Categoría: Corrupción y corruptelas

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Corrupción y corruptelas

No toda nulidad de pleno derecho conlleva delito de prevaricación

trampaCreo que durante décadas la palabra con mayor capacidad de aterrar a un Alcalde, Consejero autonómico, Rector u alto cargo ha sido la de “prevaricación”. Su mención en una reunión, en un escrito administrativo o en un simple oficio judicial hacía palidecer, temblar o inquietarse al cargo público.

Y es que los altos cargos de la administración, especialmente los políticos con mando en plaza, han aprendido a jugar con el escenario contencioso-administrativo donde frecuentemente se baraja frívolamente con la posibilidad de que la decisión cuestionada se impugne o no, con la posibilidad lejana de que se pierda el litigio y con la posibilidad de que el recurso de apelación o casación se desestime.

Pero si la decisión administrativamente arriesgada finalmente “muerde el polvo” y se cubre bajo el manto de la nulidad decretada con fuerza de cosa juzgada, no suele pasar nada. Se ejecuta o se resiste a su ejecución y llegado el caso pues se buscan otros itinerarios alternativos.

El resultado de la contienda judicial para la administración suele ser tiempo y energías, mientras que los actos administrativos bajo sospecha se ejecutan y desarrollan sus efectos.

De ahí, que los altos cargos cuentan con los recursos administrativos y contencioso-administrativos como percances en el camino de sus objetivos, pero lo que no esperan ni desean es verse envueltos en un delito de prevaricación, que sería un siniestro total, para su decisión y para su carrera política.

Eso explica el uso y abuso estratégico que se hace de la figura de la prevaricación, y la intuitiva equiparación al común de los mortales e incluso para los juristas, entre nulidad de pleno derecho y prevaricación. Sin embargo, la Sala de lo Penal del Supremo recientemente ha vuelto a recordar, y merece la pena constatarlo, que dictar un acto nulo de pleno derecho no comporta la comisión de un delito de prevaricación.

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Corrupción y corruptelas

Tiempo de auditorías públicas

finCorren tiempos en que parece que el derecho público represivo se está despertando. No hace mucho, en tiempos de vacas gordas y bonanza económica, las administraciones públicas vivían plácidamente el sueño de los frívolos, pues solía confundirse el “interés general” con el “interés particular” del gobernante de turno; éste normalmente coincidía con aquél pero a veces no era así cuando algún desaprensivo descubría la posibilidad de aprovechar las holguras del sistema administrativo para lucrarse, traficar con influencias o practicar nepotismo, o incluso para actuar arbitrariamente, porque el político consideraba que tenía una especie de “derecho al error impune”. Lo triste era que contaban con la coartada de que los controles no funcionaban realmente de forma rápida ni eficaz e incluso algunos nos preguntábamos si el Estado de Derecho sería capaz de atajar la corrupción.

Pero veamos de donde venimos y hacia dónde parece que vamos. Leer Más

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Corrupción y corruptelas

El Congreso no da ejemplo de transparencia ¡Vaya tropa!

trasnpsareArranca la nueva legislatura y todo son aplausos y preocupaciones por el reparto de cargos y cambalaches de poder. Espero que el nuevo Congreso arranque sin descuidar su obligado ejemplo de transparencia que está bajo mínimos.

Y es que hace dos días, me quedé perplejo cuando el Diario El Mundo divulgó que solicitó formalmente del Congreso que le facilitase algo tan elemental como es “la identificación de los parlamentarios que dispusieron de tarjeta taxi, teléfono móvil, tableta electrónica, línea de datos y ADSL en su hogar a cargo del Parlamento español durante la pasada legislatura”, así como “facilitar las retribuciones de los asistentes o asesores nombrados por los diputados o los grupos parlamentarios”.

La respuesta de la Mesa de la Diputación Permanente del Congreso ha sido utilizar el argumento de que prevalece “la protección del dato personal frente al derecho de acceso a la información”, ¡Y se quedan tan anchos!.

Me parece una burla intolerable. O dos burlas pues son dos los bloques de datos que se ocultan. Leer Más

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El Supremo afea por desviación de poder al Tribunal de Cuentas: Diez reflexiones

expuslsionLa Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo con su Sentencia de 2 de Febrero de 2016 ha anulado la convocatoria para la provisión del puesto de Subdirector Técnico del Tribunal de Cuentas por apreciar desviación de poder, esto es, al perseguir la finalidad pervertida de adjudicar un puesto de libre designación al hermano de un consejero. El caso es chusco:

 

  • La plaza se adjudica al hermano de un consejero.
  • Una vez convocada la plaza, y posiblemente habiendo demostrado interés un hermano del consejero, curiosamente se modifican las condiciones de la convocatoria pues se altera el perfil del puesto para ajustar la foto al candidato favorito. Así, se suprimió sin justificación el requisito de dominio de los idiomas inglés y francés y de otros perfiles técnicos de la plaza.
  • Además se intentó excluir a funcionarios de Cuerpos propios del Tribunal de Cuentas, que eran competidores serios.
  • Y cómo no, se designó previamente en comisión de servicios para un puesto del Tribunal de Cuentas a alguien ajeno a los cuerpos de funcionarios del Tribunal.
  • Así y todo se intentó dejar desierta la plaza controvertida.
  • Se constata una ausencia de una explicación de esas decisiones, tanto en la respuesta del Tribunal de Cuentas como en el proceso jurisdiccional y en el expediente administrativo remitido. O sea, no se defiende lo indefendible.

 

Con todos esos mimbres, que revelan en el Tribunal de Cuentas, o torpeza o prepotencia, la Sala de lo Contencioso-administrativo concluye que hay un panorama objetivo que robustece la convicción de que “la nueva convocatoria estuvo dirigida a suprimir los obstáculos que frente a otros aspirantes pudiera tener E.M.G. para obtener la plaza objeto de discusión”. O sea, desviación de poder, el ornitorrinco de la justicia, por su exotismo, escasez y original diseño.

 

Apuntaremos telegráficamente diez cuestiones de grandísimo calado. Leer Más

Corrupción y corruptelas

Sobre la ignorancia deliberada en el ámbito público

tres monosTeóricamente la Administración se somete al principio de legalidad como un mecanismo de relojería bajo la dirección de cualificados gobernantes y funcionarios.

 
Sin embargo, el sistema no es perfecto desde el momento que existen anualmente centenares de miles de recursos administrativos en todas las Administraciones públicas de los cuales la décima parte de los que son desestimados desemboca en recursos contencioso-administrativos. Ello sin olvidar que existen ilegalidades impunes bien porque el particular cree en la buena fe o infalibilidad de la Administración o porque no quiere afrontar la justicia lenta, costosa y con desenlace incierto.
Dentro de la fronda de ilegalidades, a medio camino entre las intencionales (maliciosas) y las negligentes (errores) se sitúan las que tienen por fuente lo que se calificaría de “ignorancia deliberada”, figura del ámbito penal que tiene escasas consecuencias a la hora de las responsabilidades por la actuación administrativa de funcionarios o en las decisiones de jueces, fuera de las excepcionales situaciones de reproche por negligencia inexcusable.
Veamos esta figura y su presencia en el ámbito público. Leer Más

Corrupción y corruptelasDe lo penal

Acoso y derribo de Alcaldes e interventores prevaricadores

corruptos    Hace poco coincidí en un corrillo con ocasión de unas jornadas jurídicas, con un Alcalde (” de cuyo nombre, no me quiero acordar”), quien comentaba con aspavientos la dificultad hoy día para ser Alcalde porque “los interventores tienen mucho poder”, “gobiernan ellos y no nosotros”, etc.    Me limité a intervenir comentando que “mas que poder, los interventores tienen responsabilidad, que no es lo mismo”, y como me miraba con aspecto sorprendido ( o no entendía, o no quería entender) le aclaré algo así como: “ Vamos. En una piscina el salvavidas no tiene poder, tiene responsabilidad, porque tiene el deber de garantizar que nadie se ahoga en la piscina; no está por capricho, ni es dueño de salvar o no a las personas. Y a ningún usuario de la piscina se le ocurriría quejarse por exceso de celo del salvavidas ni criticarle por tener mucho poder, cuando cumple su labor”.

El Alcalde cambió de perspectiva: “ También nosotros cumplimos nuestra responsabilidad de gobernar, pero no nos dejan por formalismos”. Y tuve que darle un banderillazo: “ Son las mismas leyes, las que le dan poder como Alcalde y la responsabilidad al Interventor; cada uno en su sitio; y detrás de cada formalidad que se salta, pese a que la Ley las manda, hay alguien que sufre”. Entonces, un concejal (o tiralevitas, a juzga por como rondaba al Alcalde) terció: “ Pero nadie ha elegido al interventor y el Alcalde es elegido democráticamente”. Ahí ya salté a la yugular: “El mismo pueblo que le ha elegido como Alcalde es el que ha elegido a quienes aprueban las leyes para controlarle y quienes quieren que el Interventor lo haga. No es difícil de entender, y que yo sepa, quien jura un cargo, afirma conocer la Constitución y su compromiso de cumplirla”.

  Menos mal, que pudimos irnos cada mochuelo a su olivo porque aquello no pintaba bien.

En fin, me vino a la mente porque la Sentencia de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo de 1 de Julio de 2015 (rec. 2284/2014) aborda un supuesto propio de la época de las vacas gordas administrativas cuando se cumplía el triángulo del diablo: un concejal ambicioso, un interventor sin escrúpulos y un particular avispado. Leer Más

Corrupción y corruptelasCrónicas administrativistas

De cazatalentos y de talentos para cazar o cacear

cazatalentossBien está que con el sudor de la frente se gane dinero y cuanto más mejor. Y si además lo que se gana se utiliza con generosidad, estupendo.

Pero reconozco que no se alcanza a mi “talento” la noticia de que la que fuera Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, haya cobrado 369.000 euros como cazatalentos en Seeliger & Conde en un año.

No dudo que los cazatalentos o empresas de headhunter cumplen una misión selectiva digna y necesaria pues bucean en el mercado con un trabajo de campo y filtros que permiten seleccionar el más adecuado para dirigir o gestionar empresas que no pueden permitirse errores. El problema es que la empresa de headhunter necesita contar con una especie de “sherpas” que conocen los vericuetos de los altos directivos y poder indicarle los pasos cómodos para llegar a seducir a directivos empresariales.

Y no es cuestión de políticas ni ideologías pues estoy seguro que otros prebostes de otros partidos políticos también facturan por conceptos similares, pero desde el momento que hablamos de alguien que procede del desempeño de varios cargos públicos se imponen varias preguntas.

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Corrupción y corruptelasProcedimientos administrativos

Prueba de agudeza jurídica para reír o llorar

tranvia vitoriaEn mi reciente visita a Vitoria con ocasión de una charla en el marco del Congreso de la Abogacía me subí al magnífico tranvía de tan maravillosa ciudad, y los ojos de jurista se me posaron en un cartelito que de forma reiterada y visible alertaba a los pasajeros de las penas del infierno si viajaban sin billete. Lo mostraré tal y como deriva de la foto que tomé, y les invito a afrontar el reto de detectar lo que chirria desde el punto de vista jurídico.

Veamos ante este acertijo que brinda la vida real si es usted capaz de detectar los 14 errores o anomalías jurídicas desde el punto de vista del Derecho Administrativo. Leer Más

Corrupción y corruptelas

Liposucción legislativa

 

Tras el verano suele venir el arrepentimiento por los excesos gastronómicos acompañado de promesas y planes de aligerar peso. Sería bueno que idénticos deseos se encaminasen a aliviar el lastre tanto de nuestro Ordenamiento Jurídico como de nuestra burocracia política,” inmensos y ondulantes”(parafraseando a W.Whitman).

Viene al caso por la recentísima entrevista de La Nueva España al cantante Miguel Bosé que colocaba como titular la siguiente afirmación: “Aquí se tiene que legislar todo”. Aunque la primera impresión del lector es la queja liberal por el abuso intervencionista del legislador, lo cierto es que la respuesta completa del artista plasma justamente lo contrario, el hastío por la pasividad del legislador, cuando dice: Todo pasa por la voluntad política: aquí se tiene que legislar todo, absolutamente todo. Mientras esto no se haga, habrá barra libre, en la cultura y en todo”.

Mas allá de lo pintoresco de que un artista paladín de libertades, reivindique cadenas normativas para la sociedad, creo que viene al caso el conocido refrán “ni tanto, ni tan calvo” pues no es tema de cantidad sino de calidad.

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Corrupción y corruptelas

Las razones de la resistencia a la ley de algunas Administraciones

Luz Hoy tuve la fortuna de impartir una ponencia en el Paraninfo de la Universidad de Santiago de Compostela bajo el sugerente título de “ La resistencia de las Universidades al Derecho”, en el XII Curso de Régimen Jurídico de Universidades, y al despedirme, un asistente me sugirió que el comienzo de mi intervención lo colgase en el blog puesto que le parecía ingenioso y aplicable no solo a las Universidades sino a las Administraciones locales y a muchos entes instrumentales, e incluso al mismísimo Urdangarín. Dado que es fin de semana y por si la imagen provoca alguna sonrisa, ahí va una pequeña fábula inspirada en lo que fue el comienzo de mi ponencia, que al igual que un médico habla de enfermos y no de personas sanas, se centró en una perspectiva patológica.

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