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Cuando la Justicia se ensucia por jueces desvergonzados

Me quedo perplejo ante la noticia  del juez de un pueblo de Ávila que resuelve un asunto litigioso en un caso de separación (alimentos y visitas) y tras contratar el marido un detective para que siga a su mujer, descubre que ésta mantenía una relación sentimental íntima con el mismo juez que le elevó la pensión y recortó las visitas (medidas que serían anuladas por otra juez posterior); el asunto ha supuesto para el juez una sanción disciplinaria de suspensión de funciones de año y medio.

En suma una situación penosa e incómoda para la Justicia, e incluso confieso que me resulta benévola la sanción, y me sugiere algún comentario.

Comentando el caso, escuché a un maduro abogado afirmar lo mismo que decía el alcalde de Jerez, de que «la Justicia es un cachondeo», lo que me pareció un burdo salto lógico de un caso particular a lo universal, de confundir las personas con los valores. Algo así como si un sacerdote incumple el voto de castidad y todos decimos que «el cristianismo es un cachondeo».

El caso comentado es chusco y triste hasta la médula, aunque creo que la sanción se queda corta porque lo suyo sería que estuviese tipificada la inhabilitación de los jueces por mentecatos:

  • primero, por no conocer o saltarse el mas elemental de los principios de un juez: abstenerse cuando tiene interés en el litigio;
  • segundo, por pensar que podía quedar impune tamaña barbaridad, además en una localidad pequeña donde todo se sabe;
  • tercero, por dejar en entredicho la seriedad de toda su labor en otros pleitos, bajo sospecha;
  • cuarto, por no estar a la altura de la imagen social y ejemplaridad que se espera en quien tiene el honor de contar con la prerrogativa de juzgar vidas ajenas;
  • y quinto, por como me dijo cierto catedrático respecto de un compañero suyo: «¡Qué lejos hubiera llegado si hubiera mantenido la bragueta cerrada!», aunque ciertamente no es cuestión de censurar la vida privada -que el juez tiene derecho- sino solo en la medida que interfiere en su labor pública.

Y por supuesto,  hay que ser rigurosos con los embajadores de la Justicia que la dañan en el fondo y la forma con su conducta reprochable como el caso comentado.

Para bajar el tono grave ya en su día comenté la  noticia, al hilo de  las extravagancias y picardías de algunos jueces,  relativa al caso del juez Biddel del Estado de Colorado, de 57 años, quien desde el año 2006 hasta mediados de 2007, utilizaba habitualmente su despacho y las instalaciones de los servicios del Palacio de Justicia para tener relaciones sexuales con una fiscal de 29 años (que evidentemente no era su esposa); la fiscal sería suspendida tres años en su cargo, y se tomaron medidas disciplinarias contra el juez por traicionar la confianza que comporta el cargo.

Pero como ya dije, no elevemos la anécdota, preocupante pero caso aislado, a categoría.

28 comments on “Cuando la Justicia se ensucia por jueces desvergonzados

  1. Ocurre más veces que las que se descubren. A mi me tocó uno, una de las partes era hermano de su Señoría, me mosqueó que después de la vista, de un asunto complicado, al llegar al día siguiente a mi despacho me encontré en la bandeja de fax, cuando se notificaba por este medio, la sentencia de 25 hojas, evidentemente en contra de mis intereses. Investigué un poco y resulta que eran hermanos, uno había cambiado el orden de sus apellidos y los había euskaldunizados.

  2. Marcos

    Con todos los respetos a todo el mundo y sin querer ofender, pero los jueces son personas y eso conlleva que hay trabajadores-vagos, humildes-chulos, simpáticos-bordes, pero también honrados-corruptos. Aprobar una oposición o ponerse una toga no implanta un aura de ejemplaridad. Así que no creo que esta noticia sea una excepción, sino que hay muchos jueces más que prostituyen su noble oficio. La culpa es de los valores (o de la falta de ellos, mejor dicho).

  3. Pedro Bueno

    Si solo fuera eso… Yo he visto a una abogada del estado decirnos, al ver al juez y antes de entrar a un juicio en un Juzgado de lo Social: «con este juez no hay nada que hacer, el juicio lo tenemos perdido…» y así fue, con declaración de hecho probado incluido de algo que era absolutamente falso.

  4. No habrá oido este juez, nuestro sabio refrán, donde tengas la olla no metas po…

    Coincido contigo, la sanción se queda corta respecto la aberración cometida.

  5. María García

    LA verdad es que no acabo de entender cómo se establecen las sanciones disciplinarias a los jueces. Es un caso absolutamente penoso porque, sin entrar en lo que uno haga en su intimidad, lo que no puedes es abusar de tu cargo para hacer lo que te salga de las narices (en este caso de la bragueta).

    Lo que me sorprende es que se haya echado de la carrera judicial a algunos y JAMAS le dejen volver (hay casos muy próximos en el tiempo) y sin embargo, una cosa de tan baja calaña moral (por saltarse el código ético de la judicatura) sólo le pongan un añito y medio de castigo…

    Prometo estar perpleja porque las comparaciones son odiosas y cuando lo políticamente correcto impera, cae todo el peso de la ley… pero claro, asuntillos de faldas/braguetas parece que no son políticamente incorrectos. Qué picarón!!!, pensarán los que le han castigado.

    EN manos de quiénes estamos…. (de algunos, por supuesto). No me gusta generalizar

  6. Esto es un reflejo de la falta de valores, educación y principios que opera actualmente, por desgracia, en esta sociedad que nos toca vivir.
    A mi me parece muy pequeño el castigo, sinceramente.

  7. Juan Carlos

    Ciertamente es grave, lamentable, pero una aguja en un pajar. No conozco ningún grupo humano exento de caraduras y en todas partes encontraremos casos así. Como abogado no creo que estos casos desprestigien la Justicia. Me preocupa mucho mas el aire que sopla a partir de ciertas alturas de la carrera judicial donde los ascensos se consiguen con fuertes vientos favorables y donde los magistrados para mantener su verticalidad tienen que poner en juego todo el peso de su ética. Mucho mas perjudican el prestigio de la Justicia los Magistrados del T.C. que trajinan borradores de Sentencias delimitadores de elementos constitutivos del tipo para condicionar los pronunciamientos del T.S.
    De todos modos viene bien recordar el viejo adagio que decía «eres mas serio que la bragueta de un juez». El tiempo hace que hasta los adagios pierdan vigencia.

  8. Carmen

    Tiene razón Marcos. Las personas que componen la judicatura no son sino reflejo de la sociedad. Esto es inevitable. El problema no está ahí. El problema está en que integrando uno de los poderes del Estado, éste no tiene mecanismos ni suficientes ni certeros en orden a mantener la integridad de sus miembros, y por lo tanto del Poder Judicial. Como bien dice Chaves, la sanción es corta. Es la que se pondría a un funcionario técnico cualquiera, de cualquier Administración, que eso sí, no tiene la alta responsabilidad que el Estado de Derecho si atribuye a sus jueces y magistrados.

  9. Carlos

    Hay una cosa que no he encontrado en la noticia, y que tampoco nadie a comentado. Me refiero a las responsabilidades de la mujer.
    Desde luego el Juez actuó mal, pero a mi modo de ver también la mujer actúa igual de mal o casi igual de mal.
    No soy experto en Derecho Penal, pero supongo que la conducta de la mujer tendrá encaje en algún ilícito penal (corrupción, asociación ilícita, estafa procesal, delito de falso testimonio, falsedad documental o algo similar). Sería interesante si alguien pudiera ilustrarnos sobre este tema.
    Un saludo

  10. Carlos

    Me viene a la memoria la frase de Julio César a su esposa plasmada por Plutarco cuando le dijo que «no basta que la mujer del César sea honesta, también tiene que parecerlo».
    Ciertamente los jueces y magistrados son personas como cualquiera de nosotros pero por su cargo o la importancia de su trabajo, al menos en el ejercicio de sus funciones, deben de mantener unos valores éticos y morales por encima del ciudadano de a pie.
    Creo que algunos conocemos casos de jueces que de una u otra manera se han saltado los límites razonables de la prudencia o de una actuación diligente pero no podemos juzgar a un colectivo porque haya ovejas descarriadas. Lo que sin duda debe hacerse es tomar medidas contundentes porque en caso contrario, se estaría perjudicando la imagen de la Justicia, y a su vez lanzando un mensaje de impunidad (o de que sale barato actuar así).

  11. Enrique Sánchez

    Yo creo que lo importante es el punto cuarto, por no estar a la altura de la imagen social y ejemplaridad que se espera en quien tiene el honor de contar con la prerrogativa de juzgar vidas ajenas;

    Me quedo perplejo cuando veo policías corruptos, jueces corruptos, funcionarios corruptos. Tienen lo más bonito que pueden tener en un trabajo: servir a los ciudadanos y lo manchan.

    No lo entiendo.

    Desde mi punto de vista deberían haberle expulsado de la carrera y el esposo, presentar una querella por prevaricación.

  12. Roeland

    Si se dice que la justicia humana es un cachondeo, no se esta generalizando un caso aislado, sino al reconocer otra situación de la practica, la valoración que resulta es una suma de experiencias. Hay una falta de ética y profesionalidad entre gran parte de los que trabajan en esto, algo que deja en mal lugar a muchos profesionales que trabajan bien. La salpicadura es inevitable, de allí la necesidad de ser mas riguroso no solo en el ámbito disciplinario sino también ante casos o ejemplos que no salen a la luz porque nadie actúa. La justicia en España esta enferma y es hora de empezar a curarla.

  13. Lo malo o lo trágico es que no se trata de elevar la anécdota a categoría, ni el caso particular al general. Es casi el pan nuestro de cada día, en mayor o menor grado, que solo a veces, pocas veces, salta a la luz, por algún fallo o anomalía del sistema.

    Si el «maduro abogado» que conocía Chaves, tras sus años de experiencia, dijo lo que dijo; es por que sucede regularmente, en diferentes grados o medidas.

    Una compañera mía sufrió el caso de la Magistrada que llevó su caso de divorcio, y que era la ex-novia de su actual pareja y que no sólo le machacó (salió llorando de sala); sino que hizo comentarios muy despectivos y reveló secretos a la actual pareja de un asunto que debería ser privado o secreto para el público. La verdad es que casos como ese o como el de Ávila son los menos importantes en la práctica.

    Lo peor son otros tipos de corrupción menos «pasional-personal» y más «impersonal-corrupta»; o que los más altos tribunales (TSJ, Supremo y Constitucional) sean los más políticamente controlados y designados, donde la voluntad política es la que triunfa.

    Sucede a menudo. A veces hay situaciones rocambolescas, debidas a las relaciones familiares, de pareja o amistad entre abogados del Estado, funcionarios, fiscales, jueces, magistrados, partes. De repente ves a un Magistrado y el Fiscal cenando amigablemente con el contrario o con las «fuerzas actuantes» (en asuntos penales), o son familia o de la misma promoción. O el Magistrado y la parte contrario firmando cosas juntos en la Notaria. No olvidemos que además de ser humanos, son opositores y también forman parte de Administración, de la «Administración de Justicia». Son lazos y vínculos que unen, muy fuertes.

    Recusar a un Magistrado o a un Fiscal es peor que pedir la prueba de reconocimiento judicial o formular un recurso de reposición. Además te pondrán en la «diana» y te van a dar dos o más tazas, para que te enteres de que va el asunto. Pero de algo hay que morir -social- o profesionalmente- en esta vida.

    En todos los grupos humanos hay «ovejas negras»: abogados, notarios, inspectores de Hacienda, registradores, jueces y magistrados… y teóricamente y por estadística, también en la fiscalia e incluso, «a más a más», me atrevería a decir que también entre los periodistas.

    Lo que se trata es de depurar las responsabilidades, reducir el corporativismo y tomar en serio las denuncias.

    • María García

      Hay veces, sobre todo en ciudades pequeñas, que todo el mundo conoce a todo el mundo. Es muy complicado ser tan sumamente aséptico.

  14. Estimado J.R.:
    Me parece muy acertada la entrada. Pero para quitar un poco de hierro al asunto, y veas que en todas partes cuecen habas, te envío este enlace de una entrada que cuenta dos casos entre divertidos e impactantes que han sucedido en EE.UU. (http://ygabogados.com/2018/01/26/a-veces-dios-se-equivoca/).
    El primero es de un Juez que, durante la deliberación del Jurado, se presentó en la sala donde se reunía (lo que está prohibido) y les dijo que Dios le había hablado y le había dicho que la acusada era inocente. Parece ser que el jurado no quedó muy convencido, porque condenó a la acusada de acuerdo con las pruebas.
    El segundo es de un juez que cogía cocaína del armario de pruebas el Juzgado. Según parece, el juez Pozonsky «cogió cocaína para su uso personal durante un año, e intentó ocultarlo sustituyéndola por sustancias como harina de cocinar», habiendo sido hallado culpable de robo, obstrucción a la justicia y uso fraudulento de bienes en custodia. Fue condenado y pasó un mes en prisión. El juez solicitó que no se le inhabilitase, argumentando que había dejado la cocaína y que no dictó ninguna sentencia bajo los efectos de la droga. Sin embargo, el Tribunal Supremo de Pennsylvania le denegó la petición, señalando la ponente, Jueza Debra Todd, que «Pozonsky “se burló” de los principios del Tribunal en materia de drogas y convirtió los procesos en “una impostura y una farsa”». En una opinión concurrente, el Juez Max Baer afirmó que Pozonsky «no era “capaz de comprender la gravedad de su impedimento”».
    El nombre de este último juez tiene gracia, porque como señala la entrada se llama como el famoso boxeador (aquí se le conoce por la película Cinderella man, como el némesis del protagonista, James J.Braddock -Russell Crowe-). Quizá, después de todo, para hacer Justicia, más que a Dios, ¡Se necesite un buen gancho de derecha!
    Enhorabuena y, como siempre, gracias

  15. José Manuel Martínez

    El número de tontos por cada mil habitantes es constante, como el de corruptos. la judicatura no es una excepción. Lo importante es detectarlos y castigarlos. Así que creo que el sistema ha funcionado, sin perjuicio de que quizá l sanción pueda ser escasa ….

  16. Joaquín

    ¿Y no es prevaricacion?

    • Hasta que una sentencia no lo diga, no; aunque el fumus es el que es

      • elSumario, Andreu Roselló

        El apartado IX del blog deja claro que no se pueden hacer consultas jurídicas. Hago este inciso para dejar claro que se que no me asiste el derecho a que se conteste una pregunta. Pero al hilo de lo que pregunta Joaquín, aprovecho un reciente ATS para formular una pregunta, que bien podría ser un matiz de lo que exponía Joaquín.
        Con ocasión del magnífico post sobre recurso de casación, he analizado todos los autos y sentencias más recientes del TS. En un Auto reciente marcado como de interés jurídico se dice:
        4. Especialmente sorprende, que el Ayuntamiento de …., no haya invocado la presunción de interés
        casacional prevista en la letra b) del apartado 3 del artículo 88 de la LJCA , que está expresamente establecida para casos como el presente, en que la sentencia se aparte deliberadamente de la jurisprudencia existente al considerarla errónea. Eso es precisamente lo que aquí ha sucedido, el Juez conociendo el criterio de este Tribunal se ha apartado deliberadamente de la interpretación de una norma dada por el Tribunal Supremo.
        Al usar el término APARTADO DELIBERADAMENTE, entiendo que podría constituir un caso de prevaricación. Al ser veraz la afirmación del ATS ¿sería necesaria una sentencia que declarara que ha habido prevaricación para poderlo afirmar?

  17. carlos

    mas prevaricación que la catedral de Burgos!!! seguro que fiscalía en ese caso no actuó ni de oficio ni de beneficio para la ciudadanía.
    Había una familia que les llamaban matapeces porque los vertidos les salían tan baratos…que volvían a verter. Así de fácil está la descripción de las penas a funcionarios y jueces.
    En los comentarios de este blog, día sí y día también, con unos asuntos u otros está todo reflejado respecto a cómo hacen con total impunidad. Nos tienen amedrantados con vendetas que ya no sólo siguen directamente de forma individual,sino como sistema colegiado.
    Creo que un tribunal popular a este pollo le habría sacado fuera del corral de por vida. Y el siguiente que hubiera visto las barbas pelar…
    gracias JR, por tu honestidad. que cada palo aguante su vela. Gracias JR.

  18. JOSE LUIS VILLAR EZCURRA

    José Ramón, como sabes estoy ya harto denunciar el «compadreo» entre los Abogados del Estado y los jueces en la Jurisdicción contencioso administrativa (tienen despacho en la sede del Tribunal). Sin embargo son completamente renuentes a hablar con los Abogados de los particulares. ¿Por qué este trato especial a quienes defienden a los que tienen que vigilar (las AAPP)? Abrazos y gracias por denunciar estas situaciones ¡¡¡

    • José Luis: Pues no sé´el caso madrileño pero por lo que yo sé, ningún juez de lo contencioso se niega a recibir abogados, sean particulares o públicos. En mi experiencia, si tengo que recibirlos, los recibo a los dos. Solamente cuando se trata de cuestiones estrictamente procesales y sin relevancia, acepto hablar sobre ello con el abogado, sea público o privado. De hecho, afirmo que en los casi tres años que llevo en la Sala asturiana, pese a conocer a los abogados del Estado, solo he recibido a uno que quería pedir disculpas por no haber asistido a una prueba, y además a un par de abogados de particulares sobre cuestiones menores (acumulaciones de pleitos, y problema de agenda). Y si me voy al caso de la Sala de Galicia, en seis años no tuve – ni conocía mas allá de los estrados- entrevista con ningún abogado del Estado. No sé si a nivel de Presidencia de Sala se mantiene algún contacto privilegiado con la abogacía del Estado pero desde el común de los magistrados no lo creo. Ahora bien, en el caso de los Juzgados con el procedimiento abreviado sí que por la frecuencia del cara a cara, existe una mayor familiaridad con los letrados públicos pero no se traduce en ninguna ventaja sobre el desenlace del litigio. Un cordialísimo saludo.

  19. Anónimo

    Buffffff! El problema no es lo que sucede sino lo que el sistema permite que suceda y los jueces…disponen de impunidad e inmunidad. A partir de aquí depende de cada uno.
    Lo de …”no se sabe por donde irá la sentencia, depende de quien te toque” no es la excepción sino la regla. En lor órganos colegiados, depende del ponente
    Personalmente no confío en el sistema judicial

  20. Me tranquiliza que en año y medio ya estará reinsertado.

  21. Anónimo

    A los que conocemos al magistrado en cuestión desde la carrera no nos ha sorprendido lo más mínimo. Desde mi punto de vista, es otro de los problemas que genera el sistema de selección. Merito y capacidad no debe traducirse únicamente en memoria y horas de culo pegado a la silla.
    Dicho esto, manzanas podridas hay en todos los cestos, pero si encima no las depuras y las dejas ahí… Del poco penal que me queda en la cabeza recuerdo al menos que el dictado por una autoridad de una resolución arbitraria a sabiendas de su injusticia tiene otro nombre…
    Y para terminar… pobre padre! Que el último consuelo lo busque en la justicia y ésta se ria de él.

  22. Antonio

    Todos hemos sufrido. En relación con la desestimación de mi demanda por responsabilidad patrimonial en un flagrante caso de corrupción (deshecho por mí, como funcionario que soy) y posterior acoso laboral galopante, recientemente he constatado que el abogado de la parte contraria (la Administración) coordinaba y organizaba cursos de formación para abogados en los que los ponentes solían ser miembros de la Judicatura…Como se ha escrito más arriba, es el pan nuestro de cada día.

  23. FELIPE

    Por poner un contrapunto, sáltandome -lo aviso- las estrechas fronteras del caso (que no sólo impiden aplicar atenuante alguna sino que hacen inexplicable su ridícula sanción y el mantenimiento en el cargo de su impresentable protagonista), me permitiría recordar que: 1) la Historia está llena de grandes personajes que fueron auténticos sinvergüenzas, pero que aportaron mucho más a la sociedad que otros muchos de comportamiento módelíco, sí, pero inane; 2) este retorcido mundo y su ambigüa sociedad facilitan que muchas buenas personas, en algunos momentos y ante determinadas situaciones, abracen una cierta sirvengonzonería; 3) no poca gente bordea la legalidad porque, en demasiadas ocasiones, la justicia se encuentra alejada y distante de los Juzgados.

    Cuando el Rick (el gran Humprey Bogart) de Casablanca dice que es de nacionalidad borracho, no está diciendo que no tenga valores, ni que no le importe nadie, ni que no crea en nada, sino que, muy al contrario, prefiere disfrazarlo y ocultarlo entre cigarrillos, alcohol, noches en vela y, cómo no, el negocio prohibido del juego. Comer la fruta prohibida, la de la razón, supone salir del paraiso. El lo sabe y, por eso, actúa envuelto en papel de lija y bajo la aparente indiferencia hacia todo lo que no sea su negocio -ilegal-. Pero ¿que haríamos sin el Rick Blaine de Casablanca? Al fin y al cabo, como decía Billy Wilder, nadie es perfecto.

  24. Rafael

    La sanción tan nimia, en lugar de arreglar las cosas las empeora más porque transmite una terrible imagen de corporativismo

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