La crónica de hoy sale de las venas y bien está porque ayuda a comprender que la Justicia y el Derecho no siempre cabalgan juntos y que hay injusticias frente a las que solo cabe el alarido desgarrado. En este caso, hablaré dejando a un lado la toga, el birrete y las leyes para hablar con las venas abiertas del avatar de un amigo frente a la Administración a la que servía.
Si no está tu padre, hay quien te aconseja; si no tienes pareja, quien te escucha; si no tienes profesor, quien te enseña; si no tienes ideas quien te las sugiere, y si cuestionas este mundo ingrato, quien te enseña el lado divertido de la vida. Todos esos papeles ha jugado en mi vida Juan Manuel del Valle y por eso os invito a leer una sentida pero dura crónica. Que cada uno saque sus conclusiones.
1. De nada sirve que estuviera a tiro de cumplir 30 años en su puesto y universidad y que este fuera el cuarto Rector al que servía en puesto de libre designación, porque no son de contar siquiera los Vicerrectores, Gerentes, Secretarios Generales y Gerentes a los que alivió sus tareas.De su Universidad y de las restantes. Ni las gentes del Ministerio y las Consejerías competentes. Era el decano, el más antiguo en el cargo, de todas las universidades. Si hay que cesarte, te cesan.
Y a Juan Manuel del Valle le han cesado el mismo día que se reincorporaba de superar un cáncer, del que algún médico dice que le vino por la excesiva entrega al trabajo, de ganarle tiempo al sueño para llegar a punto a todo, como llegaba. No sin costes, como se ha podido ver.
2. De nada sirve la excusa de que se había implicado poco en los 301 despidos que el año pasado asolaron al Personal de Administración y Servicios de su Universidad con la coartada de la crisis. Mas bien cumplió la obligación legal de abstenerse en el asunto al tener un hijo implicado en ello, que al despido fue según las reglas fijadas y sin reproche de Juan Manuel, por cierto, que acató con profesional silencio.
3. De nada sirve haber sido el primer responsable de Asesorías Jurídicas de universidades al que los Secretarios Generales rogaron que acudiese a Jerez a contar cómo se organiza este tipo de dependencias en la primera reunión que estos cargos tuvieron en España. De nada haber ido un buen número de veces más a impartir doctrina sobre los problemas que han venido afectando a las Secretarías Generales durante los últimos años. De nada haberlo hecho también y desde antes respecto a las Gerencias. Tampoco ha servido de nada haberlo hecho a los propios Rectores en la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE). Y a los Defensores Universitarios. Y a los sindicatos. Y a varias Universidades de una en una.
Y en cualquier foro, su incuestionable autoridad jurídica o moral, le llevó a ser llamado para emitir su parecer, como atendido era su criterio jurídico cuando acudía.
Lo sé muy bien porque hemos compartidos miles de «horas de vuelo» en el Derecho y en los foros que sería fatigoso recordarlo.
4. Irrelevante ha sido que nunca quisiera dejar su Universidad para cubrir otros puestos más laureados en otras Administraciones. Los cantos de sirena de otras Universidades, entidades y bufetes no consiguieron arrancarle de su despacho en la Politécnica por su admirable sentido de la lealtad .
5. De nada han servido, ciertamente, tantas publicaciones, conferencias y cursos organizados e impartidos para bruñir gestores universitarios desde la década de los noventa, en tiempos de incertidumbre, en que la Universidad española entraba a asumir una autonomía llena de enigmas jurídicos, que Juan Manuel aclaraba o sorteaba con imaginación y rigor. No hay especialista en la materia que le desconozca ni publicación universitaria seria que no lo cite.
Recuerdo infinidad de ocasiones en que sus palabras calmosas de un plumazo me dejaban asombrado al mostrarme un detalle o enfoque jurídico que zanjaban cuestiones que se me ofrecían insolubles.
6.Tampoco sirve que cuando la CRUE (Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas) apenas asomó tímidamente su cabeza para lanzar un breve comunicado para objetar el entonces naciente proyecto de Ley Orgánica de Universidades, Juan Manuel organizara, coordinara e impulsara un «escuadrón jurídico» de expertos en Derecho Universitario, que llevó a cabo una completa, laboriosa y fructífera crítica al texto, alguno de cuyas propuestas acabó en la Ley y allí subsiste para mayor gloria y eficacia de la Universidad pública.
De nada, igualmente, que preparara un borrador de texto de Estatutos a dictar en su marco, del cual muchas Universidades tomaron cuenta y razón. O sus contribuciones a las singularidades de la contratación de investigación de la Universidad, o sobre las Fundaciones y entes satélite.
La pluma de Juan Manuel provocaba brisas y vendavales en Universidades y Tribunales.
7. De la misma manera pasó al olvido que elaborara algún borrador de proyecto de Ley de alguna Comunidad Autónoma de desarrollo de la Ley de Universidades. Ni que también hiciera borrador y explicara y ayudara a hacer alguno de los primeros Convenios Colectivos de Personal Docente e Investigador de universidades. De nada tantos consejos impartidos a consultas recibidas desde cualquier lugar sobre la cosa universitaria.Y de tantas ayudas a colegas, en lo profesional y en lo personal.
8. ¡Pobre iluso! No podía servirle cumplir y superar su jornada de trabajo en la universidad que hoy le manda al retiro. Poco podía imaginar que su futuro profesional quedaba en manos de quien hace bien poco fue opositora sin excesiva holgura ante un Tribunal en el que estaba, como en tantos otros de toda España, Juan Manuel. Hay un dicho universitario que refiere que cuando alguien te ataca es porque le hiciste algún favor. Pero a veces, hasta sin motivo. Y es que la generosidad no queda impune.
9. De nada ha servido todo lo dicho y más, que el temple de una persona lo da el número de los que le quieren y admiran, el número de aquellos a los que ha ayudado, de aquellos a los que ha servido.
Y el metro de medir, el objetivo a alcanzar en estos casos y estos sitios era Juan Manuel. Su temple sacó adelante los Cursos de Régimen de Universidades y los Seminarios de Aspectos Jurídicos de la Universidad. Sin olvidar la estructura organizativa que le sucedió, y de la que fue su primer presidente, la pionera Asociación para el Estudio del Derecho Universitario (AEDUN). Que supo dejar que anduviera sola cuando ya podía mantenerse en pie, cuando a cualquiera le tienta el reto de mantenerse, de gozar de los dividendos del éxito.
10. La Universidad Politécnica de Madrid («su» Universidad) se lleva por delante a uno de los suyos, de los que la han construido en los últimos años, para poner a quien le ha empujado a empellones, a quien de él ha aprendido lo que no sabía. Lo que no aprenderá su verdugo es de la gentileza de Juan Manual de irse en silencio a un puesto lejano al que no llegará el olvido, porque hay gente que deja huella.
Pensaba que me quedaba poco para asombrarme de la condición humana y de la capacidad de la administración para ser juguete de personalismos. Me equivoqué.
En fin, lo que digo es cierto y lo sé de primera mano, como testigo de excepción. Los que también lo sabéis, deberíais escribirlo aquí, porque las palabras hacen injustos los silencios. Dilo y que se sepa. Hay gente para la que el olvido es injusticia.
Y la ignominia con la gente que ha hecho historia en la Universidad, en «su» Universidad, en los libros y en los foros, sembrando amigos por doquier, impone que debamos dejar constancia de nuestra gratitud. Por eso le dedico esta entrada y por eso os invito a plasmar con letra vuestra valiente voz.
Dado que como bien se ha dicho, las «alcaldadas» ni las «Rectoradas» no deben sufrirse en silencio sino bajo luz y taquígrafos, no puedo menos en este singular y doloroso post que incorporar algunas voces externas, que van mas allá del mero comentario ( todos los aportados son sentidos y elocuentes), como Anexo dinámico a modo de «Muro de lamentaciones».
A continuación reproduzco literalmente la Carta de Víctor M. Blázquez, profesor de la Universidad Politécnica de Madrid: clara, elegante y valiente.
» He leído en el Boletín de Febrero del SAP el escrito de J.R.Chaves titulado “Uno de los suyos: destituido Juan Manuel del Valle”. Me consta que todo lo que se dice en él es cierto y que por el contrario los rumores que interesadamente salen de Ramiro de Maeztu son tan falsos como indignantes.
He criticado en ocasiones algunos dictámenes de Juan Manuel, pública y privadamente, pero reconociendo siempre su elegancia, buenas maneras y dedicación a la UPM. ¡Qué buen vasallo si hubiera buen señor!
Desgraciadamente hasta en derecho se cumple “el que paga manda” y tanto más cierto si el dinero es público, que es el caso, aunque lo niegue cínicamente el de turno por más que la real actualidad lo desmienta.
No voy a hablar de ética pues ni está ni se la espera, la desahuciaron hace tiempo ya que de ella no se come e, incluso, es un purgante. Sí en cambio quiero destacar la ausencia absoluta de formas y el inicuo momento elegido para el dislate. ¡Lo que natura no da Salamanca no presta!
Como epitafio final de esta losa podría ponerse que “de bien nacidos es ser agradecidos”. Ni lo uno ni lo otro.
Qué difícil es sufrirlos, y más en silencio.»
Descubre más desde delaJusticia.com
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Pingback: La Universidad Politécnica de Madrid y J...
Emotivo e interesante artículo, en el cual se nos introduce en la idea de que este hombre ha sido víctima de una injusticia y de una ingratitud de tamaño colosal por parte de la Universidad a la que sirvió durante 30 años. No conozco a este caballero y seguro que los méritos y la calidad humana que de él se glosan son acertadas.
Pero, a mi como uno de los 301 modestos «pas» despedidos hace casi un año («amortización» de plaza lo llaman) me gustaría hablar de otros que también aportamos a esta institución con nuestro trabajo. Seguramente sólo hemos entrado en la «Historia» (así con mayúsculas) de la Upm por la parte de atrás, y ello debido a la falta de ética, de profesionalidad y de sentido de la responsabilidad de quienes manejan los rumbos de este Titanic, los mismos que acaban de desembarazarse del Sr. Del Valle.
Efectivamente, no sirve de nada todo lo hecho con gente de esta calaña. Ellos van a lo suyo, a mantener sus privilegios tirando por la borda peso muerto (tripulación). Nada de arremangarse y ponerse al duro trabajo de reinventar una Upm que esta podrida hasta el tuétano.
En el caso de los 301, en dos semanas de febrero nos enteramos (porque evidentemente ni el rector, ni gerencia, jefe de personal y demás esbirros cobardes, han dado la cara ante nosotros) de que estamos en una lista de personal laboral y funcionario que «lamentándolo mucho» se va a la calle por los recortes y es que, según ellos, no hay alternativas…y tampoco se van a molestar en sentarse a buscarlas con unos mindundis como nosotros. Así que en tres semanas se convoca un consejo de gobierno con voto secreto, donde algunos directores de escuela desobedeciendo el mandato de sus juntas de escuela, mayoritariamente en contra de estas medidas injustas además de inútiles, se posicionan a favor de los despidos de los trabajadores (esto es pura aritmética, nunca se sabrá debido al voto secreto, pero debió ganar el no según el mandato surgido de las escuelas).
Así que casi un año después así estamos, en la puta calle, sintiendo que nos han robado nuestro trabajo, debido a estas razones:
1. no hubo ningún estudio previo de la plantilla,
2. ningun plan de futuro para la adaptación de la Upm a las cambiantes circunstancias actuales,
3. no hubo negociación con la parte social (aquello se solucionó en 5 días, corriendo y sin que los sindicatos conocieran los datos económicos ocultos de la Upm. Fue una pantómima en toda regla),
4. existe una falta de transparencia por parte de la Upm inmensa. Hay muchos trabajadores contratados fuera de convenio, de manera ópaca. Las fundaciones y los campus tecnológicos van por libre y amparados en la ley de protección de datos no compartieron sus datos en esa, angustiosa, situación. Además muy poco tiempo antes se vieron obligados a reconocer una deuda de 70 millones, hasta entonces oculta, de la Upm debido a erroneas inversiones inmobiliarias.
5. seguimos sin conocer el criterio por el que nos metieron en esa lista,
6. y nos despidieron sin indemnización,
7. con muchas de nuestras plazas supuestamente amortizadas, pero que sabemos a ciencía cierta que están siendo cubiertas a día de hoy de manera ilegal (con el silencio cómplice del sindicato «amigo» claro).
Con que ustedes mismos saquen conclusiones.
Nosotros esperando juicio en el TS, en mi caso después de 5 años de servicio, y sufriendo un ROBO y unas formas que no he visto en ninguno de mis anteriores trabajos (ahí trabajé en sitios serios claro).
Aparte del tema personal, quizás lo más importante sea la reflexión conjunta que debemos hacer de asuntos tan importantes. En especial, sobre el descrédito que tiene hoy la justicia a nivel social. Asunto no baladí.
Para terminar disculpe el autor del blog por no hacer aportaciones de tipo jurídico que no están lamentablemente a mi alcance, lo único que puedo hacer es explicar y documentar lo ocurrido, y decir que si bien asuntos como estos puediera argumentarse que estan de acuerdo a derecho, eso no éxime de la responsabilidad que me parece tiene la Ley en la búsqueda de una sociedad mas JUSTA, ÉTICA y CIVILIZADA. Aúnque quizás sus objetivos no son estos, alguién debería explicárnoslo.
Un saludo.
pd: les dejo el enlace a un blog donde documenté lo ocurrido en esos días de 2013.
http://trabajadorupm.blogspot.com.es/
CINCO POSIBLES EXPLICACIONES A UN CESE INEXPLICABLE
1. Que la Universidad hubiera llegado a la conclusión de que ya era hora de tener al frente de su Gabinete Jurídico a una persona experimentada y con una sólida preparación jurídica y dado que Juan Manuel terminó sus estudios de Derecho el pasado curso académico y, por tanto, desconoce el día a día de la práctica forense, no es la persona más adecuada para ocupar un puesto de tanta responsabilidad. Entre tú y yo, reconozco que se mantiene joven pero en ningún caso pasa por un recién licenciado.
2. Que la Universidad, viendo que las personas de más talento en las distintas ramas del saber se ven obligadas a irse a otros países en busca de un destino en el que culminar sus aspiraciones, haya decidido prescindir de su más ilustre y laureado abogado en la creencia de que mantenerlo era ir con el paso cambiado o a contracorriente, y eso sí, con la sana intención de imitar a sus mayores en las instancias ministeriales que a veces prescinden de investigadores de probada valía y tienen que buscar fuera el reconocimiento que se les niega dentro. Son más frecuentes de lo deseable estas reacciones miméticas. ¡Cuántos desmanes se cometen por eso de no ser menos que los demás!
3. Que la Universidad, comprobando que año tras año al Jefe de su Asesoría Jurídica se le vienen cerrando las puertas en los distintos foros jurídicos que se celebran a lo largo y ancho de España y parte del extranjero, por falta de opinión sobre los distintos asuntos universitarios, haya reflexionado y fruto de esta reflexión haya concluido que una persona que no tiene opinión no puede opinar y si no puede opinar no puede estar en un puesto que se caracteriza precisamente por emitir opiniones. Para mí que se han liado con tanta opinión y se han olvidado que el interesado lleva varios lustros en la Universidad opinando y que las puertas que se le cerraban allí donde hacía acto de presencia era porque el aforo estaba completo y no cabía ni un alma más.
4. Que la Universidad, avergonzada de que Del Valle Pascual no haya publicado durante su dilatada y ejemplar carrera administrativa ningún trabajo, se le haya encendido la bombilla y haya pensado que la forma de solucionar dicha carencia es dejar al Gabinete Jurídico sin cabeza para que ésta disponga de tiempo para tales menesteres. Esta explicación no sé si tiene una laguna o un océano, pues hace agua por todos los lados. Hubiera bastado con saber leer para darse cuenta que con todo lo que ha escrito, ciñéndome en este caso al mundo de la Universidad, se podían llenar los estantes de una biblioteca universitaria y con todas las citas de las publicaciones que han salido de su brillante pluma, se podía confeccionar un vademécum. Y no digo un florilegio por si alguna persona que esto leyere no lo entendiere.
5. Que la Universidad, ignorante de las dotes artísticas del actor, le haya mandado con la música a otra parte por entender que su sabiduría, con carácter general y, particularmente, en el universo del derecho, desafinaba en el coro de voces formado a raíz del último concurso electoral. Lo que es no conocer la historia, pues quien así ha sido tratado viene afinando su clarividencia desde la transición. Y, por otro lado, ¡qué mala es la envidia! de la que el poeta dijo que no es más que la admiración de los mezquinos.
Larga vida al maestro. Ya sabes que estés donde estés tu estrella brillará. Los que prefieran seguir en la sombra allá ellos.
Quién no conoce a Juan Manuel del Valle en el mundo universitario?. Vergonzoso que le cesen.
Está visto que ser leal con la Administración no es rentable.
Reflexionando es una lástima que la Universidad desaproveche a los cerebros. No sólo a los científicos, sino a los jurídicos.
Mi solidaridad y apoyo a Don Juan Manuel.
Salvo que seamos el colmo de la ingratitud, los egregios maestros de venerables opiniones han nacido para nosotros y prepararon nuestra vida. SÉNECA, Sobre la brevedad de la vida.
Yo tuve la suerte de ser su esposa, y actualmente de ser su amiga y de compartir charlas y cantos, porque, como sus amigos cercanos saben, a los dos nos gusta la música y de vez en cuando matamos el gusanillo, ya que «quien canta, sus males espanta». Me parece vergonzoso e injusto lo que le han hecho a esos 301 interinos a los que despidieron el año pasado, como más arriba relata uno de los propios interesados, y cuya historia conozco bien de cerca, ya que mi hijo -hijo de ambos- fue uno de los 301 que tuvo que recoger sus bártulos y marcharse de repente después de 8 años trabajando en el Rectorado de la Universidad Politécnica de Madrid, pero, me parece más injusto y vergonzoso todavía, que después de toda una vida de entrega absoluta al trabajo por parte de Juan Manuel y aprovechando una ausencia por operación y superación de una enfermedad importante, esa, llamemosle señora, porque algo hay que llamarle, espere escondida en la oscuridad para darle, hablando en términos taurinos, «la puntilla». Yo en su caso, señora, sentiría remordimiento y vergüenza, pero no estoy segura de que usted conozca el significado de esas palabras. Un mérito sí tengo que reconocerle, y es que ha conseguido, en menos de un año prácticamente, lo que en los grandes almacenes se conoce como un dos por uno: cargarse al padre y al hijo. Siga así. Le auguro un gran futuro en el mundo de la política.
He tenido la fortuna de conocer a quien para muchos ha sido y seguira siendo el Decano de los asesores jurídicos de las Universidades. Alguien con un conocimiento del Derecho y el ámbito universitario como pocos he podido ver. La crónica y comentario realizados hacia su trayectoria me reconfortan por que vienen a hacer justicia. Un abrazo Maestro.
Pedro.
No conozco a Juan Manuel del Valle más que por sus acertados y rítmicos comentarios en este blog, aunque su currículum me parece deslumbrante; no ya en cargos, sino en dedicación a una idea de lo público.
Para mí es suficiente con el enfadado apoyo de Sevach, y con su recomendación y aval, para mostrarle mi incondicional apoyo; no sólo por la finura jurídica del maestro, sino por la valentía y calidad humana que desprenden todos y cada uno de sus posts, empezando por la ardua tarea demantener este sitio.
Me basta con saber que a alguien se le echa el mismo día que se reincorpora de un cáncer para ver el autorretrato que se hace quien ordena un acto tan infame. ¿Es ese el ejemplo de humanidad —de magnificencia— que un responsable universitario ha de dar a los jóvenes estudiantes?
Un último apunte: siendo, como soy, tremendamente crítico con el abuso del procedimiento de libre designación que se da en las Administraciones Públicas, hay que reconocer que hace falta ser valiente y decente para aguantar treinta años en un cargo sin cabildear cualquier chanchullo para asegurarse una permanencia truculenta. Pero si no hubiera accedido al cargo, plaza o puesto por libre designación el destino sería el mismo, pero el procedimiento de exterminio podría haber sido más cruel. Por ejemplo, en algunos casos se recurre al acoso moral en el trabajo.
Ahora bien, siendo este un blog jurídico, es interesante contrastar en los repertorios de jurisprudencia las sentencias de los juzgados de lo contencioso-administrativo en juicios por acoso moral en las AA.PP. El resultado: salvo alguna sentencia residual, en la práctica judicial he constatado que el acoso moral no existe. La mayoría de sentencias relatan como probadas terribles e inhumanas situaciones que concluyen con un «sí, pero eso es un conflicto laboral; técnicamente eso no es acoso moral». Alea jacta est, si el cargo político emprende ese camino.
No digo que este sea un caso de acoso moral, sino de derribo laboral, con la ley en la mano. Ley justa o injusta, pero mano injusta, poco ejemplar, que no me gustaría estrechar nunca.
Prefiero estrechar la mano de Juan Manuel del Valle, y mandarle ánimos y fuerza, aprovechando la estupenda y fraternal presentación que hace mi admirado Sevach.
Antes como Catedrático, después como Director de Escuela y sobre todo durante casi nueve años como Secretario General de la Universidad Politécnica de Madrid he tenido la suerte de conocer a Juan Manuel del Valle Pascual y de trabajar a su vera. Es un fino jurista dotado de una especial capacidad para usar adecuadamente y de forma imaginativa el Derecho en orden a resolver los problemas que comporta la convivencia. Es un trabajador infatigable que se ha dedicado en cuerpo y alma durante decenios al mundo universitario en general y a la U. P. M. en particular. No sólo ha intervenido activamente como «abogado» en el día a día de la institución sino que ha creado doctrina con sus meritorios trabajos escritos, sus conferencias y debates. Ha ejercido un prolongado e indiscutible liderazgo entre los Jefes de las Asesorías Jurídicas de todas las Universidades españolas que tuve oportunidad de comprobar personalmente en las varias reuniones de Secretarios Generales a las que asistí en las que sus homólogos dieron pruebas evidentes de cuanto le respetaban y le querían. Ha sido colaborador leal de todos los equipos rectorales, cuyos respectivos Rectores le han demostrado su confianza renovándole el nombramiento de Jefe de la Asesoría Jurídica (cargo de «libre designación» como es sabido). Como llevo varios años jubilado, hasta hoy no me he enterado del cese de Juan Manuel que ha coincidido con su reincorporación al trabajo después de una baja de varios meses como consecuencia de una grave enfermedad que afortunadamente ha superado. Aunque la decisión pueda ser «ajustada a Derecho» me parece una decisión injusta pero sobre todo lo que más lamento es que el procedimiento de comunicación al interesado no haya tenido la elegancia que la limpia, eficaz y dilatada ejecutoria de Juan Manuel se merecía.
Me honro con la amistad de Juan Manuel que espero mantener por encima de todo. Siempre le consideraré como un magnífico profesional y una excelente persona que durante gran parte de sus vida ha dedicado a la Universidad Politécnica de Madrid lo mejor de si mismo con ilusión y entusiasmo, por lo que cuantos formamos parte de nuestra entrañable U. P. M. (que no está pasando por sus mejores momentos) creo que estamos en deuda con él por lo que en su nombre (con el atrevimiento que supone atribuirme una representación que no tengo) y especialmente en el mío le digo: Juan Manuel te deseamos lo mejor en el futuro y por el pasado muchas gracias.
Perplejo y cabreado me encuentro. Perplejo porque Juan Manuel no se merece este trato. Después de dejar la salud por su universidad lo arrojan como un kleenex usado a una de sus Galeras burocráticas, probablemente para pasar a no hacer nada por la mañana y a pasarlo a limpio por la tarde.
Cabreado porque la ingratitud de la Administración no tiene límites. Cuanto más se trabaja más riesgo se corre de alguien no vea colmadas sus expectativas y cuando alcanza algo de “poder” te tiene en su punto de mira.
¿Hubiera sido mejor que Juan Manuel no participara activamente en la gestión y defensa de su universidad y de la Universidad (con mayúsculas)? ¿Hubiera sido mejor que no fuera el mayor estudioso del derecho universitario en España y que nos enseñara a todos la mayoría de los conocimientos que hoy sabemos? ¿Hubiera sido mejor que no participara en foros impartiendo sus conocimientos? ¿Hubiera sido mejor que no publicara tantos artículos y comentarios que superan en muchos casos en profundidad y conocimiento a muchos profesores universitarios con altas distinciones?.
Desde luego que no, la UPM debe enorgullecerse de lo que tiene y que lo cuide como oro en paño.
Espero que la UPM y sus dirigentes reflexionen sobre la ignominia que han causado y reconduzcan la situación y devuelvan a Juan Manuel una pequeña parte de lo que él ha hecho por su universidad.
Saludos Maestro.
Conozco a Juan Manuel desde que entré en la Asesoría Jurídica de mi Universidad. Lo único que puedo decir de él son cosas buenas, durante estos años ha sido un verdadero referente como Letrado y como persona, es verdaderamente increíble que tantos méritos, entrega y dedicación le hayan sido pagados de esta manera y con tan poca categoría. A él, como no puede ser de otra forma, le deseo lo mejor. A los que le hayan apuñalado les deseo que algún día les traten igual de mal que lo han hecho ellos.
Un abrazo enorme crack!!!
Acabo de leer la historia y veo otro ejemplo de que ¡hemos perdido el Norte!.
Mucho ánimo Juan Manuel y estamos aquí para lo que necesites.
Juan: quizás no lo sepas, pero para mí siempre fuiste en lo moral, un referente; en lo laboral, un ejemplo; y en lo humano, un mentor. Una lástima que tenga que confesar esto ahora y por aquí, pues soy hombre que prefiere las palabras y una sonrisa. Pero así es.
No conozco el trasfondo de todo esto que, intuyo, es tan frívolo como dañino. Pero sí conozco algo, o mejor dicho a alguien, o mejor dicho, a ti. Fui testigo de la entrega absoluta a tu carrera. Te recuerdo estudiando incluso en la playa, con folios enfundados en plástico para evitar salpicaduras de agua y, eventualmente, arena de algún hijo tuyo –o ajeno-, que por aquella época daban mucha guerra. Fui testigo durante años de tu tesón, compromiso y honradez.
Solo puedo desearte desde aquí mi más cálido abrazo y mi incondicional apoyo.
En cuanto a la persona que ha habido al otro lado de todo esto, se me ocurre algo que una vez vi en la carretera, en la parte posterior de un gran camión, escrito muy claro, y fácil de ver al adelantar: “Dios te dé el doble de lo que a mí me desees”.
Juan Manuel, además de lo buen profesional que ha sido siempre, es una magnífica persona. Me parece cruel que después de todo lo que ha realizado por la universidad durante treinta años, y tras superar una enfermedad grave, se le cese tan fácilmente. Es un acto cruel. Un abrazo y mucho ánimo, amigo.
Paz San Segundo
Compartir el mundo universitario con Juan Manuel ha sido una lotería para muchos de nuestro entorno profesional. Conocí a Juan Manuel en unas Jornadas sobre la Universidad en El Escorial a las que asistía para formarse en sus días de vacaciones y pagándose todos los gastos. Fue el comienzo de una amistad que perdura.
Juan Manuel es muy generoso con su tiempo, su dedicación y la forma de compartir el saber. Los que le conocemos no podemos comprender cómo se ha valorado su mérito y capacidad para adoptar esta decisión en un momento de su vida donde debía recoger simplemente el afecto y la generosidad que tanto ha cosechado.
La comunidad universitaria siempre disfrutará tu aportación.
Te deseo lo mejor y seguro que lo consigues.
Juan Manuel increíble !!!! La Universidad Politécnica no sabe lo que hace.
me entristece enormemente por ella.
Eres el campeón del derecho universitario y el campeón de todas las cosas buenas.
No tengo ninguna duda que no te faltaran propuestas laborales porque todo el mundo sabe lo que vales
A tu lado!
Elena Ribera
Estoy en estado de shock! Me parece de tan baja calaña….!!!!
Ánimo Juanma, ahora es tu tiempo de decidir lo que es mejor para TI, para cuidarte, para disfrutar de la vida ´
Ellos se lo pierden!!
Por encima de nombramientos y ceses Juan Manuel ha sido, es y será siempre el Director de la Asesoría Jurídica de la Politécnica; el principal responsable de que las asesorías jurídicas de las universidades sean hoy lo que son y, ante todo, un tío generoso en lo profesional y en lo personal. No sólo es el decano de los asesores jurídicos, como se ha dicho en otros comentarios ¡también es el que más tarde se acostaba!
Y por encima de nombramientos y ceses, sabe que muchos seguiremos encantados de contar con su sabiduría, su aliento, su ánimo y su amistad tanto en la Universidad como fuera de ella.
¡Un abrazo!
Sin conocerle ni personal ni profesionalmente, es obvio que se trata de un profesional fuera de lo común. También dice mucho de quien escribe el artículo un homenaje de este calibre. Alguien ajeno a las cuitas, vanidades y soberbias tan propias de la Universidad y asentado en una humildad y sensatez digna de agradecer en estos tiempos funestos.