De Jueces y la Justicia

Del Derecho Penal ante nuevos delincuentes que provocan pena, risa o rabia

caraturalAunque el Derecho Penal es la cara severa del Estado, que señala qué conductas merecen castigo y en qué medida, nuevos retos deberá afrontar ante la proliferación de un nuevo perfil de delincuente que provoca situaciones delictivas que, en vez de provocar alarma o lástima, provocan la sonrisa floja.

1. Veamos algunas noticias de sucesos totalmente reales acaecidos esta semana:

Uno. Un delincuente con arma y enmascarado atraca una tienda y ante lo exiguo del botín (80 euros) lo calificó de “miseria” y se fue sin nada (Oviedo). ¡La crisis llega hasta a los ladrones!.

Dos. Un delincuente encerrado en un calabozo atraca a otro preso (Alicante). ¡Ni en las cárceles se puede estar seguro!.

Tres. Roban la saca de pan de los bares, una de ellas con cuarenta bollos en un pueblo de Asturias. ¡El famoso “hurto famélico”!.

– Cuatro. Una mujer imputada por narcotráfico irrumpe en el despacho del fiscal antidroga de Asturias y le amenaza (Oviedo). ¡El trabajo a casa!1920

Cinco. Sustrae un camión y luego una grúa para llegar a tiempo a un juicio por robo de un autobús (Santander). ¡Menos mal que no estaba citado por agresión pues caminaría repartiendo mamporros!.

Seis. Condenado el padre de un alumno al pago de una multa y a alejarse del Colegio de su hijo por insultar y amenazar a la Directora (Barcelona). ¡Lo adecuado no sería alejar al padre del colegio, sino escolarizarlo… y con especial atención a la asignatura de Educación para la ciudadanía!

Siete. La Guardia Civil en la operación lechón incauta 500 lechones en estado de abandono (Murcia). ¡Serán cerdos los delincuentes!

Ocho. Arrestado por llevarse cien estacas de una plantación de árboles para hacerse un cercado (Gijón). ¡Quitarle “el sustento” a un árbol! ¡Lo que merece es un estacazo!

2. Otras veces los medios de comunicación pretenden ofrecer la noticia de un delito envuelta en el celofán de la caricatura para provocar en el ciudadano la fácil crítica del sistema penal. Así, por ejemplo, hace unos días veíamos titulares que mas o menos voceaban la “condena a dos años de cárcel a un menor por robar una pizza”.

25426-frf836Las noticias televisivas y periodísticas deliberadamente sesgadas se ocuparon del caso del pizzero: Ni eran tan menores (16 años), ni se les condenó (es lo que pide el fiscal, y además sin antecedentes, en virtud de la suspensión condicional de la condena no pisarán la cárcel), ni fue por robar una pizza sino por acudir en grupo de ocho a amedrentar, derribar del ciclomotor y arrebatarle la mercancía al pizzero. No se puede calificar de chiquillada o broma a lo que es un robo con violencia e intimidación. Maldita la gracia que le hace al pizzero ver a ocho desocupados malencarados dirigirse a él. Este no opuso resistencia e intentó huir. La pregunta es… ¿qué hubiera sucedido si el pizzero luchara por su trabajo y se enfrentase a los agresores?. Y desde luego, lo que da lástima es que la madre de uno de los agresores sin pudor confiese que como sus chicos no trabajan ni estudian están todo el día en la calle (¿acaso los agresores no trabajan de pizzeros por su idea de la dignidad,… o quizás visto lo visto es un sector con riesgo de atraco por canallas como ellos?). ¿Quién es mas culpable, el hijo ocioso y pendenciero, o sus padres que les han educado así?. Lo más triste de esta España que todo lo vive a través del ojo mediático es que los delincuentes acabarán demandando al juez que hizo su trabajo, exigiendo un trabajo, hablando en “El Diario de Patricia” o convertidos en héroes del barrio. Remordimientos, ni flores.

3. Lo realmente sorprendente para Sevach de este panorama no es el caso concreto, sino que se ha generalizado en España el “antejuicio mediático” en que la prensa y quienes están detrás de ella provocan una atmósfera de inocencia o culpabilidad urdida en unos casos sobre prejuicios, en otros sobre ideologías y en otros sobre esa coartada de “lo políticamente correcto”. Juicios dobles, juicios paralelos y prejuicios, ocasionan un gran daño en la credibilidad de la justicia, ya que el juez desde su independencia y sirviendo al Derecho resolverá lo que proceda en buena técnica, y si lo que dictamina no se ajusta a la expectativa alimentada por la prensa, la crítica acerada está servida. Una cosa es la información y la opinión libre, tan necesaria como irrenunciable, y otra muy diferente la intoxicación informativa al ciudadano.

images (10)4. En fin que visto lo visto, mas que un problema de Derecho Penal es un problema de antropología social, ya que comienzan a prodigarse delincuentes alejados del estilo clásico (antes no osaban entrar al despacho de un fiscal, no eran tan soberbios que despreciasen el botín, no se les ocurría cometer un delito cuando acudían al juez, ni siquiera atracaban a un colega en prisión y no digamos ya como respetaban a los maestros). En fin que los ladrones de hoy día ya no “son gente honrada” como los describió Jardiel Poncela. Ahora mas que una delincuencia de guante blanco hay delincuencia con “la mente en blanco”. Y esa es la más difícil de corregir.

5. Y es que como dice el psiquiatra Luis Rojas Marcos, con su proverbial claridad y autoridad, múltiples delitos “no son producto de la locura sino consecuencia de la maldad. Se trata de hombres y mujeres rabiosamente insatisfechos, resentidos, desmoralizados e incapaces de sentir culpa o remordimiento (…) lo que le sucede al ser humano cuando no desarrolla durante su infancia el dolor ajeno y la empatía, esa cualidad que nos permite situarnos genuinamente, con afecto y comprensión, en las circunstancias de nuestros compañeros de la vida” (Antídotos de la nostalgia, Espasa 2003).

En fin, que para sonreír un poquito nada mejor que la canción de Sabina sobre unos delincuentes con corazoncito que tenéis aquí:

0 comments on “Del Derecho Penal ante nuevos delincuentes que provocan pena, risa o rabia

  1. Hace poco (y no fue el 28/12 pasado) leí en Aranzadi.es cómo, en un juicio por receptación en el que declaró como testigo el menor encargado del robo previo, a la finalización del juicio el padre de ese menor, con evidente y justificadísima indignación, exigía el pago de lo debido a su hijo, porque éste había cumplido su parte del trato, y ahora nadie le pagaba la mercancía robada. Todavía me duran los sudores fríos…

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  2. Vivir para ver…

    Uniéndome a aquellos que tradicionalmente echan la culpa de la existencia de delincuentes a la sociedad, que está muy malita, o a la mala infancia, o a la familia que no le educó,… o a quien sea menos al delincuente en sí, esto va a ser reflejo de lo que es la sociedad, la educación o la familia….

    Y es que estamos perdiendo el norte, el sur y todos los puntos cardinales. Por perder estamos perdiendo hasta los papeles.

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  3. Yo, como ajeno al Derecho, tengo la sensación de que en España -y tal vez fuera de España- no se trata con la misma dureza a un delincuente de guante blanco, que nació en una familia normal o incluso de posición acomodada, que a un chico que procede de una familia desestructurada y se crió en un poblado chabolista entre la droga y el delito, y tal vez sus circunstancias lo aboquen al delito con mayor facilidad que al chico “normal”.

    Para delitos que levantan las comisuras de los labios, el que sigue. No sé si el derecho actual contempla aún la figura del abigeato o robo de ganado. Algo relacionada con un abigeato -o como se tipifique ahora- le ocurrió a una amiga propietaria de un modesto Ford Fiesta que le robaron para a su vez robar un cerdo (o tal vez más de uno 🙂 ). Cuando recuperó el coche era tal el olor que estuvo a punto de venderlo pues se vio obligada a vaciar varios botes de Freezer (creo que se escribe así, pero por si no, me refiero a un producto que elimina los malos olores), además de hacer al vehículo varias limpiezas de las denominadas “integrales”, desmontando asientos, y pese a ello, pasaban los meses y el olor no desaparecía.

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  4. Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal.
    Artículo 147.

    1. El que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión que menoscabe su integridad corporal o su salud física o mental, será castigado como reo del delito de lesiones con la pena de prisión de seis meses a tres años, siempre que la lesión requiera objetivamente para su sanidad, además de una primera asistencia facultativa, tratamiento médico o quirúrgico. La simple vigilancia o seguimiento facultativo del curso de la lesión no se considerará tratamiento médico.

    Artículo 148.

    Las lesiones previstas en el apartado 1 del artículo anterior podrán ser castigadas con la pena de prisión de dos a cinco años, atendiendo al resultado causado o riesgo producido:
    Si la víctima fuere o hubiere sido esposa, o mujer que estuviere o hubiere estado ligada al autor por una análoga relación de afectividad, aun sin convivencia.

    Normas como las anteriores me hacen desconfiar profundamente de nuestro sistema penal. ¿ Cómo es posible que se `lleva al sexismo hasta el mismísimo Código Penal? ¿ El derecho penal de autor no era cosa de regímenes totalitarios? ¿ El varón que es maltratado por su mujer no merece igual protección que la mujer? ¿ Qué pasa con los parejas homosexuales? ¿ Tampoco merecen protección las víctimas de este tipo de lesiones en esas parejas?.

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  5. JotaF, provocador…. 🙂

    Aunque yo, que soy mujer, pienso como tu. Vaya, que no me gustan las cuotas en ningun lado y menos en el Codigo Penal.

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  6. Sin ánimo de polemizar (en exceso) con el Sr. JotaF, con toda cordialidad, oiga, copiemos el artículo en su totalidad:

    Art. 148

    Las lesiones previstas en el apartado 1 del artículo anterior podrán ser castigadas con la pena de prisión de dos a cinco años, atendiendo al resultado causado o riesgo producido:

    1. Si en la agresión se hubieren utilizado armas, instrumentos, objetos, medios, métodos o formas concretamente peligrosas para la vida o salud, física o psíquica, del lesionado.
    2. Si hubiere mediado ensañamiento o alevosía.
    3. Si la víctima fuere menor de doce años o incapaz.
    4. Si la víctima fuere o hubiere sido esposa, o mujer que estuviere o hubiere estado ligada al autor por una análoga relación de afectividad, aun sin convivencia.
    5. Si la víctima fuera una persona especialmente vulnerable que conviva con el autor.

    En mi opinión, los apartados 4 y 5 vienen a decir lo mismo, con lo que se deshace la posible discriminación con homosexuales o señores maltratados por su esposa ¿no?.En mi modesta opinión, bajo los puntos 1, 2 (alevosía), 3, 4 y 5 subyace una misma idea: castigar con mayor dureza al que aprovechándose de su superioridad maltrata al que es más débil. La mujer suele estar en inferioridad de condiciones frente al hombre al que se presupone una fuerza que no posee la mujer, que parece “especialmente vulnerable”. Cuando menos, creo excepcional el caso de un hombre muerto a manos de su esposa; y mujeres muertas a manos del marido las tenemos todos los días ¿no cree?

    Y a mí sí que me gustan las cuotas, Dª Laura. De otro modo, chicos como Izaskun o Javier, con síndrome de Down, o con cualquier otra minusvalía psíquica o física, y en consecuencia, en inferioridad de condiciones frente a los demás ciudadanos, difícilmente encontrarían trabajo, cuando estoy convencido de que estas personas pueden y deben integrarse, y no me repugna darles una pequeña ayuda, como tampoco me molesta el privilegio que tiene un ciego de subir al avión con su perro, que se rebajen los bordillos de las aceras para que un ciudadano que use silla de ruedas pueda desplazarse sin obstáculos por la ciudad, o que se corte el tráfico frente a un colegio cuando entran o salen los niños, etc.

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  7. No voy a meterme con las cuotas en sí, siempre y cuando no interfieran más allá de lo que es la normalidad. Entiendo por ejemplo que la cuota de minusválidos en la administración sea similar a la cuota de minusválidos en la sociedad; pero cuando se llega a tergiversar el sistema de igualdad de oportunidades dando una cuota muy superior en el acceso, y muchas facilidades en las pruebas (hasta el doble de tiempo), se llega a dar trabajos para los que no se es totalmente apto, se facilita la elección de puesto o destino, y un largo etcétera de ventajas, me parece que se desvirtúa el sistema. Sobre todo cuando se ve desde el otro lado.

    Sé que es políticamente incorrecto decir esto, y que me puede llegar un aluvión de críticas, pero en una sociedad donde las personas que pueden no estar integradas son aquellas que son más válidas, que otras me parece que hay algo que no cuadra.

    No me importaría la ayuda desde el punto de vista de la reducción de cotizaciones sociales, incluso la exclusión, puesto que ya están reduciendo un coste al ser personas integradas, que se produciría en la situación contraria. Pero las cuotas por las cuotas e incluso por encima del porcentaje que suponen en la sociedad, o más allá de las capacidades reales de las personas, me parece que parten de la pura demagogia política…

    Y si no que se lo pregunten a los opositores que ven que personas bastante menos válidas que ellos tanto en conocimientos, como en capacidades o en méritos, y si me apuran incluso en esfuerzo, les superan por el sistema de cuotas. ¿Dónde queda ahí el art. 103.3 C.E.?

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  8. @ Miguel Álvarez, dices que Izaskum y Javier tienen sindrome de Down. No los conozco pero te creo. Son más débiles socialmente y merecen protección. Creo que es un tema diferente. El Estado puede favorecer al empresario que los contrate para trabajos que esten capacitados. Ellos no son iguales digamos “intelectualmente”.

    Hombres y mujeres en esto, intelectualmente, son iguales. Por qué los Consejos de Administración de la empresas han de estar compuestos 50 % por hombre y mujeres, Pero qué es esto? Estarán compuestos por los hombres y mujeres que más valgan.

    LO mismo digo con las oposiciones y las minusvalías menores. Vamos que conozco a una persona que es de mi promoción y que aprobó porque tiene “una desviación de columna”, una escoliosis o una lordosis no lo se exactamente pero que le dió una ventaja enorme porque entró por el turno de discapacitados. Esto no es de cajón, mejor para él. A mi no me perjudicó pero seguro que no opina lo mismo el que quedó fuera para que entrara él con peor nota.

    Y no digamos del Código Penal, eso son palabras mayores. Es que lo unico que ha quedado como falta para la LIVG son los insultos, ya que mediando la mas simple amenaza se convierte en delito para él.

    Un saludo

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  9. En cuanto al privilegio del ciego a subir su perro al avión o que se rebajen las aceras para permitir el paso de sillas de ruedas y todos esos casos similares no los considero cuotas, son cuestiones de cortesía, educación y convivencia, que es muy diferente a una cuota. Estas personas son ciudadanos de igual categoria al resto con ciertas particularidades que se han de respetar, nada más. Lo mismo que una mujer embarazada o un niño. Eso es educación pura y dura, educación y respeto a los demas. No cuotas.

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  10. Don Miguel, ese apartado que se refiere a la especial vulnerabilidad podría ser aplicado en casos como los que usted dice, pero no es de aplicación automática, como sí ocurre con las mujeres víctimas de violencia doméstica. Yo quiero que a esas mujeres se les dé la máxima protección, y que al mismo tiempo los hombres que padezcan esa misma violencia, por muy pocos que sean, tengan la misma protección. Sólo el sexismo puede llevar a tratar desigualmente situaciones iguales.

    En cuanto a las cuotas que usted refiere, si hablamos de las personas que tienen síndrome de down, me parece el colmo del cinismo que la misma sociedad que no dice nada mayoritariamente frente a la legislación que no protege el derecho a la vida de esas personas, luego haga como protege mucho a estas personas con cuotas, plazas reservadas en las ofertas de empleo público, subvenciones a la contatación, etc. Con la actual legislación, sería posible que en España no hubiera ni un sólo niño con síndrome de down. Sólo la buena voluntad de los padres permite que muchas de esas personas sigan naciendo, y por lo tanto teniendo el derecho a la vida, porque sin eso, es imposible todo lo demás. Si yo fuera Izaskun le hubiera hecho otra pregunta a Zapatero mucho más contundente, algo así como ¿ cree usted que una persona con síndrome de down tiene derecho a la vida como una persona sin síndrome de down?

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  11. Coincido en parte con lo dicho. Es cierto que aprovechándose de minusvalías que no incapacitan nada, o muy poco, algunos alcanzan situaciones privilegiadas. De todos modos, el porcentaje de plazas destinadas a minusválidos en una oposición -corríjanme si me equivoco- no supera el 5% de las ofertadas. Y me consta que algunos minusválidos físicos no se presentan por ese turno porque son muy pocas las plazas, a veces una, y muchos los opositores, así que prefieren ir por turno libre.

    En cuanto a las mujeres, no quiero ser más papista que el Papa, pero oigan, hace poco me decía una compañera que las mujeres en la Administración no suelen superar el nivel 26. Son muy pocos los niveles 28 cubiertos por mujeres, y esto me lo demostraba con un directorio de personal de determinada Administración y pude comprobar que es cierto. Luego algo extraño ocurre. Porque si todos hemos tenido una experiencia académica en donde comprobamos que en general las chicas eran más estudiosas y responsables, mientras que también en general, los señores éramos más barandas ¿cómo es posible que estén postergadas?

    Por lo que se refiere a lo señalado por D. JotaF, sin meterme en el debate del aborto, en relación con que el art. 148.5 no es de aplicación automática, yo creo que la frecuencia con la que se dan casos de mujeres maltratadas, justifica de forma suficiente su inclusión, que dicen que el miedo guarda la viña. Vaya, que me parece raro el caso de un señor al que la señora atiza con la barra de amasar, y que será rarísimo que ese señor no pueda defenderse.

    Por cierto Laura, Izaskun, como ha señalado JotaF es la chica que en Tengo una pregunta para usted le pidió trabajo a Zapatero. Como también se quejó por no ver en el Congreso a chicos con Down. Al día siguiente se hizo famoso un chico, de nombre Javier, que reparte correspondencia entre los miembros del PP en el Congreso. Si estamos con cuestiones de cortesía y como he rememorado los felices años de Academia, no quiero recordar el caso de una chica que me puso a caer de un burro por abrirle la puerta y dejarla pasar antes de que lo hiciese yo.

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  12. Miguel, precisamente la Administración es un ámbito en el que la presencia de la mujer es abrumadoramente mayoritaria ( en la Administración del Principado de Asturias son el 70%), y en jefaturas de servicio con nivel 28 hay muchas. En la Administración en la que yo trabajo, te puedo asegurar que hay muchas mujeres en niveles 28. Salvo en cuerpos y escalas donde hay mayoría masculina, en el resto las mujeres son ampliamente mayoritarias, incluyendo por supuesto las jefaturas. Además del mérito y la capacidad que se les supone, el hecho de ser una gran mayoría lleva a que sea absolutamente normal que ocupen ese tipo de puestos. En mi promoción el 86% de los aprobados eran mujeres. Eso tiene su traducción en la ocupación de los puestos.

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  13. Insisto en que no quiero ponerme más papista que el Papa, pero coincido en que es cierto que son muchas las mujeres que aprueban oposiciones. Por esta misma razón, comprendo el descontento por no ocupar puestos directivos en la misma proporción, ni puestos de libre designación, como si las señoras de este país tuviesen algún tic generalizado que hiciese tomarlas con prevención a la hora de ocupar determinados puestos, y claro, me parece ridículo. Dada esta proporción, como se dice, sería natural que promocionasen con mayor facilidad y creo que esto no ocurre así. Incluso en Justicia creo que tan sólo un tercio de los miembros del CGPJ son mujeres, y entre ellas no está el presidente ni el vice.

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  14. “..no quiero recordar el caso de una chica que me puso a caer de un burro por abrirle la puerta y dejarla pasar antes de que lo hiciese yo.”

    D. Miguel le aseguro que a la inmensa mayoría de mujeres nos encanta que se tenga con nosotras ese tipo de deferencia que no es más que eso, una cortesía, norma de cortesía social. Eso que le ocurrió a vd. hace seguro ya tiempo, eran complejos de feminismos mal entendidos que en la actulidad ya estan superados. 😉

    Un saludo,

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  15. “..no quiero recordar el caso de una chica que me puso a caer de un burro por abrirle la puerta y dejarla pasar antes de que lo hiciese yo.”

    D. Miguel le aseguro que a la inmensa mayoría de mujeres nos encanta que se tenga con nosotras ese tipo de deferencia que no es más que eso, una cortesía, norma de cortesía social. ”

    Pues me temo que tenemos una visión distinta, quizás será cuestión generacional . No entiendo que dejarme pasar por ser mujer sea una cortesía social, sería en un contexto y una epoca.

    Desde pequeña en clase eramos niños y niñas, las normas de convivencia que me enseñaron mis profesores no fue en función de mi género. Sí me enseñaron el respeto-deferencia por la gente mayor, minusvalidos etc.

    Según esas regla de cortesía que hablabais, si voy acompañada de dos hombres y tenemos que entrar por una puerta ( y no sale nadie) ¿ambos tendrían que dejarme entrar?.

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  16. Curiosísima, simpática e interesante entrada.
    Me quedo, no obstante, con los primeros incisos: el jocoso, que evidencia lo paradigmático entre lo inocente de la acción y lo riguroso de las consecuencias; y el segundo, que reflexiona sobre la “epidemia” de juicios mediáticos y paralelos, que amenazan con legitimarse incluso por encima del propio sistema proceal.
    Por lo demás, y si no le parece mal, me tomo la libertad de agregarlo a mis links recomendados.
    Enhorabuena por el blog.

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  17. Mi colegio tambien era mixto Vicki, eso de sentirse menospreciada porque te dejen pasar antes yo pensé que era una rémora de aquella época primera de la democracia en la que las feministas lo eran a ultranza y que se paraban a mirar tonterías como esa.

    Son normas de educación y es lo mismo que entrar a un ascensor en cuyo caso sería al reves o al entrar a un coche. A mi no me parece nada insultante Vicki. Es cuestión de modales, como saludar al llegar o no se, la forma de comer. Supongo que todos somos distintos

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  18. Y otra cosa, Vicki, las normas de educación y los modales en las realciones sociales no se enseñan en el colegio. Eso se aprende o no se aprende en el ámbito familiar.

    Un saludo

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  19. Dice Vicky:

    “Según esas regla de cortesía que hablabais, si voy acompañada de dos hombres y tenemos que entrar por una puerta ( y no sale nadie) ¿ambos tendrían que dejarme entrar?.”

    Pues si, y despues pasar ellos por orden de preferencia segun rango, y en su defecto, edad. Con algunas excepciones: Siempre se debe preceder a una mujer al entrar en un lugar público, y al subir escaleras (No al bajarlas).

    Por lo demás, yo siempre dejo pasar a los demas primero, hombres o mujeres. Quedo bien como si fuera una cortesía, y en realidad me aseguro de no tenerlos a mi espalda, donde no puedo verlos. En este país, toda precaución es poca 😉

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  20. Pues yo creo que dejar pasar a cualquier persona, abrir la puertas y gestos similares, son comportamientos corteses que nos hacen más agradable la vida a todos. No conozco a nadie que no haga un gesto de aprobación, agrado o similar cuando por ejemplo se le cede el paso para entrar a algún sitio. Sin distingos entre hombres y mujeres. Lo demás son radicalismos y ganas de sacar las cosas de quicio.

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  21. Amigas y amigos todos, nos hemos vuelto a ir por las ramas. De los nuevos delincuentes que provocan pena, risa o rabia, hemos acabado en cuestiones de cortesía.

    A fin de purgar parte de la merecidísima culpa que me cabe y evitar un comprensible enfado de Sevach, contaré otro sucedido que tiene relación con el tema planteado.

    Hace años, me encontraba a las puertas de un mercado en uno de cuyos accesos había una tienda en la que se venden pollos asados. De repente, salió un corriendo chico con un pollo en la mano y tras él la dependienta de la pollería, que en un estado de nerviosismo gritaba ¡LADRÓN, LADRÓN! ¡AYUDARME! ¡QUE ME ROBAN!

    Pasaba por allí un coche del 091 del que se bajaron dos agentes y fueron tras el (pobre) delincuente que a estas alturas llevaba el pollo asado entre los dientes. Hicieron presa en él, y como seguía mordiendo el dichoso pollo y no lo soltaba, sacaron las porras y alguna reconveción le cayó al grito de ¡SUELTA EL POLLO! Por fin lo soltó y lo esposaron mientras recibía varios improperios por parte de la dependienta que se deshacía en un mar de lágrimas porque le habían robado un (mísero) pollo. La situación, que puede mover a la risa, en el fondo me produjo pena porque el muchacho parecía un toxicómano (acabado), y lo peor fue que el pollo en cuestión quedó en la calzada y fue visto por una gaviota, que dio buena cuenta de él en cuanto se alejaron tanto los policías como este pobre delincuente.

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  22. Miguel: Esa anécdota es elocuente. bien contada y con su moraleja adridulce. De todos modos, cuando algún evento actual lo sugiera aprovecharé para colocar un post sobre la educación y cortesía. Saludos.

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  23. En Puerto Rico… 10 de abril de 2009

    Miles de libras de jamón de cocinar terminaron en manos de ladrones que hurtaron un vagón cargado con el ingrediente perfecto para resaltar el sabor de las habichuelas criollas.

    El botín de 58,000 libras de jamón está valorado en $52,000.

    Según la teoría de la Policía los pillos, probablemente, tomaron por asalto el vagón pensando que se llevaban equipos electrónicos o algún otro tipo de alimento.

    “No es usual que se roben vagones con alimento y menos con jamón de cocinar. Las estadísticas apuntan que lo que se roban son los vagones que contienen equipos electrónicos, cervezas o cigarrillo. Nosotros estamos investigando pero pensamos que eso fue un robo al azar”, dijo el teniente José Ocasio, del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de San Juan y director de la División de Propiedad.

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  24. Hola, he leído los comentarios y me interesa especialmente el que defiende la discriminación penal por razón de sexo, basándose en que las mujeres son más débiles que los hombres.
    Primeramente, si las mujeres son más débiles que los hombres, ¿deberíamos descartarlas en los procesos de selección de puestos en los que sea necesaria fuerza física? A mi entender, no, porque puede darse el caso de que haya candidatas más fuertes que otros candidatos. Igualmente puede pasar en una pareja hetero.
    El artículo 14 de la Constitución establece que “los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.
    Dejamos aparte el tema de la protección de la que gozan discapacitados y menores, no prohibida por este artículo.
    El problema fundamental de esta reforma del código penal es que para proteger al sexo débil penaliza en mayor medida al otro sexo en función de las estadísticas de criminalidad.
    Vamos a imaginar que en lugar de haberse legislado ateniendo al sexo del delincuente se hubiera hecho ateniendo a la raza (o etnia).
    Los gitanos (1% de la población) cometen el 4% de los delitos (esta estadística es de hace más de una década, época en que los delitos cometidos por extranjeros era algo residual).
    Dado que la mayoría de delitos cometidos por los gitanos son contra los payos (los producidos contra los gitanos no se denuncian, son arreglados de otra forma), la parte más débil de esta relación es la paya, por lo que ésta debería gozar de una especial protección. Por tanto, podría establecerse que los gitanos tengan penas mayores que los payos por cometer el mismo delito.
    ¿A que es a todas luces discriminatorio?
    Similar sería establecer penas mayores a los delincuentes de religión musulmana por delitos contra la intolerancia por razón de que los cometen en mayor medida que el resto de la población.
    Cierto es que los hombres cometen delitos de violencia doméstica en muchísima mayor proporción que las mujeres. Si es necesario endurecer las penas por violencia doméstica hágase para todos, no sólo para los hombres.

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