Contencioso

Hablando en Vitoria sobre blogs jurídicos: un fenómeno imparable e ilusionante

Cordialidad tras el taller
Cordiales letrados en red

Acabo de regresar de mi viaje a Vitoria donde se me brindó el pasado jueves (7/5/15) la ocasión de participar en el XI Congreso Nacional de la Abogacía, dentro de su impresionante Programa, en un Taller o Mesa sobre Blogs y Tecnologías, y donde tuve ocasión de ofrecer una breve e informal charla, junto a una compañía de lujo (nada menos que Elisa de la Nuez, Francisco Pérez Bes y Josep Jover, bajo la hábil coordinación de Carmen Pérez Andújar), y con una numerosa presencia de abogados tan versados en estas lides como cordiales.

El foro permitió cambiar impresiones sobre el significado de los blogs jurídicos en tiempos de eclosión de lo que en Estados Unidos se conoce como “public intelectual”, o sea, juristas (abogado, juez, profesores, etc) que ofrecen su ciencia y opinión de forma accesible y transparente desde un “escaparate virtual”.

Mi ponencia versó sobre Los tiempos y contratiempos de un blog partiendo de mi experiencia personal, y antes de abordar su contenido en apretada síntesis, vaya por delante mi agradecimiento a los asistentes que me demostraron con su atención y afecto el mejor de los estímulos para continuar con el blog.

Para los que no asistieron al estupendo Congreso, por si fuera de su interés, paso a exponer las líneas fundamentales de mi intervención sobre el mundo de los blogs jurídicos.

I) TIEMPOS DEL BLOG

1. Los tiempos de gestación. Momento de decidir:

  • Si el blog se hace solo o en cuadrilla.
  • El dominio: es la carta de presentación y hay que buscar una denominación atractiva para el público y que resulte “amigable” para google y los buscadores
  • La elección de la plataforma y el hosting: Blogger, WordPress, Hostinguer, etc. Es algo personal pero hay que recordar aquello de “quien paga barato, lleva barato”.
  • Decidir si se persigue ánimo de lucro o es totalmente filantrópico. Aunque por definición todo blog es un acto de generosidad, es evidente que para los abogados es un escaparate de imagen y de negocio, con vocación natural y legítima de rentabilidad para consolidar reputación, incrementar nichos de mercado y eventualmente atraer clientela.
  • La definición de principios. Los básicos deberían ser la libertad de expresión (libertad de bitácora), la ausencia de censuras (salvo a los trolls, maleducados o difamadores), el autocontrol para evitar ser lapidado por los visitantes o colegas, respetar copyright (uso de cita y enlaces, etc), no confundir lo personal y lo profesional, etc.
  • La materia ha de ser especializada. Los blogs generalistas acaban siendo invisibles en un mundo donde se buscan respuestas concretas y rápidas a problemas concretos, y donde la ambiciosa extensión del tema del blog puede hace perder profundidad e interés. No podemos ser especialistas en todas las ramas del Derecho, en todo momento y en todas las dimensiones (doctrinal, judicial, cotidiana, etc). La modestia y la prudencia cotizan en la red.

 2. Los tiempos de maduraciónevolucion

  • El aprendizaje de cuestiones técnicas resistentes a la mentalidad letrada. Las tecnologías no deben desdeñarse por el abogado pues es una herramienta horizontal valiosa, como señalé en un anterior post que dediqué a diez novedades gratuitas y útilísimas.
  • La disciplina de alimentar el blog, manteniendo la calidad es un reto duro. Mas vale pocos post pero periódicos que aluviones seguidos de sequía.
  • La soledad del bloguero frente a la pantalla en blanco. La calidad de un blog es la calidad de los “contenidos”, o sea, de la creatividad. Y se aprende a ser creativo, de la forma mas evidente: leyendo, viendo y reflexionando.
  • La tiranía de consultar el número de visitas esclaviza hasta que “el globo bloguero” se eleva como “el cine independiente”, indiferente al mercado.
  • El hacerse una “marca” o referencia lleva tiempo y la reputación importa mucho pues se labra día a día, post a post. Y no olvidemos que un Blog Jurídico es una “tienda o escaparate” que está abierto las veinticuatro horas al día para que nos examinen.
  • El reto es ofrecer algo útil y ameno, y además en poco espacio. En todo caso, un blog no es una acumulación de datos sino un telegrama sobre algo actual, serio y si puede ser que haga brotar la complacencia o sonrisa del lector. Es importante no perderlo de vista. El blog jurídico no está al servicio del autobombo sino al servicio de la comunidad jurídica virtual.

 3. Los tiempos de cambio de piel

Llega un momento en que se consigue fidelizar a muchos seguidores. En que el blog es visible en la red y “suena” en los círculos. Es la hora de la influencia.

Comienzan a plantearse las tentaciones (ofertas publicitarias, etc) y los interrogantes (debo hacer saltos cualitativos: ¿cambiar del línea?, ¿ser mas ambicioso?, ¿contar con colaboradores invitados?, ¿abandonar?, etc).

II) CONTRATIEMPOS

Morir de éxito. A veces el blog crece tanto que su autor se convierte en esclavo del mismo y deja de disfrutar con ello. Es un problema personal y solo se soluciona no perdiendo de perspectiva el sentido de un blog: creativo, libre, lúdico y filantrópico.

  • Dimensión técnica. Los problemas de los francotiradores informáticos: trolls, hackers, etc.
  • Dimensión personal. Los problemas de la dedicación para elaborar los post, para hacer comentarios, para manejar los foros y debates, etc. Se vuelven adictivos: de hecho hoy cuento con dos blogs, contencioso.es (jurídico) y vivoycoleando.com (vitalista) y participo en acalanda.com (cultural).
  • Dimensión económica. A veces se plantea el autor la cuestión del coste de oportunidad del tiempo, energías y creatividad empleado. ¿Compensa un post gratuito en vez de un artículo publicado en una revista jurídica y retribuido?. A veces se tiene la sensación de que se mata la “gallina de los huevos de oro” de la propia creatividad.
  • Dimensión profesional. El blog jurídico permite estar al día pues obliga a su autor a actualizarse. El blog enriquece al autor pues consulta otros blogs jurídicos y siempre se aprende. También hay que distinguir los “foros” que se abren al hilo de un post y en que los intervinientes opinan de las “consultas gratuitas”, equívoco en que incurren algunos visitantes y que en casos como el mío advierto de forma clara y reiterada que no se atenderán por respeto a la profesión de los abogados (que para eso están) y por mi propia profesión de juez (que para eso no está).dimensiones
  • Dimensión social. Vivimos en sociedad y dentro de ella en la comunidad jurídica y la reputación importa. La reputación del bloguero y la reputación de los visitantes habituales. Por eso es muy importante la congruencia de planteamientos, como importante es el uso de las redes sociales para divulgar los post del blog (linkedin, twitter, etc).
  • Dimensión filantrópica. Todo bloguero lleva a cabo un acto de generosidad al ofrecer su tiempo, energías y ciencia en la red. Lo único que se pide es respeto por la creación y que no existan plagios descarados, que haber, haylos.
  • Dimensión emocional. Confieso que de los mayores atractivos de un blog con seguidores radica en las personas tan interesantes que conoces, de los que tanto se aprende. No hay tejido social mas confortable que el tejido en torno a un blog como en torno a la sombra de un árbol.
  • Dimensión práctica. La red está repleta de Blogs jurídicos. Auténticas sucursales de conocimiento de todas las especialidades jurídicas ofrecidas por profesionales. El visitante tiene la llave de asomarse a cada blog y si le merece respeto volver a visitarlo y hacerse habitual.

El Directorio de Blogs jurídicos es hoy por hoy, uno de los pocos lugares donde están sistematizados y ordenados como biblioteca virtual los blogs jurídicos españoles. ¿Acaso no es un lujo disponer de ciencia ordenada, actualizada y gratuita, y accesible desde un Smartphone, tabla u ordenador?. También puede consultar el ranking de blogs, aunque como todos los rankings siempre son parciales, incompletos y subjetivos pero como referencia bien vale.

III) BALANCE: LUCES Y SOMBRAS

Llevar un blog jurídico (juez, profesor, abogado o funcionario) es muy gratificante y ofrece luces.

  • Te enseña humildad ante la inmensidad de los vericuetos del Derecho y la jurisprudencia. Humildad por la dificultad de construir un post riguroso y por lo que se aprende de los visitantes.
  • Te pone en conexión con la realidad. No solo de libros y bases de datos jurisprudenciales vive el jurista.
  • Te permite devolver a la red lo que recibes de ella.
  • Te hacer popular e incluso te brinda momentos de ternura como cuando recibí una amabilísima carta de esa gran figura del Derecho Administrativo que tanto representó para mi generación, el profesor García de Enterría.

También ofrece sombras.

Hay sectores y colectivos que miran con recelo lo que no entienden Hay quienes lo miran con frivolidad y recelo. Sin embargo, el fenómeno de los blogs jurídicos es imparable y todo abogado que no quiera perder el tren de las tecnologías y del mercado, tendrá que dar el salto hacia una web estática de presentación del abogado, o hacia un blog dinámico en que ofrece sus reflexiones. El marketing jurídico pasa por las tecnologías aunque no lo quiera el abogado porque es lo que quiere y gusta al cliente.

Los tiempos están cambiando, Bob Dylan dixit. Me encanta la primera estrofa que, traducida al español, no tiene desperdicio:

tiempos cambianReuníos a mi alrededor gente,
por donde quiera que vaguéis,
y admitid que las aguas
de vuestro alrededor han crecido,
y aceptad que pronto
estaréis calados hasta los huesos.
Si el tiempo es para vosotros algo que
merece la pena conservar,
entonces mejor que empecéis a nadar,
u os hundiréis como una piedra,
porque los tiempos están cambiando.

NOTA.- Hablando del tiempo, recuerdo como pasa el idem pues ya en su día me atreví a hacer un post titulado “Lo que todo el mundo quiere saber de los blogs jurídicos y no sabe a quien preguntar”, en incluso en clave de humor los “Diez mandamientos del cybernauta honorable”.

Creo que con ambas lecturas estaremos en condiciones de adentrarnos con paso firme en la red de los blogs jurídicos. ¡Buen fin de semana, amigos!saludos

2 comments on “Hablando en Vitoria sobre blogs jurídicos: un fenómeno imparable e ilusionante

  1. Pingback: Prueba de agudeza jurídica para reír o llorar | Contencioso.es

  2. Fue un auténtico placer compartir mesa. Me quedé con ganas de sacar dos temas: el blog como actividad lucrativa. Y el futuro de los blogs jurídicos. En particular, y sobre este segundo tema: hacia dónde evolucionarán los blogs jurídicos? Un fuerte abrazo.

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