Contencioso

Clamor ciudadano: Legislar menos, mejor y mas estable, y explicar lo legislado

En los tiempos de crisis actual el legislador está desorientado pues legisla mucho, provisional y mal.

leyes

 A veces los Reyes Magos no son lo que parecen y a veces el Ordenamiento Jurídico no es tampoco la idónea regulación de la vida social que pretende ser. En el caso del Derecho Público español quizás hemos confundido complejidad con calidad y me pregunto, si al igual que los adolescentes de hoy día disfrutan de la última versión tecnológica de los juegos en vez de disfrutar de nuestros juguetes de infancia ( simples, artesanales o improvisados) no estaremos perdiendo la perspectiva del Derecho jurídicamente deseable y satisfactorio.

Lo digo porque en estos tiempos me viene a la mente la regla de derecho del jurista romano Ulpiano:

“honeste vivere, alterum non laedere, suum cuique tribuere”,  o sea,

“Vivir honradamente, no molestar a los demás, dar a cada cual lo suyo”.

1. No se puede decir mejor ni mas claro. Si cada cargo público aplicara esa sencilla regla de oro no nos encontraríamos con un modelo de gobierno enfermo – nacional, autonómico,local e institucional- con síntomas alarmantes: arbitrariedad del legislador y del ejecutivo; reglas de juego constitucionales forzadas por criterios políticos; modelo territorial reventando por las costuras; corrupción en todos partidos y Administraciones; órdagos de centralistas y nacionalistas; soberbia de cargos electos (“mal de altura”); Tribunal Constitucional y Consejo General del Poder Judicial como terrenos de juego políticos; poder judicial desapoderado; prejuicios hacia funcionarios y jueces; presupuestos desbocados en dirección equivocada; tijeretazos a mansalva que o no llegan o se pasan; desencanto ciudadano frente a la clase política, etc.

2. El problema de tan simple regla radica en que no es tan fácil aplicarla.

Así, “dar a cada uno lo suyo” plantea el problema de que “lo suyo” es lo que el Ordenamiento jurídico le reconoce como derecho, y eso remite a las leyes y su aplicación e interpretación, lo que despierta serias dudas de su alcance. El problema de tan sencilla fórmula se advierte si acudimos a la imagen de un restaurante, donde todos estaríamos contentos con que se aplicase el “dar a cada comensal lo que le apetece”; el problema de darle “lo que le apetece” surge en la práctica y dependerá de muchísimos factores: si el dueño del restaurante tiene tal producto, si el cliente puede pagarlo, si hay muchos clientes que piden lo mismo y hay que repartirlo, si el dueño sabrá condimentarlo al gusto exacto del cliente, si el cliente será capaz de transmitir su encargo con precisión de cocinero, si los valores de nutrición y salubridad permiten servir lo que “le apetece”,etc. Tarea titánica la felicidad. Y es que es fácil ponerse de acuerdo en las metas o principios generales pero la aplicación práctica se vuelve compleja.

La regla de “no molestar a los demás” está muy bien, pero si a alguien “le damos lo suyo” es claro que se lo hemos arrebatado a otro, con o sin razón, con lo que le hemos molestado.

Y la regla de “vivir honradamente” si se cumpliera exquisitamente haría superfluas las otras dos reglas, ya que nadie molestaría a nadie y nadie le quitaría a otro lo suyo, pero nuevamente la “honradez” es cuestión que mezcla consideraciones jurídicas ( es honrado quien cumple con las leyes que ni son pocas ni unívocas) y éticas ( es honrado quien además de tener la razón del derecho cumple con las máximas morales universales).

La debilidad de tales reglas resulta mas patente si pretendemos aplicarlos en la sociedad actual en clave multicultural, globalizada y bajo una aterradora crisis económica. En suma, el alborozo inicial con el bueno de Ulpiano se nos desvanece como un azucarillo. 

3. En mis tiempos de monaguillo ya me llamaba la atención como en el origen de los tiempos, cuando Jehová pactó con el pueblo elegido, los mandamientos que Dios escribió en tablas de piedra y entregó a Moisés fueron limitados a diez (10), que además, para evitar equívocos, se resumían en dos. Del mismo pacto, curiosamente la versión judía se contiene en la Torá (Pentateuco) y computa nada menos que seiscientos trece mandamientos (613). Este ejemplo muestra como un mismo fenómeno o mensaje del poder admite distintas versiones regulatorias, en calidad y cantidad.

Y por eso, a los Reyes Magos le pediría que se legislase mejor, que se legislase menos, que se legislase a largo plazo, y que lo legislado se explicase más. Y se evitarían situaciones como esta….

esse est percipi-3

0 comments on “Clamor ciudadano: Legislar menos, mejor y mas estable, y explicar lo legislado

  1. Uno de los consejos que D. Quijote dio a Sancho Panza para que lo tuviera en cuenta como gobernador de la Ínsula Barataria: “No hagas muchas pragmáticas, y si las hicieres, procura que sean buenas, y sobre todo que se guarden y cumplan, que las pragmáticas que no se guardan es lo mismo que si no lo fuesen”.
    Feliz 2013 y un cordial saludo.

    Me gusta

  2. CARTA A LOS REYES MAGOS

    Melchor, Gaspar y Baltasar, dos puntos:
    para este año dos mil trece pido
    que los deseos no sean presuntos
    ni sea lo de “próspero” un cumplido.

    Que el tío Paco no se nos desmadre,
    que no se soliviante a los galenos,
    que la prima no se salga de madre
    y que el Más cada día sume menos.

    Que no sea el saber una wertgüenza
    ni a la justicia falte gallardía
    para tarifas de menor cuantía.

    Que la ilusión al desaliento venza
    y que el escaño diestro y el izquierdo
    se pongan de una puta vez de acuerdo.

    Majestades,
    perdón por este tipo de expresiones,
    pero es que está uno hasta los cojones.

    Me gusta

  3. Una de tantas chapuzas: meter en el Real Decreto-ley 29/2012, de 28 de diciembre, de mejora de gestión y protección social en el Sistema Especial para Empleados de Hogar y otras medidas de carácter económico y social, una Disposición final cuarta sobre Modificación de la Ley 54/1997, de 27 de noviembre, del Sector Eléctrico.
    Eso sin hablar del contenido, que es otro cantar chapucero.
    En fin, por muy generosos que sean Sus Majestades, veo complicado que puedan atender tu petición…

    Me gusta

  4. Geniales: Sevach, ¡eres el mejor! y Juan Jo, sobresaliente epístola, de lo mejor que he leído para los Magos.

    Me gusta

  5. No, si ya lo cantaba Krahe: “… era el Parlamento harina de otro costal, nos daban sus señorías leyes de corral.
    Aquellos procuradores cumplían su función: robar siempre los mismos, sin que hubiera elección”.

    Me gusta

  6. Pingback: Es necesario legislar menos y mejor, más estable y saber explicarlo

  7. La verdad es que la regla de Ulpiano es perfecta, no tiene fallas a pesar del tiempo transcurrido y asombra su sencillez. Ninguna otra norma, decálogo, mandamientos… la supera.

    Me gusta

Gracias por comentar con el fin de mejorar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: