cuenta, se me ha pasado el plazo para hacer la portabilidad o dar de baja la línea sin penalización alguna (Condición: 1 mes para la baja o portabilidad a partir de ese sólo aviso al final y en letra pequeña en la factura de agosto, curiosamente, el aviso se produce dentro de los meses vacacionales) Si de verdad están cumpliendo con la ley que supuestamente ampara al consumidor, ¿a qué esconderlo con una letra mínima en un email o en la factura del mes de agosto?? Es terrible lo que hacen para engañarnos. Ojalá desaparezcan esas puertas giratorias que permiten a estas empresas que la legislación baile al son que ellas tocan. ¿Cómo se puede consentir que un cambio en las condiciones de un contrato de permanencia, en algo tan determinante como es el precio, quede al arbitrio de una de las partes? Además, la supuesta opción del consumidor de cancelar el contrato sin coste queda anulada por la comunicación engañosa y malintencionada de ORANGE. Nadie niega que ORANGE esté cumpliendo con la normativa, con una normativa abusiva, que deja desprotegido al consumidor y que está hecha a medida de ellos. No sé si os importa, pero me voy a dedicar a publicar este post en cada web que pueda ya que tienen la capacidad de dar la información tan primordial al cliente tan, tan sútil que lo más probable es que no se entere tal y como me le ha pasado a mi persona.

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