Buenas prácticas

10 Propósitos de Año Nuevo para todo profesional del Derecho

propósitos para el año 2015Las vacaciones navideñas son un período de tiempo que propicia la reflexión sobre el año que se va y el que viene, momento en que todos queremos mejorar y si los pequeñines hacen su lista para los reyes magos, nosotros hacemos trampa y elaboramos nuestra propia lista íntima de deseos que paradójicamente, tiene el inconveniente de que precisamente nosotros tenemos la llave para cumplirlos ( o incumplirlos).

En el caso de los profesionales del Derecho, envueltos en período de turbulencia legal, jurisprudencial y organizativa, se impone un ejercicio de reflexión para elaborar un flamante listado de propósitos para el 2015. Cada uno sabrá de que pié cojea pero aquí va mi personal listado por si le sirve a alguien. 

 

1. Intentar, inútilmente, estar al día en el Derecho positivo.  En leyes estatales ( las dictadas en materia económica, las troncales y las puntuales), los Decretos leyes ( encadenados como las cerezas), los Reglamentos ( sin tabla de vigencias salvo los tributarios), las Instrucciones; y las leyes de las 17 Comunidades Autónomas, con sus Decretos-Leyes, reglamentos ( de Consejo de Gobierno y dictados por Consejero), así como su emsamblaje con la normativa básica estatal; de las Ordenanzas de mi municipio ( y no digamos del Plan urbanístico) así como disposiciones de mi Provincia. De las normas de mis asociaciones y Corporaciones ( Estatutos y reglamentos).

Y como tenga tiempo, la jurisprudencia del Tribunal Constitucional que sacude el castillo de naipes de la normativa anterior, así como la del Tribunal de Justicia europeo ( cada vez mas activa) con el complemento de la del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. ¡¡ Casi nada !!

 

2. Procurar acceder periódicamente a los Boletines Oficiales y Tablones Edictales; al BOE por si hubiere alguna notificación por esta vía que afecte a mis intereses o de personas que me importan ( o al Boletín autonómico o local), y como no al Tablón Edictal Electrónico de Tráfico (TESTRA) así como a las sedes electrónicas de acuerdos de interés de miles de entidades, sin contar los demás tablones virtuales de anuncios públicos que pululan por la red y cuyo acceso cada día se parece más a una “cata ciega” sobre miles de vinos y bodegas.

 

3. Intentar no cabrearme conmigo mismo porque no entienda algunas resoluciones judiciales. Bien porque no entiendo el razonamiento o la conducta o la conclusión. Ya he conseguido no enfadarme al ver algunas leyes que el BOE publica sin ponerse colorado.

propósitos de abogados

4. Leer libros jurídicos generales, en vez de solamente ocuparme del caso concreto. Tener conceptos y sistemas jurídicos claros y bien ensamblados teóricamente ayuda una barbaridad. Y algún que otro libro sobre el Derecho y la abogacía en clave de humor, que todo ayuda a mejorar la perspectiva del mundo jurídico.

 

5. Darme cuenta que las Bases de Datos Jurisprudenciales no son el Libro Gordo de Petete sino el diario de los tropezones de Petete. A veces pensar con lógica y sentido común jurídico, sin abalanzarse en la Base de Datos, lleva a conclusiones sorprendentes y utilísimas.

 

6. Intentar organizar mejor el cacao en que se ha convertido el material jurídico disponible. Hace muchos años tenía una carpetita con fotocopias de sentencias, otra con leyes y una decena de Códigos con la normativa ( además eran Códigos que como el conejito de Duracel “duraban y duraban”).

Ahora el Derecho cae como las “bombas racimo” y siembra desorden y desconcierto: libros, revistas jurídicas y colegiales, blogs jurídicos, videoconferencias, trasiego en mano de sentencias recientes… El problema ya no es que lleguen noticias jurídicas “del frente” , sino la dificultad sobre su archivo para poder recuperarlas cuando sea necesario.

No sé si tengo que organizarlo en eso que llaman la Nube o en Archivos de papel, pero al menos sé que tengo que ordenarlo para no perderme en la jungla. Y si tengo que abrirme a las innovaciones tecnológicas sencillas para juristas, que permiten poder ganar simplicidad, celeridad y exactitud, lo haré. Si lo ordeno ganaré tiempo y si gano tiempo, ganaré vida.

 

7. Ser mas tolerante con quien no piensa jurídicamente como yo. El Derecho tiende a la seguridad jurídica como valor, y obliga a elegir entre varias interpretaciones. Además optar por una interpretación suele enfrentarnos a personas o intereses que se apoyan en la contraria.

   El problema es que el Derecho tiende a formar “cabezotas” bien porque nos cuesta derribar el modelo que hemos alzado o bien porque hemos elegido una tesis y queremos apuntalarla ( amigo, cliente, trabajo previo,etc). Queremos creer que sostenemos una postura jurídica por muchas razones que ofrecemos a los contrarios y no nos percatamos que damos razones porque ya tenemos implantada la postura.

Pues bien, mi propósito en el mundo del Derecho ( y no digamos del Derecho Administrativo, que como se dice de la mujer en la Ópera Rigoletto “es mudable como pluma la viento”) para el año que viene debe ser escuchar más y hablar menos, pensar más en las razones jurídicas del otro y avasallar menos con las propias. En definitiva, evitar los errores típicos que nos impiden ser mejor conversador.

Y siempre estar dispuesto a cambiar de opinión. El tránsito del egoísta ” Esto es así porque te lo digo yo” hacia el prudente ” Esto parece que es así pero podría no serlo” es difícil pero tremendamente rentable en confort intelectual y personal: menos estrés, menos prejuicios, menos tensión en el debate, y sobre todo, más soluciones de transacción.

 

8. Desconectar tecnológicamente más para fijar límites en mi relación amor/odio con el Derecho. En el siglo pasado ( y digo bien, siglo), los juristas salían de su trabajo el viernes y regresaban el lunes. Tras una década larga de avances tecnológicos hemos conseguido estar esclavizados del smartphone y del ordenador, y de la tabla y nos persiguen el correo electrónico y los whatsapp. ¡ Y somos felices con estas cadenas!.

El problema radica en que estas ventanas abiertas al Derecho, al comentario puntual, a la noticia jurídica de última hora, en vez de proporcionar aire fresco a nuestra vida personal, lo enrarecen y nos asfixian en una burbuja de trabajo y más trabajo.

 

vida social juridica9. Fomentar la vida social en la esfera jurídica. Los jueces tienden a mantener sus relaciones con jueces, los funcionarios con los colegas de su entorno, los abogados con los de su especialidad, los profesores universitarios con los de su tribu, procuradores con procuradores… Es un mundo tendencialmente gregario y corporativo. Todos se relacionan pero “unos mas que otros” y además son “relaciones de cercanía”.

Quedarse encerrado en el despacho, en el bufete, en la oficina proporciona la vida social de un pez en una pecera. Intentaré acudir a foros, conferencias, clubs, charlas universitarias y no privarme de la cañita de última hora. O del café social ( siempre he pensado que el “café del funcionario” es el mayor invento burocrático desde la “ventanilla”).

Ser un cangrejo ermitaño es el paso evolutivo anterior al “percebe” y desde luego que la vida social con los profesionales del mundo jurídico, de profesiones conexas a la propia, para cambiar impresiones, reírse, brindar o sincerarse, es altísimamente beneficiosa. Todos se humanizan, todos se desmitifican y además se aprende.

 

10. Recordar el valor del tiempo libre. Lo único que no está en venta. Mas allá del Derecho, del litigio, del argumento y la contienda judicial, de la negociación conflictiva, hay todo un universo esperándonos: una familia, amigos, paisajes, diversiones, lecturas amenas, deporte… Hay tiempo para todo si se organiza, pero un despacho de jurista acaba convirtiéndose en una nasa para langosta: una trampa de la que se sale difícilmente.

Y ahora… pertrechado con estos propósitos y siendo consciente de que el mundo jurídico es un cruce de zoco y guerra de trincheras, permitirme que os traiga colación el mismo consejo que en la película Ben-Hur, brindó el cónsul romano Quinto Arrio a Judá Ben-Hur, cuando éste es condenado a las galeras “…se te mantiene vivo para que sirvas a esta nave. Rema bien y vive”.buenos propósitos

4 comments on “10 Propósitos de Año Nuevo para todo profesional del Derecho

  1. oscar hector garcia

    Para orientarte al formular propósitos y objetivos para el 2015, y al hacerlo apuntar a varios aspectos de tu existencia: a) como profesional del derecho b) para el desarrollo personal c) como empleada d) para las relaciones – sociales – laborales – familiares – amicales

    *OS*K*IR*

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  2. Y, por supuesto, en la lista de propósitos no figura leer contencioso.es porque esa intención se hizo realidad hace años. ¡Feliz año!

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  3. ¿Para cuándo consejos para jueces de CA…? ¡Qué fácil es opinar de futbol y medicina!

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    • Veamos. Primero, los propósitos se refieren a profesionales del Derecho en que están incluidos los jueces. Segundo, hablo en primera persona por lo que poco hay que interpretar. Y tercero, basta molestarse con poner en google o en el buscador del blog ; “jueces” y “Sevach” para que salgan cientos de post sobre jueces, y como ejemplo de consejos recuerdo este: http://contencioso.es/2013/11/07/cuarenta-cosas-que-deberia-pensar-todo-juez-antes-de-sentenciar/
      Por lo demás, no recuerdo hablar de fútbol ni de Medicina.
      Y sobre consejos me limitaré a dar el que me intento aplicar e inculcar a mis hijos: antes de opinar, y mucho menos de acusar…¡ hay que informarse!.
      Feliz año

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